Lo hemos dicho, repetido y reiterado hasta el cansancio: la Policía Federal es un forúnculo que se puede llevar al Gobierno puesto. Lo que ha sucedido anoche es una especie de golpe de estado. Un atentado a uno de los pilares de la política, de los principios de nuestro Gobierno. O los asesinos de uniforme y sus jefes van presos o estamos en el horno.
Nota de La Nación aquí.
Vayan también al blogroll (columna de la derecha) y lean lo publicado en Tirando al medio. Es inquietante y yo creo que da en la tecla. Ante la falta de reacción del Gobiernoante los hechos de Formosa, los horribles vieron llegado el momento de atacar. Por cierto: como dijimos, repetimos y reiteramos, si en noviembre del año pasado hubiera habido una firme reacción ante el infame ataque a quienes esperaban entrar a la cancha de Vélez a ver a Viejas Locas que le costó la vida al pibe Carballo, posiblemente ningún poli se hubiera animado a balear a los habitante de la Villa 20. Además de los dos muertos, hay un bebé y otra persona con balazos en la cabeza. No es tan fácil acertarle en la testa a nadie. Si uno de los muertos y dos heridos tienen balazos en la cabeza es porque se tiró a matar.
Totalmente de acuerdo en que el gobierno tiene que reaccionar enérgicamente, y que el Jefe de la Federal tiene que irse. Pero me pregunto hasta dónde llega esto, porque en un par de meses hubo más muertos por cuestiones políticas que en los 7 años anteriores...
ResponderSuprimirSaludos
Es evidente que estamos ante una compleja trama de justos reclamos sociales mezclados con la ausencia del Estado para dar soluciones, punteros que azuzan a la gente y la policía que responde a oscuros intereses. Habrá que ponerse las pilas y dar señales claras desde el gobierno nacional. El silencio no ayuda.
ResponderSuprimirabrazo Pájaro