martes 31 de agosto de 2010

Gasparini Vs. Bullrich

Abajo (ver link) Juan Gasparini destaca no sólo que Patricia Bullrich (a) "Cali" era montonera, sino que además lo era del sector más duro (la Columna Norte), al igual que Raúl Magario, y que ambos fueron parte en su exilio francés del grupo comandado por Rodolfo Galimberti, que desbarrancó en la delincuencia común. Gasparini destacó que Bullrich acaba de delatar a Magario como el "Dr. Peñaloza" encargado de la relación entre Montoneros y David Graiver, uno de los dos que habría cobrado los intereses de los 17 millones de dólares que la guerrilla le había confiado al banquero. Y que esa delación revela cuál es su catadura.

Gasparini, que niega haber sido el otro montonero involucrado, el "Dr. Paz", acusa al Grupo de Galimberti de dos supuestos asesinatos y un secuestro extorsivo. Los asesinatos serían los de Julieta Bullrich (hermana de Patricia y esposa de Galimberti) y del cineasta Jorge "El Tigre" Cedrón, y el secuestro el del ex intendente de facto de la Ciudad de Buenos Aires Saturnino Montero Ruiz, suegro de Cedrón.

Aunque es posible que Julieta haya muerto en un accidente de moto y que Cedrón se haya suicidado en el Departamento Central de Policia (Sureté) de París, aún si así fuera, Cedrón se habría quitado la vida tras haber sido involucrado en el secuestro de su suegro por Galimberti y compañía.

Y, por cierto, Galimberti & Co. expoliaron gran parte de la fortuna del economista Oscar Braun cuando éste murió en el exilio. En cualquier caso la tránsfuga Patricia Bullrich Pueyrredón fue montonera, e incluso dirigente de la Juventud Peronista Unificada (JPU) al reiniciarse la democracia, y después de haber sido menemista pasó a integrar la derecha neoliberal más recalcitrante sin dar nunca explicaciones, lo que la convierte en una contorsionista de la política. 

Quizá la explicación se encuentre en los dólares que recibe de la fundación UNO América, repetidamente señalada por Evo Morales como colateral de la CIA.
 Aquí, la nota.

La Noble Apropiadora y el arte de la hipocresía

Hay algún periodista que justifica su apoyo a La Apropiadora cuando hace unos años fue detenida por el juez Marquevich arguyendo que por entonces no estaba claro ni probado que sus hijos malamente apoderados fueran en verdad hijos de desaparecidos (cuando en este punto nada sustantivo ha cambiado desde entonces hasta ahora, como no sea la decisión del gobierno de CFK de investigar). Acabo de encontrar esta nota escrita por entonces por Hernán López Echagüe desde su autoexilio en la Banda Oriental que prueba palmariamente que era posible tener otra actitud.   


Morales Solá, o el arte de la hipocresía

por Hernán López Echagüe

Resulta asombroso corroborar en estos días el temor que ha infundido en los grandes medios de comunicación el arresto de la señora de Noble. La ausencia de artículos u opiniones que reflejen el estupor que causa la presunción de que la propietaria del grupo Clarín habría adoptado a dos niños desaparecidos, salvo raras excepciones, es simplemente formidable.

Motivo de escándalo ha sido el suceso de la detención, y no, como debiera ocurrir en un periodismo independiente y objetivo, el hecho de que la distinguida señora, premiada en el extranjero por su defensa de los derechos humanos, hacedora de espectáculos benéficos como "Un sol para los chicos", aparezca sospechada de haber cometido tamaño delito. ¿Qué está ocurriendo? ¿Temen, algunos periodistas, perder el empleo? Con todo, ha sido Joaquín Morales Solá, columnista de La Nación, y fiel escriba del diario Clarín en tiempos de la dictadura, quien ha elevado la hipocresía al grado de arte en un artículo que, bajo el título "Una madre que siempre habló de adopción", publicó el diario La Nación en su edición del pasado jueves 19 de diciembre.

Tras subrayar las lágrimas que brotaban de los ojos de la señora de Noble cuando, en el invierno de 1976, relató a los empleados de Clarín la adopción de sus hijos Marcela y Felipe, y el injusto dolor que hoy está padeciendo, escribe Morales Solá: "El contexto de 1976 no era el de hoy. Aun las personas que luego formarían la trágica saga de desaparecidos, en aquel año no eran consideradas como tales por ningún argentino que no estuviera en el corazón del poder militar".

Pues bien, ¿dónde, sino en periódicos como La Nación y Clarín, podía uno hallar las arterias más espesas y palpitantes del corazón del poder militar? Quizá convenga traer a la memoria un hecho que, al parecer, Morales Solá ha olvidado, y que yo he referido en mi primer libro, "El enigma del general" (Editorial Sudamericana, diciembre de 1991, págs. 191, 192). Cuento allí el pantagruélico asado que, en marzo de 1976, compartieron Leo Gleizer, Renée Salas, Marcos Taire y Morales Solá, entre otros periodistas, con el general genocida Antonio Domingo Bussi. El almuerzo se llevó a cabo en los salones del Regimiento de Infantería 19, en San Miguel de Tucumán, a contados metros de un Centro Clandestino de Detención. Al cabo del ágape, el general obsequió a cada uno de los periodistas presentes un pergamino en el que agradecía "su colaboración en la lucha contra la subversión". Relato en mi libro: "Sin ocultar el contento, Morales Solá tomó el suyo y acto continuo buscó el abrazo del general. Gleizer y Salas lo imitaron".

A mediados de 1992, recuerdo que en pleno campeonato mundial de fútbol, recibí un llamado telefónico de Morales Solá. Estaba dolido, angustiado. Me dijo: "Mirá, eso que contás en el libro fue así, pero se trató de un pecado de juventud. Si hay una reedición, ¿no podrías suprimir ese párrafo?".
Además, y de manera casi policíaca, esgrimió argumentos de toda naturaleza para que le revelara mis fuentes.

Añade Morales Solá en su artículo del jueves último: "El caso de los niños desaparecidos tardó más de una década en aparecer como un conflicto de proporciones. Incluso, en el juicio a las juntas militares, en 1985, la Cámara que juzgó a los primeros comandantes de la dictadura no encontró pruebas ni argumentos para resolver sobre esa cuestión". Todo mueve a pensar que el columnista ha transcurrido largos años apresado en una burbuja. La asociación Abuelas de Plaza de Mayo nació el 22 de octubre de 1977, en tanto Morales Solá andaba inmerso en la escritura de sesudos artículos acerca de las internas del poder militar. Mal no le vendría a Morales Solá pasar la vista por las penosas páginas del Diario del Juicio; allí podrá hallar más de un relato sobre el robo de niños, sobre los atroces partos en los Centros Clandestinos de Detención.

Continúa el columnista de La Nación: "Se creía entonces -y se creyó durante mucho tiempo- que el secuestro de bebes era un fenómeno aislado, aunque la historia posterior encontró las huellas de un plan sistemático.

Pero todo eso era ignorado por todos en 1976". ¿Ignorado por todos, o, querrá decir Morales Solá, acallado, silenciado por el medio en que trabajaba? Al emplear el término "todos", ¿no pretenderá el bueno de Morales Solá sumergirse en la marea de ese brumoso anonimato que comporta el "todos", y así sentirse a salvo de las responsabilidades que, como periodista destacado de Clarín, le correspondían en la búsqueda y la posterior divulgación de la verdad? Yo no era periodista, pero no ignoraba lo que estaba sucediendo. Tampoco lo ignoraban mi madre, mis hermanos, mis amigos. Tampoco lo ignoraban los medios extranjeros, claro, esos diarios y revistas que, al decir de los dictadores, y del propio Morales Solá, no hacían otra cosa que llevar adelante una "campaña antiargentina".

Dice luego: "El universo tiene muchos matices: ¿por qué dar por supuesto que todos los niños adoptados en 1976 eran hijos de personas desaparecidas? ¿Por qué no creer en la palabra de una madre que relató siempre las características normales de una adopción?".
Movidas por la necesidad de corroborar que sus hijos no formaban parte del tenebroso e insondable grupo de niños secuestrados o nacidos en cautiverio, buena parte de las madres que adoptaron hijos en los años de la dictadura acudieron a Abuelas de Plaza de Mayo con el propósito de dilucidar el origen de sus hijos.

No resulta sencillo creer de antemano en la palabra de una madre que, ante el juez, apenas se declara inocente y se niega a ahondar en el relato preciso de las adopciones. Pues, si nada tuviese que ocultar, ¿por qué no someterse a una indagatoria abierta y franca y de tal modo acabar de cuajo con sospechas que sólo estropean su presunta intachable trayectoria? Según Estela Carlotto, la señora de Noble nunca jamás reputó digno recibirla para conversar con seriedad sobre el asunto.

