viernes, 15 de octubre de 2010

Suspensión del homenaje a Luis Salinas

Sin cenizas

Queridos amigos y compañeros:

Mi intención era reunir a todos los amigos de Luis en una breve ceremonia en el Parque de la Memoria y arrojar sus cenizas al río. Aprovechar para que cada cual pudiera decir, recitar o cantar lo que quisiera respecto a Luis, y después los que quisieran, confraternizar almorzando juntos en el "carrito" que está enfrente, llamado "Los platitos".


Lo quise hacer el primer aniversario, el segundo, y el tercero, que acaba de pasar. Tenía las cenizas de Luis en casa, en el placard de mi escritorio. Pero no pude cambiar la oposición del hijo mayor de Luis, Simón, que desea arrojar esas cenizas al mar, en una ceremonia íntima, junto a su hermano Martín. Es decir, seguir al pie de la letra lo que le pidió su padre antes de morir: que sus cenizas fueran arrojadas al mar.

No pude convencerlo de que a mi juicio a Luis le hubiera encantado que lo recordaran en el hermoso Parque de la Memoria, que no llegó a ver porque estaba en construcción. Para quienes no lo conocen: se trata de un enorme cenotafio en recuerdo de todos nuestros caídos, hayan sido víctimas del Terrorismo de Estado o encontrado la muerte combatiendo las fuerzas oscuras que terminaron propiciando el exterminio. Entre los que Luis tuvo -y me parece que me quedo corto- muchas decenas de compañeros entrañables.

El conjunto principal está rodeado de obras de arte que convergen en reafirmar el "Nunca más" con una tajante condena al Terrorismo de Estado. Y que
tiene su talón de Aquiles al depender presupuestariamente de una Ciudad gobernada por un reaccionario, y en estar explícitamente en la mira de los mascarones de proa de la restauración reaccionaria -por ejemplo, de Ceferino Reato- para no hablar de las Cecilias Pando, que desean dinamitarlo. 

Considero que es necesario defender ese espacio y ese monumento "a capa y espada". Y estoy convencido de que Luis compartiría esta perspectiva.

No fui capaz de persuadir de ello a Simón. De que a su padre, que fue militante político desde los 13 años y que compartía el sentir de Walsh acerca de que "el único cementerio es la memoria" le hubiera importado un comino que los restos de sus restos, en lugar de disolverse en agua salada se disolvieran en las aguas dulces y marrones del estuario que desemboca en la mar. Frente a las que, dicho sea de paso, nació en San Fernando hace más de 56 años.

Ojalá pueda acompañar a Simón y Martín cuando decidan arrojar las cenizas al mar.

Sin cenizas, si yo fuera creyente, hubiera reconducido las cosas hacia una misa por el alma de Luis. Pero como soy entre ateo y agnóstico, no tengo ese consuelo y me parece sensato suspender el homenaje al que había convocado para mañana a las 11 en el Parque de la Memoria.

De todas maneras, yo estaré puntualmente ahí para acompañar a los despistados a los que este mensaje no le llegue a tiempo, o que aún sabiendo que no se tiraran las cenizas de Luis mantenga su decisión de ir al Parque de la Memoria porque a esa misma hora -las 11- se inagura una a mi juicio extraordinaria muestra de señalética realizada por un grupo de mujeres artistas. Está pensada especialmente para que los alumnos de colegios secundarios que suelen visitar el monumento, así como los extranjeros y gentes desinformadas, puedan aprehender en pocos minutos el contexto en que se desató y que objetivos y consecuencias para la vida diaria de las personas tuvo entre nosotros el Terrorismo de Estado. Sirve también para que los informados refresquemos nuestros conocimientos.

En fin, que se me hace que quienes vayan al Parque de la Memoria mañana no se arrepentirán, tanto si lo conocen como si no lo conocen. A mi me resulta muy impresionante, y no sólo por los muros llenos de nombres y edades (casi todos ¡tan jóvenes!); también por su cercania con el Tiro Federal y el Aeroparque que hacen que muchas veces se escuchen tiros, y a cada rato pasen aviones que recuerdan los vuelos de la muerte. Sin contar con que se encuentra muy cerca de la ex Esma, hoy Archivo Nacional de la Memoria.

