El día en que Scioli fue fiscal, juez y policía
La cuestión de la seguridad muestra las limitaciones de las respuestas políticas. Esto abarca desde Scioli que manipula la información para mostrar la eficacia que le falta, hasta Gildo Insfrán, que justifica a su policía asesina, o Aníbal Fernández, demasiado preocupado por la imagen de la Federal. El asesoramiento del FMI y el debate sobre corrupción, intelectuales y kirchnerismo.
Por Horacio Verbitsky / Página 12
El asalto al camión blindado en Benavídez, en el que fueron asesinados dos policías bonaerenses; el allanamiento al Departamento Central de la Policía Federal donde la fiscal Cristina Caamaño y la jueza Wilma Susana López secuestraron las grabaciones que la Dirección de Comunicaciones le había escamoteado sobre el dispositivo montado el 20 de octubre, día del asesinato de Mariano Ferreyra, y la ejecución de un policía federal, custodio de la jefatura de gabinete de ministros, cuando acompañaba a su esposa embarazada de compras, en el conurbano bonaerense, ilustran el efecto nefasto que tiene la insuficiencia o la falsedad de la información en materia de seguridad y la dificultad de darle solución delegando su gobierno en las propias fuerzas policiales. Sobre ese agujero negro de la democracia actuará el Observatorio sobre la Violencia y el Delito, propuesto por el Acuerdo para una Seguridad Democrática. Leer más.
He seguido con atención el tema del blindado,
ResponderSuprimirla respuesta y reclamo del chofer del mismo a
Scioli dicen mucho.
Un demagogo en temas de seguridad como lo es el gobernador lo transforma en un monigote en manos de la delincuencia azul y pata negra
Hola, soy Mariano Varela (BAIVAM@techint.net). No hay que ser un lector obbligatto de los dos o más mejores libros escritos sobre la yuta, y su rol de ejército interno de ocupación sobre la población civil, para sólo viendo un par de veces el video de la balacera notar que los atacantes son los yutas especializados en ir a los corchazos. Ese ejército interno específico dentro de ambas fuerzas (Federicos y los Patas Negras) que ya pusiera en franca evidencia ese film de Piñeyro "The Rati Horror Picture Show" que chorean discrecionalmente, para balancear su caja, o te cagan a corchazos a un civil en una capacha y luego plantan evidencias, para distraer de sus múltiples discriminaciones. Y este problema excede a Scioli y a Casal, por más que Verbitsky los reponga una y otra vez. ¿Cómo desarmar y poner al servicio civil a un virtual ejército de lúmpenes violentos, que el día en que les den de baja no van a laburar a Mc Donald's o de basureros? Es realmente muy jodido, y los planteamientos aparte de tener un marco político, deben ser drásticos, pues el riesgo operativo es enorme. No hay caso en el ispa (Blumberg, por ejemplo) en que estos efectivos del corchazo directo, ya sea desde la SIDE como desde las dos fuerzas, no hayan tenido participación total o parcial. Saludos.
ResponderSuprimir