Seguidamente, Morales Solá lanza un lamento: "Campañas públicas recientes en revistas y en panfletos callejeros (de las que LA NACION ha sido víctima, insistentemente, en los últimos tiempos) señalan que la sistemática destrucción de las instituciones argentinas podría incluir ahora también el objetivo de herir a la prensa independiente, una de las últimas instituciones que quedan en pie". Veamos. ¿A qué prensa independiente se refiere Morales Solá? ¿A la que ejercen La Nación y Clarín? Al día siguiente de la detención de la señora de Noble, La Nación y Clarín, en la bajada del título que daba cuenta del arresto, juzgaron sensato recurrir a una explicación vaga y equívoca: todo se debía "a la presunta utilización de documentos falsos en un expediente civil". El País, de Madrid, en cambio, tituló: "Argentina: detenida la propietaria del grupo Clarín por la presunta adopción de hijos de desaparecidos".

Por lo demás, sería aconsejable que Morales Solá hiciera a un lado, de una buena vez, su inveterada ambigüedad y tornara públicos los nombres de las personas u organizaciones que, asegura él, están empeñados en una campaña de "destrucción de las instituciones que quedan en pié". También, por qué no, interesante sería saber qué instituciones, a su juicio, continúan en pié.
De qué prensa independiente puede hablar Clarín cuando años atrás Héctor Magnetto y Eduardo Duhalde tenían el hábito de acordar tapas y uno que otro artículo, movidos por intereses políticos.

Una de las bases del periodismo independiente consiste en aceptar y publicar artículos que en ocasiones ninguna relación guardan con la línea editorial de un periódico. El periodismo independiente presupone debate de ideas, de posturas, de pareceres. Por ejemplo, ¿sería capaz La Nación de publicar estas líneas? Finaliza Morales Solá: "La calumnia sistemática y la desinformación deliberada contra LA NACION y la vejación inadmisible a la señora de Noble han roto fronteras, han destruido límites sutiles de las formas democráticas, que serán tan difíciles como imprescindibles de reconstruir".

En fin, si algo ha contribuído a destruir los límites sutiles de las formas democráticas, ese algo ha sido la complicidad de medios como La Nación y Clarín con la dictadura, y, posteriormente, ya en democracia, sus alegres romances con el poder político de turno.


 

lunes 30 de agosto de 2010

Lidia Papaleo de Graiver: "Fuí torturada porque querían que dijera que Perón le había dado a Gelbard un cargamento de oro traído por submarinos nazis"

Escribí este texto tipo despacho de agencia luego de haber leído la entrevista con Lidia Papaleo que publicó ayer Tiempo Argentino como nota de tapa. Como verán, Camps y sus adláteres estaban locos... ma non troppo. JS



Lidia Papaleo de Graiver dijo que el motivo por el que fue secuestrada, violada y repetidamente torturada por un “grupo de tareas” a las órdenes del general Ramón Camps, jefe de la Policía Bonaerense, fue que sus captores querían obligarla a declarar que el presidente Juan Perón le había entregado a José Ber Gelbard, un cargamento de lingotes de oro “que habían llegado desde Alemania con los submarinos alemanes a Mar del Plata”.

Se trata de una referencia tácita a los sumergibles U-530 y U-977, que se rindieron en la base naval de esa ciudad atlántica el 10 de julio y el 17 de agosto de 1945, a más de dos y tres meses de la capitulación de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

La viuda de David Graiver (a quien los dictadores llamaban “el banquero de los Montoneros” y que murió en agosto de 1976 en México en un sospechoso accidente de aviación que ella considera fue un atentado instigado por la CIA) fue secuestrada el 14 de marzo de 1977, durante el apogeo de la orgía de violencia desencadenada por la dictadura cívico-militar que había asaltado el poder casi un año antes.

Cinco días antes, ella había terminado de firmar el traspaso de sus acciones en el monopolio con participación estatal Papel Prensa a los representantes de los diarios Clarín, La Nación y La Razón, y ese mismo día habían sido secuestrados sus suegros, y en los días subsiguientes lo fueron ella y otros familiares y colaboradores de su fallecido esposo.

“Fui la persona que más torturaron del grupo” porque “querían que yo dijera sí o sí que Perón le había entregado a Gelbard una cantidad de lingotes de oro que habían dejado los nazis, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, con la aparición de submarinos alemanes en la costa de Mar del Plata”, dijo al ser entrevistada por el diario oficialista “Tiempo Argentino”, que le dedicó ayer la tapa.

“Habla la viuda de David Graiver. Reportaje exclusivo. Después de 34 años, Lidia Papaleo rompe el silencio”, fueron los principales títulos de portada de la edición dominical del diario dirigido por Roberto Caballero. La entrevista la hicieron Cynthia Ottaviano y Juan Alonso.

“Jamás dije que lo ellos me querían hacer decir” que “Juan Domingo Perón le había dado a José Bel Gelbard (quien había sido socio de su marido) los lingotes de oro que habían llegado desde Alemania con los submarinos alemanes a Mar Del Plata”; que “Gelbard los conserva(ba) y no sé qué hace (con ellos), que los habrá (sic) puesto en un Banco”; que Perón le dijo “a Gelbard delante de mí -porque sabía que yo lo sabía- que iba a ser Ministro de Economía”.

Papaleo explicó que sus interrogadores querían que dijera que ella y su marido habían presenciado a mediados de 1973 un encuentro de Perón con quien ya era el ministro de Economía y lo seguiría siendo durante su tercera y efímera presidencia (octubre de ese año hasta su fallecimiento el 1º de julio de 1974) y que en el curso de ese encuentro Perón le habría dicho a Gelbard que “tiene que devolver los lingotes, usarlos, que él le va a dar toda la economía” (sic). Y que Gelbard le habría respondido que “sí, pero hay alguien que me va a ayudar: David Graiver”.

“Esto tenía que decir yo, lo que es una locura imposible de creer aún hoy. Todo era un delirio absoluto. Pero estaban obsesionados por un supuesto plan siniestro de los empresarios judíos que venían a apropiarse de la patria… Estaban enfermos, estaban locos”, comentó.

Sin embargo, los nazis que la torturaban probablemente albergaran en sus mentes enfermas algún conocimiento preciso.


Porque previamente a sus respectivas entregas en la base naval de Mar del Plata, tanto el U-530 como el U-977, al mando de los tenientes de fragata Otto Wermuth y Heinz Schäffer, respectivamente, desembarcaron sendas balsas neumáticas en las cercanías de Miramar, como demostró una investigación histórica plasmada en el libro “Ultramar Sur.
La última operación secreta del Tercer Reich” (Norma, 2002), de Juan Salinas y Carlos De Nápoli.

En dicho libro se plantea que, en el curso de una operación secreta originalmente destinada a posibilitar la huída de Adolf Hitler, su flamante esposa y sus principales colaboradores, al menos otros cuatro submarinos alemanes llegaron a las costas argentinas, donde fueron hundidos por sus tripulaciones antes de su desembarco clandestino, aunque también dejan abierta la posibilidad de que uno de ellos haya sido hundido por el torpedero “ARA-Mendoza”, que persiguió a uno y le arrojó varias cargas de profundidad.

En base a testimonios e hipótesis del comandante del U-977 y de oficiales de la Marina de Brasil, De Nápoli y Salinas plantean que en su huída a la Argentina tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, uno de los submarinos alemanes, con toda probabilidad aquél, torpedeó y hundió al crucero brasileño “Bahia”, que se hallaba sobre la línea del Ecuador, en la mañana del 4 de julio de 1945.

Se trata de la mayor catástrofe de la historia naval de Brasil, que con 336 muertos (incluyendo cuatro radiotelegrafistas estadounidenses), supera en cantidad de víctimas mortales al hundimiento del crucero “General Belgrano” por el submarino nuclear británico “Conqueror” durante la Guerra de Malvinas (1982).

Pero hasta ahora, y aunque está acreditado que por esas fechas sus torpederos “Bocaina” y “Babitonga” persiguieron y atacaron a submarinos no identificados, para la Marina de Brasil el hundimiento del “Bahia” no se debió a una agresión externa sino a la torpeza de un ametralladorista del propio crucero, que en el curso de un ejercicio de tiro habría impactado con proyectiles de 20 mm. en la santabárbara ubicada en la popa, haciéndola estallar.

La edición en lengua portuguesa de “Ultramar Sur” integrará la prestigiosa colección “Civilización Brasilera” de la editorial Carioca Récord y aparecerá el próximo 1º de octubre, confirmó Juan Salinas.
Tanto Salinas como De Nápoli expresaron su esperanza de que Brasil reconozca que los tripulantes del “Bahia” fueron torpedeados por submarinos que, ante la desaparición del Tercer Reich, eran técnicamente naves corsarias.