Con Luis hablamos muchas veces de la inconveniencia de ocupar sitio después de muertos, de lo difícil que era desvanecerse en el aire, desaparecer de una buena vez. De nuestro gusto (¡Nos llamamos Salinas!) por fundirnos en la mar (y de nuestro disgusto porque López Rega pensara lo mismo). Pero a la vista de esta hermosura de monumento, quiero ser claro: cuando me toque a mi, ya saben a dónde quiero ir a parar.

7 comentarios:

  1. Mirá hermano, yo no conocí a Luis, bah creo no haberlo conocido pero tal vez lo conocí con otro nombre, o en sus rasgos de carácter encarnados en otro compañero. Así como no es importante el lugar dónde se tiren las cenizas, río o mar, tampoco lo es la sustancia que se arroje. Dado que el lugar es la memoria y ésta se encuentra construida de ideas o de sus recuerdos, y todos ellos estarán teñidos de nuestras pasiones, entonces, deberíamos arrojar en el lugarlo aquello que fuera más afín a nuestro encuentro y a la vez más alegre. Y, considerando, que lo más cercano es el hecho de estar reunidos, no lo que no implicará como sabemos afinidad ideológica, además sería lo más alegre e irónico por lo irrespetuoso, deberíamos en lugar de la cenizas arrojar las sobras del asado (ojo con todo respeto) siempre que la hubiérmaos previamente chupado porque implicaría un beso conjunto e ideológico que secretamente perduraría a través de los tiempos y desorientaría a los antropólogos porque junto a los recuerdos encontrarían restos animales. Y nosotros desde el cielo no reiríamos porque el error general fue honrar al trabajo cuando lo que correspondía es hacerlo con el juego, y así estaríamos enseñando con efecto retroactivo pero desde el futuro. Avisame si se hace y la dirección, la hora, etc. Abrazo. Carlos Tobal

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  2. Me parece fantástico que los hijos cumplan la promesa hecha al padre.

    El respeto ante los hijos, únicos herederos.

    En la intimidad.....


    El respeto a la intimidad.

    Para ellos fue su padre.

    Honrar la memoria de su padre.

    Respetar la descendencia.

    Que bien posicionados están los hijos! No se negocia la voluntad del Padre.

    Salud!

    Mariela

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  3. Juan: inventa algo para que los que mañana querían ir esten y lo recuerden, con palabras, poemas, flores, oón del tren, aijamos en el mismo vag cañonazos.
    Creo que a Luis le importaría un pito que lo recuerden tirando unas cenizas al rio o rompiendo papelitos de colores.
    Creo que si le gustaria, verlos reunidos, creo que si sería bueno para vos, que sos su memoria, y para los que lo acompañaron en la vida de escritor y militante, en fin, los que viajamos en el mismo tren.

    Es más, creo que la convocataoria deberia mantenerse y sería bueno que lleves un montón de papelitos escritos a máquina, para tirar al viento, como final del acto. Papelitos sin nombre, porque sin nombre están muchos de nuestros compañeros desaparecidos, pero pepelitos escritos que signifiquen lo que Luis nos dejo, sus obra, que signifiquen tambien que él y los que estan recordados en ese monumento están en nuestra memoria para siempre.
    Y que los hijos de Luis,con todo respeto, se lleven las cenizas a su casa y hagan lo que les parezca, con todo su derecho.
    Ellos son dueños de las cenizas, vos de la memoria.
    No la dejes caer
    Un abrazo desde Uruguay
    Alejandrina

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  4. Te...envuelvo...en...mi...más...sentido...dolor...

    Un...beso...y...a...seguir.

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  5. Alejandrina :"Y que los hijos se lleven las cenizas a su casa y hagan lo que les parezca....(con respeto, con derecho)..no suena muy respetuosa.

    Ellos , más que nadie, son dueños de su memoria.

    Que catzo les pasa con los herederos de Luis??

    Más respeto, por favor!!!!

    Pablo

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  6. Qué arrogante eso de "no lo pude convencer" a quién era depositario del deseo de su padre: "mis cenizas, al mar"

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  7. La arrogancia es una constante por este barrio, asmimismo se habla mucho del "nosotros" como si costara hacerse cargo del "yo".

    El discurso del amo prevalece sobre el discurso del sujeto.

    Para algunas personas la llegada de un hijo no alcanza convertirlos en padre. Se necesita un movimiento mayor, de un hombre que quiera asumir su lugar de padre y de este modo limar su omnipotencia y omnipresencia.

    El sujeto por sobre el movimiento. Si no, de que sujeto hablamos? Mariela y Pablo

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