DESEMBARCOS (Con PAPEL PRENSA)

CENTENARES DE TESTIGOS VIERON SUBMARINOS EN LA SEGUNDA MITAD DE JULIO DE 1945




Una comisión de la comisaría de Necochea salió al caer la noche del domingo 27 de julio de 1945 -es decir, a 17 días de que el U-530 hubiera emergido sorpresivamente frente a la base naval de Mar del Plata- para confirmar el alerta dado por el destacamento policial de Piedra Buena acerca de que “una nave no identificada estaba haciendo señales (de luz) en código morse hacia la costa y el mensaje era contestado desde la playa”.

“En tres autos particulares los policías recorrieron el sector y tras horas de búsqueda encontraron al hombre que respondía las señales. En la comisaría se lo identificó como ciudadano alemán, de profesión artesano, quien admitió que la nave era un submarino que se disponía a desembarcar”, narró el historiador canadiense Ronald Newton en su libro “El cuarto lado del triángulo” (Sudamericana, 1995).

“A la madrugada del domingo (sic) 28 se inició un rastreo por las playas de los alrededores de la ciudad. Al promediar la mañana, 15 kilómetros al norte, una comisión (...) encontró huellas humanas que iban y venían desde la costa hasta la entrada arbolada de una estancia. Había también huellas de lanchas o botes de goma que habían sido arrastrados, y las marcas de cajas o cajones muy pesados que habían sido llevados hasta un lugar, donde había huellas de ruedas de camión”, continuó Newton.

“Ante el hallazgo, el suboficial (a cargo) decidió llamar al comisario, y cuando la comisión se hubo completado, comenzaron a entrar a la estancia. Llevaban recorridos dos kilómetros por el camino de entrada al casco, arbolado y flanqueado por tamarindos, cuando cuatro hombres que hablaban alemán, con ametralladoras en la mano, les impidieron seguir y los echaron violentamente”, continuó Newton, que en 1998 fue vicepresidente del comité académico de la Comisión de Esclarecimiento de las Actividades Nazis en Argentina (Ceana) conformada por orden del presidente Carlos Menem.

“Como los policías no llevaban orden de allanamiento decidieron regresar a la comisaría y comunicar la novedad a la Jefatura de La Plata. Tras dos horas de espera, el jefe de la policía provincial llamó personalmente a Necochea y le dio al comisario una orden precisa: ‘Deje sin efecto la búsqueda de posibles alemanes y retírese de inmediato de la estancia’”, escribió Newton, que agregó que el artesano detenido fue enviado a La Plata, a pesar de lo cual “a los pocos días estaba en libertad y en Necochea, donde aún sigue viviendo”.

El 17 de julio, centenares de testigos habían visto el paso hacia el sur en superficie de dos submarinos frente a las playas de San Clemente del Tuyú y de La Margarita (dónde hoy están San Bernardo, que entonces no existía, y Mar de Ajó, que era un pueblito fundado diez años antes), e incluso como uno de ellos encalló durante largos minutos en un banco de arena.

Y cuatro días antes, el 23 de julio al anochecer se había producido otro avistamiento de un sumergible por parte de un grupo de pescadores frente a las playas de Reta y Claromecó. El mismo fue investigado por la Armada a través del capitán Francisco Isaac Rojas, edecán del ministro de Marina. Rojas corroboró el testimonio de los pescadores, pero la Marina guardó el secreto de este avistamiento durante medio siglo.

Respecto al desembarco del 27 de julio en Necochea, fue confirmado por tres antiguos marineros del acorazado de bolsillo “Graf Spee”, hundido por su capitán frente al puerto de Montevideo a fines de 1939 luego de haber combatido contra tres cruceros británicos.

En particular, el cabo y aspirante a oficial Alfred Schultz y el radiotelegrafista Walter Dettelman (el tercer testigo se llamaría Willi Brenecke) confirmaron aquel desembarco y la veracidad –en términos generales– de aquella crónica ante una comisión del Congreso a comienzos de 1956. Ambos dijeron que si bien en 1945 se suponía que ambos estaban internados en campo de prisioneros de guerra, salían y entraban de ellos a voluntad.

Añadieron que si bien no estaban en condiciones de precisar la fecha exacta, entre el 23 y el 29 de julio de 1945 los ocupantes de dos submarinos alemanes habían desembarcado cerca de Bahía Blanca. Lo podían afirmar con absoluta seguridad, dijeron, porque había ayudado a consumarlos.

Por desgracia, parece que los testimonios no fueron registrados taquigráficamente, y que los registros estenográficos se perdieron. Pero según las crónicas de la época Schultz y Dettelman dijeron haber recibido del capitán Walter Klay –quien coordinaba las actividades de los ex tripulantes del Graf Spee y sus fugas desde una oficina del Banco Germánico– la orden de viajar a la ciudad de Bahía Blanca. Una vez allí, dijeron, el contacto que les indicó Klay los llevó a un punto no muy lejano del litoral marítimo.

Si bien no pudieron precisar con exactitud dónde quedaba ese lugar, coincidieron en que se trataba de una estancia de la Compañía Lahusen, de capitales alemanes. Dijeron que poco después arribaron a la costa “dos submarinos que descargaron muchos cajones pesados que fueron conducidos al casco de la estancia en ocho camiones”. Y destacaron que se trataba a todas luces “de una carga valiosa que provenía de Alemania”.


Luego, agregaron, desembarcaron en botes de goma unas ochenta personas. Algunas, puntualizaron, “por la manera en que daban órdenes, debían ser muy importantes”.

Las declaraciones de Schultz, Dettelman y Brenneke fueron analizadas por Allan Pujol, un antiguo agente del Deuxième Bureau, una rama de los servicios secretos franceses. Según Pujol, en la noche del 28 y el 29 de julio de 1945 fueron desembarcados gran número de cajones de madera con la inscripción “Geheime Reichssage” (Secreto de Estado) remitidos por el general Ernest Kaltenbrunner, jefe de la RSHA, la Oficina Central de Seguridad del Reich.


Pujol dijo creer que aquellos cajones contenían “el tesoro de la RSHA”: lingotes, monedas y objetos de oro, dólares y francos suizos, diamantes y otras piedras. Una fortuna que valuó en unos mil millones de dólares.


MILAGROS. Fidel Castro: ¨Llegué a estar muerto, pero resucité"


Siempre consideré a Fidel una especie de cristiano agnóstico y un Supergallego y esta entrevista lo confirma. Recuerdo al pobre Oppenhaimer cuando hace una década escribió "Los últimos días de Fidel", que debería haberse llamado "Las últimas décadas...". El comandante los va a enterrar a todos, parece...


"No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía"
http://www.jornada.unam.mx/2010/08/30/index.php?section=politica&article=002e1pol


Por Carmen Lira Saade / La Jornada


La Habana. Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento…

"Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara ahacer lo que tenía que hacer: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba."

No puedo seguir más, admitió entonces –según revela en ésta su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces–. Hizo el traspaso del mando, y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados ) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en secreto de Estado.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín –quien poco después fallecería víctima de cáncer–, y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de cinco horas que duró la charla-entrevista –incluido el almuerzo– con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo –aunque el que más interrogue sea él– y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió los pasados cuatro años.


"Llegué a estar muerto", revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la divertículis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un calvario.

"Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos... Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir... Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos."

Sesenta y seis kilogramos, precisa Dalia, su inseparable compañera que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

–Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo.

–No cometo nunca la más mínima violación –asegura–. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)...

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol. Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo, seguro para no perderse de nada. Pero resucité, dice ufano.

–Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? –le pregunto.

–Con un mundo como de locos... Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periodicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo –sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba –como él dice– y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

Nunca como entonces parece de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, la garganta profunda del Internet, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo navegante está trabajando.

–¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? –me dice–. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes –comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante.

–Se acabaron los secretos, o al menos eso pareciera. Estamos ante unperiodismo de investigación de alta tecnología, como lo llama el New York Times, y al alcance de todo el mundo.

–Estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación –ataja–. El poder de la comunicación ha estado, y está, en manos del imperio y de ambiciosos grupos privados que hicieron uso y abuso de él. Por eso los medios han fabricado el poder que hoy ostentan.

Lo escucho y no puedo menos que pensar en Chomsky: cualquiera de las trapacerías que el imperio intente debe contar antes con el apoyo de los medios, principalmente periódicos y televisión, y hoy, naturalmente, con todos los instrumentos que ofrece la Internet.

Son los medios los que antes de cualquier acción crean el concenso.Tienden la cama, diríamos... Acondicionan el teatro de operaciones.

Sin embargo, acota Fidel, aunque han pretendido conservar intacto ese poder, no han podido. Lo están perdiendo día con día. En tanto que otros, muchos, muchísimos, emergen a cada momento…

Se hace entonces un reconocimiento a los esfuerzos de algunos sitios y medios, además de Wikileaks: por el lado latinoamericano, a Telesur de Venezuela, a la televisión cultural de Argentina, el Canal Encuentro, y a todos aquellos medios, públicos o privados, que enfrentan a poderosos consorcios particulares de la región y a trasnacionales de la información, la cultura y el entretenimiento.

Informes sobre la manipulación de los poderosos grupos empresariales locales o regionales, sus complots para entronizar o eliminar gobiernos o personajes de la política, o sobre la tiranía que ejerce el imperio a través de las trasnacionales, están ahora al alcance de todos los mortales.


Pero no de Cuba, que apenas dispone de una entrada de Internet para todo el país, comparable a la que tiene cualquier hotel Hilton o Sheraton.


Ésa es la razón por la que conectarse en Cuba es desesperante. La navegación es como si se hiciera en cámara lenta.


–¿Por qué es todo esto? –pegunto.


–Por la negativa rotunda de Estados Unidos a darle acceso a lnternet a la isla, a través de uno de los cables submarinos de fibra óptica que pasan cerca de las costas. Cuba se ve obligada, en cambio, a bajar la señal de un satélite, lo que encarece mucho más el servicio que el gobierno cubano ha de pagar, e impide disponer de un mayor ancho de banda que permita dar acceso a muchos más usuarios y a la velocidad que es normal en todo el mundo, con la banda ancha.

Por estas razones el gobierno cubano da prioridad para conectarse no a quienes pueden pagar por el costo del servicio, sino a quienes más lo necesitan, como médicos, académicos, periodistas, profesionistas, cuadros del gobierno y clubes de Internet de uso social. No se puede más.

Pienso en los descomunales esfuerzos del sitio cubano Cubadebate para alimentar al interior y llevar hacia el exterior la información del país, en las condiciones existentes. Pero, según Fidel, Cuba podrá solucionar pronto esta situación.

Se refiere a la conclusión de las obras de cable submarino que se tiende del puerto de La Guaira, en Venezuela, hasta las cercanías de Santiago de Cuba. Con estas obras, llevadas adelante por el gobierno de Hugo Chávez, la isla podrá disponer de banda ancha y posibilidades de acometer una gran ampliación del servicio.

–Muchas veces se ha señalado a Cuba, y en particular a usted, de mantener una posición antiestadounidense a rajatabla, y hasta han llegado a acusarlo de guardar odio hacia esa nación –le digo.

—Nada de eso –aclara–. ¿Por qué odiar a Estados Unidos, si es sólo un producto de la historia?

Pero, en efecto: hace apenas como 40 días, cuando todavía no había terminado de resucitar se ocupó –para variar–, en sus nuevas Reflexiones, de su poderoso vecino.

"Es que empecé a ver bien clarito los problemas de la tiranía mundial creciente… –y se le presentó, a la luz de toda la información que manejaba, la inminencia de un ataque nuclear que desataría la conflagración mundial.

Todavía no podía salir a hablar, a hacer lo que está haciendo ahora, me indica. Apenas podía escribir con cierta fluidez, pues no sólo tuvo que aprender a caminar, sino también, a sus 84 años, debió volver a aprender a escribir..

"Salí del hospital, fui para la casa, pero caminé, me excedí. Luego tuve que hacer rehabilitación de los pies. Para entonces ya lograba comenzar de nuevo a escribir.

El salto cualitativo se dio cuando pude dominar todos los elementos que me permitían hacer posible todo lo que estoy haciendo ahora. Pero puedo y debo mejorar... Puedo llegar a caminar bien. Hoy, ya te dije, caminé 600 pasos solo, sin bastón, sin nada, y esto lo debo conciliar con lo que subo y bajo, con las horas que duermo, con el trabajo.

–¿Qué hay detrás de este frenesí en el trabajo, que más que a una rehabilitación puede conducirlo a una recaída?

Fidel se concentra, cierra los ojos como para empezar un sueño, pero no... vuelve a la carga:

No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía.

¿Cómo cuáles?


–Como la conformación de todo un movimiento antiguerra nuclear –es a lo que viene dedicándose desde su reaparición.

Crear una fuerza de persuasión internacional para evitar que esa amenaza colosal se cumpla representa todo un reto, y Fidel nunca ha podido resistirse a los retos.

"Al principio yo pensé que el ataque nuclear iba a darse sobre Corea del Norte, pero pronto rectifiqué porque me dije que ése lo paraba China con su veto en el Consejo de Seguridad...

Pero lo de Irán no lo para nadie, porque no hay veto ni chino ni ruso. Luego vino la resolución (de Naciones Unidas), y aunque vetaron Brasil y Turquía, Líbano no lo hizo y entonces se tomó la decisión.

Fidel convoca a científicos, economistas, comunicadores, etcétera, a que den su opinión sobre cuál puede ser el mecanismo mediante el cual se va a desatar el horror, y la forma en que puede evitarse. Hasta a ejercicios de ciencia ficción los ha llevado.

"¡Piensen, piensen!", anima en las discusiones. "Razonen, imaginen", exclama el entusiasta maestro en que se ha convertido en estos días.

No todo el mundo ha comprendido su inquietud. No son pocos los que han visto catastrofismo y hasta delirio en su nueva campaña. A todo esto habría que agregar el temor que a muchos asalta, de que su salud sufra una recaída.

Fidel no ceja: nada ni nadie es capaz de frenarlo siquiera. Él necesita, a la mayor brevedad, CONVENCER para así DETENER la conflagración nuclear que –insiste– amenaza con desaparecer a una buena parte de la humanidad.Tenemos que movilizar al mundo para persuadir a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra nuclear. Él es el único que puede, o no, oprimir el botón.

Con los datos que ya maneja como un experto, y los documentos que avalan sus dichos, Fidel cuestiona y hace una exposición escalofriante:

–¿Tú sabes el poder nuclear que tienen unos cuantos países del mundo en la actualidad, comparado con el de la época de Hiroshima y Nagasaki?

Cuatrocientas setenta mil veces el poder explosivo que tenía cualquiera de las dos bombas que Estados Unidos arrojó sobre esas dos ciudades japonesas. ¡Cuatrocientas setenta mil veces más!, subraya escandalizado.

Esa es la potencia que tiene cada una de las más de 20 mil armas nucleares que –se calcula– hay hoy día en el mundo.

Con mucho menos de esa potencia –con tan sólo 100– ya se puede producir un invierno nuclear que oscurezca el mundo en su totalidad.

Esta barbaridad puede producirse en cosa de unas días, para ser más precisos, el 9 de septiembre próximo, que es cuando vencen los 90 días otorgados por el Consejo de Seguridad de la ONU para comenzar a inspeccionar los barcos de Irán.

–¿Tú crees que los iraníes van a retroceder? ¿Tú te los imaginas? Hombres valientes, religiosos que ven en la muerte casi un premio... Bien, los iraníes no van a ceder, eso es seguro. ¿Van a ceder los yanquis? Y, ¿qué va a pasar si ni uno ni otro ceden? Y esto puede ocurrir el próximo 9 de septiembre.

Un minuto después de la explosión, más de la mitad de los seres humanos habrán muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo, escribió Gabriel García Máquez con ocasión del 41 aniversario de Hiroshima. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirán el tiempo de los océanos y voltearán el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes... La era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial...

Un opositor sensato

Aunque una golondrina no hace verano, quizá se esté conformando una oposición sensata. Este post fue publicado en Puedecolaborar, el blog de Gerardo Yomal. Como debería ser evidente, no coincido con la opinión del autor (Coluccini firma) entre otras razones porque soy agradecido y considero que el advenimiento de los Kirchner fue una especie de bonus track, de premio inmerecido, pero entiendo el razonamiento de quien escribe.  

sábado 28 de agosto de 2010


"No me banco a los Kirchner pero dejan un país mucho mejor"

Argumentos de alguien que no simpatiza con los K

"A mí no me gusta NK, ni me gusta CKF. No me gusta su estilo, no me gusta Moreno ni me gusta lo que hacen en el Indec. Pero llevaron adelante por lo menos 8 políticas centrales, medulares de su gobierno, con las que yo estaba de acuerdo... antes de saber ni siquiera quién era Moreno: la ley de financiamiento educativo, la renovación de la Corte, la política de ciencia y técnica, la reapertura de los juicios por derechos humanos, la ampliación y reestatización del sistema previsional, la reestatización de Aerolíneas, la asignación universal, la ley de medios, el matrimonio igualitario, las retenciones y el tipo de cambio diferenciado para el campo, etc.

Todas las anteriores son medidas que yo habría apoyado así las hubiera tomado Macri, Duhalde o el Mono Relojero. Medidas de estascaracterísticas Alfonsín impulsó 3: la paz con chile, el juicio a las juntas y la ley de divorcio. Menem, 1: el fin de la colimba. Eso me pone mucho más cerca de este gobierno que de todos los anteriores. O, mejor dicho, ellos se ponen más cerca de mí.

¿Son perfectas? No. ¿Están dentro de lo que mi espíritu dialoguista, democrático y negociador está dispuesto a aceptar? Sí, sin dudas.

¿Qué se hace, entonces?


Creer que decir que este es un gobierno de patoteros porque está Moreno es por lo menos equivalente a decir que este es un gobierno de intelectuales porque estuvo Pepe Nun o está Horacio González.

Formar la propia opinión por supuestas intenciones ocultas y motivos no declarados es, por lo menos, perder el foco.

Qué me importa si Kirchner quiere hacer una escalada en su conflicto con la Iglesia, si el resultado es la ley de matrimonio gay. Tenía mil maneras de molestar a los curas (empezando por sacarle los subsidios a la educación religiosa, que está tan de moda pedir la eliminación de subsidios), pero eligieron avanzar con un derecho.

Qué me importa si, en su fuero íntimo, CKF quiere quemarle las bolas a los periodistas, si impulsan una ley que leés de punta a punta y lo único que hace es promover más y más libertad de expresión.

Y qué me importa que no toleren las opiniones de otros, si esa misma ley fue tomada de un foro democrático (como la coalición para una radiodifusión democrática), si fue debatida públicamente durante un año en foros públicos, si se discutió en el Congreso y en los medios como ninguna otra y se le introdujeron más de 100 modificaciones propuestas por la oposición.

Qué me importa que les disgusten los fallos de los jueces, si impulsaron la Corte de justicia más ejemplar de nuestra historia.

Qué me importa que su compromiso con los DDHH no sea sincero, si Astiz está preso y si mis amigos pueden asistir al juicio por el Campo de concentración de La Perla, donde mataron a sus padres.

Qué importa lo que yo crea de sus opiniones, de las de ella, de las de él, de las de Aníbal, si los hechos, las leyes, las políticas están.

No me importa lo que ellos dicen, o lo que ellos piensan, o lo que diga Morales Solá que "en realidad" ellos piensan. Me importa lo que hacen. (Cualquier análisis político a la Majul, basado en la "obsesión", la "maldad", la "perversidad" de un gobernante, es torpe, como mínimo)

Y, en todo caso, dentro de un año, o de cinco años, se van. Y si cometieron delitos, irán presos. Y no pienso mover ni el meñique para evitarlo.


Pero el Indec se arregla en dos semanas. Y la asignación por hijo no se saca más, porque ya es un derecho que incorpora la sociedad; y sólo queda ampliarlo.

No me los banco. Creo que tienen limitaciones ideológicas, políticas y compromisos económicos que no me van a permitir nunca entusiasmarme.

Pero qué importa mi opinión, si dejan un país muchísimo mejor que el que tomaron y, creo, mucho mejor del que hubieran dejado cualquiera de los otros que hoy se postulan.

Discutir política está bueno...

(Texto enviado a Puedecolaborar con pedido de publicación)


Publicado por Coluccini en 13:12 5 comentarios

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Gustavo Abrevaya

UTOPHIA. La masacre de Fátima, por Armando Luchina

Luchina fue el principal testigo de la acusación en el juicio por esta matanza infame, cometida al cumplirse dos meses del atentado al comedor de la SSF (Coordinacion Federal). Si no recuerdo mal asesinaron a 30 prisioneros "RAF" (porque estaban "en el aire", es decir, desaparecidos) recluidos en la SSF, Moreno 1417. De los cuáles diez eran mujeres. 



"La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar"

Eduardo Galeano


 29 de Agosto 2010                         TÍTULOS
LA MASACRE DE FÁTIMA. El 19 de agostode 1976, un mes y medio después del atentado a la Superintendencia de Seguridad Federal, se produce la peor matanza de la dictadura militar conocida como la masacre de Fátima. Las víctimas no corrieron la misma suerte de los otros 30.000 desaparecidos. Ellos serian masacrados con tiros a quemarropa y apilados sobre una carga de dinamita y expuestos vilmente como escarmiento. Por Armando Luchina.
http://www.infoban.com.ar/imgnoticias/27468_tapa_1982010_12179.JPG

"CLARÍN Y LA NACIÓN NOS HUMILLARON, FUE UN AFANO", DIJO ISIDORO GRAIVER. Luego de que el grupo Clarín salió a noquear al gobierno blandiendo la desmentida de Isidoro Graiver para terminar con las acusaciones de la apropiación indebida de Papel Prensa, se encontró con una réplica inesperada: el diario Tiempo Argentino publicó la entrevista al hermano de David Graiver donde hacía las acusaciones en que dejaba bien en claro que lo que habían hecho Clarín y La Nación "fue un afano" y encima difundió el audio del reportaje. Nock Out para los dos pesos pesados.
LA RISA DEL VELORIO. Luego del informe de la presidenta de la Nación sobre Papel Prensa, salieron las momias del placard, Mario Das Neves dijo: "Se montó un show con un informe del gran mentiroso y matón a sueldo llamado Guillermo Moreno". Felipe Solá "Habría que exigirle al Gobierno que diga cuánto le pagan a los periodistas de 678". 
Los lugares comunes van a parar a un común volquete de desechos comunes. Les contesta el Tanque Orlando Barone.

HUMOR. Por Héctor Reinna.



 EFEMÉRIDES. Por el Profesor Daniel Alberto Chiarenza. Pulsar sobre la fecha.

30 DE AGOSTO DE 1857: Primer viaje ferroviario de "La Porteña".
NOTAS CON ENLACE A LA FUENTE Pulsar sobre el título para leer.

Contrato fraudulento a la sombra de Yabrán. Las Coimas de Siemens. La empresa ganó la licitación para confeccionar los DNI luego de que su "competidora" quedara relegada por sus vínculos con el empresario postal que igual se sumó, veladamente, al negocio de unos 1262 millones de dólares.El nuevo DNI, que lanzó la presidenta Cristina Fernández, incluyendo edificio, maquinarias y cursos de capacitación es poco más de 18 millones de dólares. En este caso solamente, el país se ahorro, arráncándoselo de las manos de los delincuentes y corruptos, la bonita cifra de 1250 millones de dólares, es decir unos 5.000 millones de pesos. 
http://tiempo.elargentino.com/sites/default/files/imagecache/Story-img-main/08/21/2010_-_2017/1282432677-/3.jpg
La Historia y la Función de la Policía. Mientras el Preámbulo de la Constitución invitaba a "todos los hombres del mundo que quieran habitar suelo argentino", la Ley de Residencia permitía expulsar a un extranjero en 72 horas, sin que mediara intervención judicial alguna. El habitual poder discrecional de la Policía se parecía bastante, al menos en tan delicado territorio, desde 1902, a un poder omnímodo.
 
LIBROS DE REGALO:

SECCIÓN VIDEOS:
4 de Julio, La Masacre de San Patricio o de los Palotinos.
En este sitio puedes descargar el documental 4 de Julio, La Masacre de San Patricio con la dirección de Juan Pablo Young, Pablo Zubizarreta y entrevistas a Roberto Killmeate, Eduardo Kimel, Horacio Verbitsky, Robert Cox y Kevin O`neill.
http://3.bp.blogspot.com/_zWg2-OoZ6Hs/R03DJU3aI0I/AAAAAAAAAoI/rykF24TfJXU/s400/150328.jpg

Ni olvido ni perdón! Masacre de Trelew  El 15 de agosto de 1972 veinticinco presos políticos pertenecientes al PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo); las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y Montoneros fueron detenidos en el aeropuerto de Trelew, luego de haberse fugado del penal de Rawson.El 22 de agosto diecinueve de los prisioneros fueron fusilados a mansalva con ráfagas de ametralladoras en la base naval Almirante Zar. Como antes había sucedido en la masacre de José León Suárez, algunos sobrevivieron para contar la historia, para mantener viva la memoria, para no olvidar, ni perdonar."
http://a6.idata.over-blog.com/150x150/3/65/50/48/trelew_gde1a.jpg
El proyecto sobre Papel Prensa Informe sobre Papel Prensa que la presidenta de la Nación elevará a la Justicia argentina y al Parlamento.

Agradecemos la colaboración de: Elsa Osorio escritora autora de Cielo de Tango, Juan Salinas escritor, Mónica Oporto, Daniel Chiarenza escritor, Mónica la Doc., Elsa Lombardo escritora, NerdProgre, Ivonne Leite directora de El Polvorín, El Noticialista, Argenpress, Narrativa Radial, Lanús Noticias, Peronismo Cordobés, Encuentro con Bolivia, Embajada de Bolivia, Carlos Heller, José María Pallaoro poeta, María Gale, Nestor Alvarez, La Gazeta Federal, Humberto Lio, Miguel Longarini poeta, República Unida de la Soja, Sin Permiso Madrid, Carta Abierta, Lucharte, José Luis Heller, Ivan Gothold documentalista, Sergio Ortiz, Comisión Vesubio, Ricardo Luis Plaul poeta, Fundación Habitat y Salud, Megafón, Memoria Abierta, Si en la Unidad Popular, Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, Acción Peronista, Tea Imagen, SI-PIEB, Noti Sol.

Todo el material de UTOPHIA puede ser copiado y usado con o sin mención
LEER LAS NOTICIAS



LA MASACRE DE FATIMA


http://www.infoban.com.ar/imgnoticias/27468_tapa_1982010_12179.JPG

La chispa que encendió la masacre

El 2 de julio de 1976 una bomba, según versiones, colocada por un agente de policía militante de Montoneros, estallaba en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, ocasionando la muerte de 22 personas y heridas a más de 70.
El hecho fue el comienzo de una represión con una violencia demencial.
El jefe de la Policia Federal, Gral. De Brigada Arturo Corbetta, tuvo que soportar la rebelión de la plana mayor por negarse a que se tomaran represalias por el atentado.
Los grupos operativos del edificio siniestrado, le enviaron un ultimatum: renuncia inmediatamente o una brigada de Seguridad Federal sería la encargada de ultimarlo. Su renuncia fue el preludio de la masacre que se avecinaba.
Varios álbunes de fotos con las imágenes terribles del personal muerto en la explosión comenzó a circular profusamente entre todo el personal de la superintendencia. Qué podía pensar el personal policial mirando las imágenes de los cuerpos mutilados, quemados, destrozados de sus camaradas de armas. Qué otra cosa que no fuera venganza.
El servicio de inteligencia interno había comenzado a desplegar sus piezas, para cooptar y lograr que nadie pusiera reparos en lo que sobrevendría de allí en adelante.
Un agente de la Guardia de Prevención de S.F se suicidó angustiado por lo ocurrido. Algunos compañeros lo relacionaron también con la violencia desatada contra los detenidos que iban sacando de la dependencia para ultimarlos y que el agente no pudo soportar. Otros descreyeron que la muerte hubiera sido un suicidio.
Una de las brigadas operativas se presentó en su domicilio para "buscar algún indicio". Muchos indicaron que en realidad el domicilio fue allanado.

La Masacre de San Patricio

http://3.bp.blogspot.com/_zWg2-OoZ6Hs/R03DJU3aI0I/AAAAAAAAAoI/rykF24TfJXU/s400/150328.jpg

Dos días después, el domingo 4 de julio de 1976, un grupo de tareas ingresó a la parroquia de San Patricio en Belgrano R, y masacró a tres sacerdotes y dos seminaristas. La Masacre de San Patricio, pasó a constituirse en la mayor tragedia de los 400 años de historia de la Iglesia Católica argentina.
El hijo del gobernador, Julio Víctor Martínez que regresaba a su casa a la 1,30 junto a un amigo, notó que el oficial de guardia no estaba en su puesto y que había dos Peugeot 504 con una persona en cada uno,.que se hacían señas de luces. Creyendo que su casa corría peligro dio aviso a la Comisaría 37º. Llegó un patrullero que al tocar la bocina hizo salir al custodio que estaba en la casa de un vecino. Desde el patrullero le informaron: "Si escuchás cohetazos no salgás porque vamos a reventar la casa de unos zurdos. No te metás porque te pueden confundir".
Otro grupo de los ocupantes de los vehiculos sospechosos, cinco en total, habian ingresado a la parroquia, cortando las líneas telefónicas, obligaron a los tres padres (Alfredo Leaden, 57; Pedro Duffau, 67; y Alfredo Kelly, 43) y a los dos seminaristas (Salvador Barbeito, 29; y Emilio Barletti, 23) a arrodillarse y los fusilaron. Kelly recibió 15 disparos, Leaden nueve, Barletti 23 y Barbeito 18. Se usaron cinco armas diferentes: cuatro semiautomáticas y una pistola tipo ametralladora. Los disparos fueron en el tórax y en el cráneo. A continuación escribieron en la puerta: "Por los camaradas dinamitados de Seguridad Federal".
También escribieron en una alfombra: "Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son M.S.T.M."
Sobre el cuerpo de Salvador pusieron un afiche de Mafalda señalando la cachiporra de un policía y diciendo: ¿Ven? Este es el palito de abollar ideologías.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bb/Masacre_de_San_Patricio_-_los_cuerpos_-_4-JUL-1976.jpg
Foto forense de los cuerpos tal como se encontraban al ser hallados

En las fotos tomadas en el lugar esa misma mañana, se puede leer en forma clara la frase completa escrita en la puerta y no una frase inconclusa como dice el acta policial, firmada por el Jefe de la Comisaria 37a. de la Capital Federal, Rafael Fensore, en un encubrimiento por demás evidente.
Además en el acta consta que "siendo las horas 7:55 de la fecha, se recibe por el aparato telefónico del estado 51-3333, un llamado telefónico anónimo que dice: "En la finca de Estomba 1942, se produjo un grave hecho de sangre", y no hacía mención sobre el llamado de la 1,30 hs, realizado por el hijo del Gobernador Martínez y menos la conversación sostenida por la dotación del patrullero arribado al lugar y el miembro de la custodia respecto a que "reventarían a unos zurdos". Todo lo ocurrido fue relatado en el libro "La Masacre de San Patricio" de Eduardo Kimel.


Ese mismo 5 de julio de 1976 se realizó en la iglesia de San Patricio una misa por los religiosos asesinados. A la misma se presentaron altas autoridades militares y más de tres mil fieles.
El entonces nuncio apostólico en la Argentina, Pío Laghi, concelebró la misa y le dijo ese mismo día a Robert Cox, director del diario Buenos Aires Herald: Yo tuve que darle la hostia al general (Carlos Guillermo) Suárez Mason. Puede imaginar lo que siento como cura... Sentí ganas de pegarle con el puño en la cara.

Al mes siguiente el abogado y periodista Mariano Grondona,
conocido abogado y periodista simpatizante de la dictadura, fue secuestrado durante unas horas por un grupo armado "que lo liberó con la condición que llevara un mensaje a los obispos sobre que si seguían siendo condescendientes con sacerdotes de izquierda "proseguirían los episodios como el de los palotinos y sufrirían una escalada hacia la jerarquía eclesiástica". Grondona comunicó el mensaje al Nuncio Pio Laghi y al vicario castrense Monseñor Tortolo, pero no hizo denuncia alguna del secuestro ni puso el hecho en conocimiento de la justicia hasta 1984. En su testimonio del 20 de noviembre de 1984 ante el Juez Blondi expreso: "Que el grupo se manifesto perteneciente a las tres A" (?) pero que "no se habían atribuido directamente el homicidio (de los monjes palotinos)". (??) algún malintencionado habrá pensado que Mariano "no sirve ni para testigo".o que "si lo eligieron para mensajero...por algo habrá sido".

Ironías de la Justicia
Menos de un año después de ocurrido el crimen, el 25 de Mayo de 1977 el Fiscal Federal Julio Cesar Strassera propuso al Juez Rivarola el sobreseimiento provisorio de la causa, que terminó con un solo condenado: el autor del citado libro que en el año 1991 fue querellado por el mismo Rivarola por las supuestas difamaciones que el libro contenía sobre él. A fines de 1995 fue condenado a un año de prisión en suspenso y al pago de una indemnización de 20.000 pesos. El 2 de agosto de 2008 el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) dio a conocer el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el cual "el gobierno argentino deberá reformar el alcance de los delitos de calumnias e injurias y anular una condena impuesta al periodista Eduardo Kimel por haber criticado la actuación de un juez durante la última dictadura".
Durante las 72 horas posteriores al estallido en el comedor policial, fueron ejecutadas 103 personas, incluidos los palotinos.
En los primeros días del mes de agosto un grupo armado, cuyos integrantes se identificaron como policías, ingresaron al departamento que el Gral. Cobetta tenía en  las calles Paraguay y Ecuador de la Capital, revisándolo y destrozando el mobiliario.
Si alguien pensó que el hecho marcaba la culminación de la venganza de los camaradas muertos en Seguridad Federal, unos días después iba a quedar horrorizado.

La Masacre de Fátima

El 19 de agosto, un mes y medio después del atentado, se produce la peor matanza de la dictadura militar, conocida como la masacre de Fátima.
Las víctimas no corrieron la misma suerte de los otros 30.000 desaparecidos. Ellos serian masacrados y expuestos vilmente como escarmiento. Eran el macabro ejemplo de lo que le sucedería a quien osare enfrentar al régimen militar y sus aliados.
El 18 de agosto, son seleccionados 30 de los detenidos que se hallaban en Seguridad Federal (20 hombres y 10 mujeres) se los drogó y condujo al playón de estacionamien-to donde fueron arrojados como si fueran bolsas de papas sobre un camión militar.
Durante ese día la superintendencia tuvo numerosas visitas: el Ministro del Interior, Gral. Albano Harguindeguy, el Gral. Ojeda, nuevo jefe de la Policía Federal (relevante del legalista Corbetta), los Jefes de los pisos operativos y gran parte de los componentes de los GTO (Grupos de Tareas). Estos últimos, jefes  y grupos de tareas lo hicieron hasta las primeras horas de la madrugada.
La tétrica caravana compuesta por el camión que trasladaba a los detenidos y cinco o seis autos de custodia enfilaron hacia la localidad de Fátima, en Pilar. Allí, helicópteros del ejército sobrevolaban la zona, mientras vehículos y soldados cortaban la ruta. Todo estaba preparado para la masacre.
A la altura del kilómetro 62 de la ruta 8, en un camino de tierra, los vehículos detuvieron la marcha,  "bajaron a los moribundos, les dispararon un tiro a quemarropa y los apilaron sobre una carga de dinamita. A las 4.30 la explosión hizo temblar Fátima. El sumario policial detalló que tenían las manos atadas por la espalda y los ojos tapados con cinta adhesiva". Las treinta personas presentaban sus cráneos "explotados y multifragmenta-dos" por balazos producidos a menos de un metro de distancia antes de que sus cadáveres fueran dinamitados en una explosión que esparció los cadáveres en un radio de 30 metros.
Entre los restos se encontró una tarjeta que decía "30 x 1", que hacía recordar las macabras técnicas nazis (por cada soldado alemán muerto, seleccionaban 30 pobladores del lugar, a quienes les hacían cavar sus propias fosas antes de ejecutarlos) para doblegar la resistencia de las poblaciones europeas.
Pero ¿por qué Fátima fue el lugar elegido para la matanza? ¿Por qué un sitio tan alejado del lugar donde las víctimas estuvieron prisioneras?
Algunos afirman que la razón era que en Mercedes, donde queda la localidad de Fátima, en esos momentos había una base militar, el Regimiento 6 de Infantería de Mercedes, que fue desactivada en 1992. 
La Policía Federal tenía allí una de sus tantas delegaciones, que dependen de la Dirección del Interior ...de la Superintendencia de Seguridad Federal.
Otros mencionan que la elección se dirigió a Mercedes porque allí vivieron y fueron enterrados dos de los palotinos que fueron asesinados en la Parroquia de San Patricio en cuyas paredes fue escrita la frase : "Por los camaradas dinamitados de Seguridad Federal...".
Dos de esos monjes habían ejercido en la iglesia mercedina donde comulgaba Videla.
Algunos mencionan que los sacerdotes en razón de ese contacto religioso, habían conocido el secreto mejor guardado de la familia Videla, la existencia de un hijo oculto, diagnosticado como "oligofrénico profundo y epiléptico", que fuera internado desde  pequeño en la Colonia Montes de Oca de Torres, llamada la "Casa de los Locos", vivió  durante años en el pabellón 7 y murió en la Colonia.
Y como una gran ironía, un dato aparecido en el libro El dictador, una biografía de Videla escrita por María Seoane y Vicente Muleiro, daba una terrible vuelta de tuerca más sobre el genocidio argentino: Léonie Duquet y su compañera Alice Domon las monjas francesas secuestradas y asesinadas por la dictadura militar, no sólo eran conocidas de la familia Videla, sino que cuidaron a Alejandro, el tercer hijo con problemas de Videla.
¿Qué fue lo que llevó a los genocidas a elegir como primer objetivo para masacrar por el atentado a Seguridad Federal a los monjes palotinos y luego a las monjas francesas?, ¿su actividad social altamente esclarecedora o el secreto que ellos y sus congregaciones guardaban del novel y desconocido dictador?.
Secreto que develado hubiera destrozado su imagen de hombre de honor y altamente religioso. Puede sonar improbable que el militar moderado, apoyado por un gran sector de la sociedad, hubiera tomado alguna medida al respecto.
¿Improbable? En la nota "El hijo escondido de Videla" realizada por el periodista Miguel Bonasso, se menciona  el caso del suboficial mayor Santiago Sabino Cañas que se retiró del Ejército y trabajó en el Instituto Montes de Oca. Él también se enteró del secreto de Videla y guardó silencio. Era radical, pero "toda su familia era peronista y muy activa. Su primera mujer, María Angélica Blanca, era un referente del Partido Peronista Auténtico y sus hijos militaban en la UES y en la JP que respondía a la conducción de Montoneros".

http://www.pagina12.com.ar/1998/98-06/98-06-21/na03fo06.jpg

El 15 de abril de 1977, su hija María Angélica, de 20 años, fue secuestrada en las calles de la Plata por fuerzas militares. Desesperado al ver que su hija no aparecía le envió una carta a Videla, "donde podía leerse un párrafo muy extraño: 'Mi General, apelo a sus sentimientos humanos y cristianos y en memoria de ese hijo suyo que tenía internado en la Colonia Montes de Oca de Torres, para que me dé una información sobre el paradero de mi hija Angélica' ", ya era tarde, después de la carta el ejército se lanzó sobre su familia, "le secuestraron dos hijos más y le asesinaron a su mujer y otra hija".
Fue acaso la bomba en Seguridad Federal, la excusa que sirvió a Videla para inclinar la balanza en contra del legalista Gral. Corbetta y darle luz verde a los carniceros de la Superintendencia y aprovechar sus ansias de sangre para provecho propio.

El Juicio

32 años después, a comienzos del 2008 dio comienzo el juicio por la Masacre de Fátima a cargo del Tribunal Oral Federal Nº 5 (TOF 5).
Una medida adoptada por el Tribunal limitaba fuertemente el alcance del concepto de oral y público del juicio al prohibir el ingreso a las audiencias de los medios audiovisuales y de determinadas simbologías, el uso de los pañuelos blancos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, resultó para muchos una medida sumamente irritante e innecesaria.
El abogado Ricardo Dios, integrante de la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires, señalaba en una nota periodística que "la asistencia del público a los juicios penales es una exigencia en un régimen democrático para proteger los derechos y las garantías del imputado y, a su vez, para realizar un control ciudadano de la actuación de los funcionarios públicos que intervienen en el procedimiento penal" pero aclaraba que lo público no significaba la  presencia del público durante las audiencias, sino también lo que se publicita de las audiencias y se hace público. Y daba a la presencia de la televisión una influencia transformadora sobre el debate, agregando muy certeramente "Estos juicios, por su relevancia histórica, deben hacerse juntamente con la sociedad toda","(...) las caras y los dichos de los genocidas deben ser expuestos, porque la sociedad tiene ese derecho. Y los genocidas también".
Los tribunales de Corrientes y Tucumán que juzgaron a los responsables de la represión en esas provincias permitieron la televisación y la gente no sólo pudo escuchar las encendidas reivindicaciones de la "guerra antisubversiva" de parte de Antonio Bussi y Luciano Benjamin Menendez, sino que pudieron ver sus puños crispados, las lágrimas en los ojos de Bussi y la supuesta gravedad su salud. Y también, agregaba Ricardo Dios, gracias a que había televisión, se pudo ver la cara desencajada, los gestos de deguello y escuchar las amenazas de muerte que la procesista Cecilia Pando dirigió al secretario de Derechos Humanos Eduardo Duhalde y a los integrantes del Tribunal.
También destacaba la interpretación restrictiva del TOF 5 sobre la simbología prohibida. "La normativa que regula el comportamiento del público en las audiencias es similar en la ciudad de Buenos Aires que en la provincia de Córdoba en sus respectivos códigos procesales penales (art. 369 en el primer caso y art. 378 en el segundo). Sin embargo, las decisiones de los Tribunales que juzgaron casos de las mismas características fueron diametralmente opuesta". "En la sala de audiencias del TOF 5 las Madres de Plaza de Mayo, por ejemplo, no pueden entrar con su pañuelo blanco en la cabeza (porque representa una opinión, una parcialidad)", De acuerdo a esos "estos términos restrictivos, de igual modo, no debería aceptarse un policía de uniforme en la sala cuando esa fuerza participó en el secuestro y desaparición de los hijos de las Madres con pañuelos. Entonces: ¿Qué es lo provocativo, lo intimidatorio o lo parcial?".
Otro periodista Ricardo Canaletti, refiriéndose al caso del padre Grassi, hacia una justa apreciación sobre la realizació de los juicios: "el juicio debe ser oral y público siempre" a pesar de las restricciones que puedan aparecer en los casos de " delitos sexuales o cuando hay chicos involucrados. Pero si yo lo cierro completamente al juicio lo convierto en un juicio medieval, lo convierto en un juicio con capucha".
En definitiva los habitantes de la ciudad de Buenos Aires, pudieron ver todo lo que sucedía en los juicios realizados en las provincias de Córdoba, Corrientes y Tucumán y fueron prohibidos de conocer los rostros de los acusados de la Masacre de Fátima, que tenían sus cárceles clandestinas, algunos de ellos verdaderos campos de concentración, en plena Capital Federal y una de las más importantes, secreta y tenebrosa a menos de 10 cuadras del obelisco, a 1 cuadra del Departamento Central de la Policía Federal: la superintendencia de Seguridad Federal. Cueva por la cual pasaron los mas sangrientos represores de la dictadura.

El martillo de la Justicia
Sólo tres de los imputados estuvieron presentes, los comisarios inspectores Lapuyol (a) "el francés", que sólo estuvo al final del juicio durante el veredicto, Guillermo Timarchi y Carlos "el Pavo" Gallone.
De los otros, dos habían fallecido ( los comisarios inspectores "Lobo" Marcote y Carlos De La Llave) y uno está prófugo (el "japonés" Martínez).
De los tres primeros, dos dijeron que en el momento del suceso se hallaban en Mar del Plata y el restante que debido a un atentado se hallaba recluido en su dormitorio.
Es decir que los máximos jefes de los sectores Operativos y el de Inteligencia (Marcote y Lapujol) y dos de los principales jefes de las brigadas (Timarchi y Gallone) negaron antes y durante el juicio haber estado presentes en el momento en que se realizaba uno de los operativos más trascendentales y sangrientos llevados a cabo por el personal de la superintendencia, que se constituyó en la peor masacre perpetrada por la dictadura militar.
Lapuyole estaba de vacaciones, Gallone estaba en Mar del Plata llevando a su padre a visitar un prostíbulo. Para despegarse de toda culpa dijo que nunca había disparado un tiro. Extraña confesión de uno de los cruzados de la "guerra contra la subversión". Su defensor dijo, "Este proceso es desastroso". Se juzga a "tres chivos expiatorios". A Gallone "por haber estado a los abrazos con las Madres, por evitar que las cagarán a palos, por eso es un traidor de los represores" (sic).

Esquizofrénicos, delirantes. Con una granada en el bolsillo
Timarchi echó a mano de un certificado médico y de las declaraciones del psicólogo que lo había atendido 33 años antes y que recordaba no solo lo relacionado con el acusado sino la situación en que se presentaban los policias a atenderse al hospital Churruca: "Recibíamos a esquizofrénicos, delirantes, que venían con una granada en el bolsillo. Era evidente que iba a pasar algo".
Con referencia a Timarchi resumió su primer diagnóstico: "problemas auditivos, neurológicos y psiquiátricos".y sus apuntes en el legajo de Timarchi señalaban "insomnio, descontrol, irritabilidad". Explicó además, que el antipsicótico que le prescribió en mayo de 1977 era "un tranquilizante mayor para casos de urgencia, para plancharlo". Sobre los cócteles que el imputado admitió haber recibido en 1976 y 1977 dijo que eran "para bajar casos de enorme agresividad, de excitación psicomotriz".
Extrañamente otro testigo, amigo de la infancia del comisario inspector, decía todo lo contrario: "a partir del accidente de 1975 su actitud fue de 'autismo', 'locura', 'una persona extraviada'. Durante 'más de dos años' no tenía 'ni voluntad de ser agresivo' ".

Hombres de Negro
Las dudas de los abogados de Timarchi de poder salvarlo de la condena, eran tantas que uno de ellos, según señalaba  Pagina/12 "dio por sentado que Luchina (testigo principal de la querella) vio a Timarchi, pero cuestionó que no supo describir qué tipo de órdenes daba".
Y a pesar de que buscaron impugnar su testimonio, descalificándolo con apreciaciones irónicas o mordaces: "Luchina no ve de día con la luz prendida", o mencionándolo como "el testigo estrella",  con anterioridad, durante la jornada en que brindó testimonio, lo tenían como un verdadero agente 007, al sostener que realidad no era un suboficial de seguridad sino un agente de inteligencia. Gallone llegó al extremo de pedir al tribunal que ordenara su inmediato procesamiento por falso testimonio. Acto seguido sugirieron la existencia de una conspiración con ramificaciones mundiales y que "Luchina era parte de un plan de acción premeditado", afirmaron sin ruborizarse. Y sin ruborizarse, por la posible condena que parecía venírsele encima, se ve que en sus cálculos más optimistas no existía ni por asomo la absolución que les cayó como regalo del cielo, los abogados de Timarchi afirmaron que su defendido era inimputable y aclararon que por su estado psíquico era "incapaz de actuar conforme a su voluntad". Un axioma dice que "ningún abogado hace nada que su defendido no quiera", y, podríamos agregar, hace todo lo que pueda salvarlo.
Los problemas neurológicos y psiquiátricos, su enorme agresividad y excitación psicomotriz que lo transformaron en un caso de urgencia, que requería plancharlo con cócteles de tranquilizantes, parecieron decrecer con el tiempo: Timarchi pasó a dirigir una Agencia de Investigaciones (un hobby que parecieron adoptar la mayoria de los jefes e integrantes de los Grupos de Tareas aprovechando la excesiva mano de obra desocupada que se produjo con la llegada de la democracia) que se  encargaba de la custodia de la Biblioteca Nacional, entre otros objetivos.

El Fallo
Finalmente el martillo de la Justicia cayó sobre Gallone y Lapuyol con sendas prisiones perpetuas. El reo Timarchi, por las dudas, fue absuelto (nos referimos a las dudas que deben resultar a favor del reo conforme al aforismo latino: "in dubio pro reo").

Los abogados defensores de Timarchi festejaron su absolución, saltando como quienes festejan un gol, gritando "¡Vamos todavía!", lo que impulsó a los jueces a denunciarlos ante el Colegio Público de Abogados por considerar el festejo como una "falta de respeto" hacia el tribunal y a los familiares de las víctimas.

Epilogo

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Así como la frase que pronunció el fiscal Strassera en su alegato final del Juicio a las  Juntas Militares, el  "Nunca Más", se hizo carne en los familiares de las víctimas de la represión y en el cuerpo social, hoy la frase que otros argentinos desplegaron como una consigna y emblema luego que sufrieran el mayor atentado terrorista de la historia de la Argentina, que destruyó el edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), "Justicia, justicia perseguirás", golpea con fuerza en la sociedad y junto con el Nunca Más, son ya propiedad de todo el pueblo  para luchar por su Memoria.
Mientras tanto los familiares y amigos de las víctimas lamen las heridas que el fallo con su absolución a uno de los genocidas les ha abierto, para curarse y estar listos para continuar su lucha interminable.

Armando Luchina
Testigo en el Juicio de la Masacre de Fátima



Bibliografia:


Página/12. Diarios de los días  21-6-98; 2-8.2008;
EL BARRIO: Periódico de Noticias.
KIMEL, Eduardo:  La Masacre de San Patricio Editorial Lumen.Bs. As. Argentina Año 1989, primera edición.
SEISDEDOS, Gabriel: El Honor de Dios, Mártires Palotinos. Editorial San Pablo.
SEOANE María y MULEIRO Vicente: El dictador, una biografía de Videla. Editorial Sudamericana, Bs.As. Argentina, febrero 2001.

TARINGA NET.: Masacre de San Patricio o de los Palotinos.

NOTICIAS RELACIONADAS
Masacre de San Patricio o de los Palotinos. Taringa.net
Se conoce como Masacre de San Patricio (o de los palotinos) el asesinato de tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos el 4 de julio de 1976, durante la dictadura militar, ejecutado en la iglesia de San Patricio, ubicada en el barrio de Belgrano, Buenos Aires. Los religiosos asesinados fueron los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti.
En este sitio puedes descargar el documental 4 de Julio, La Masacre de San Patricio con la dirección de Juan Pablo Young, Pablo Zubizarreta y entrevistas a Roberto Killmeate, Eduardo Kimel, Horacio Verbitsky, Robert Cox y Kevin O`neill.

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"Clarín y La Nación nos humillaron, fue un afano", dijo Isidoro Graiver

Publicado el 26 de Agosto de 2010
Por Juan Alonso y Cynthia Ottaviano
Fue el 11 de junio pasado. Sostuvo que desde las páginas de los diarios los presionaron, que el precio pagado "tuvo poca vinculación con el real". Además, en sede judicial reconoció el vínculo de las tres armas con los tres diarios.

Llegó a la entrevista con Tiempo Argentino diez minutos después de lo pactado, a las 16:10, del 11 de junio pasado. Fumaba, ansioso, como lo hizo durante las dos horas y 12 minutos que duró el encuentro. Isidoro Graiver, de 62 años, el hermano de David, llegó al bar Finisterra, en la esquina de Uriarte y Honduras, del barrio de Palermo, como habíamos acordado. Andaba con el paso apurado. Nos saludamos en la puerta del bar y nos sentamos en una de las mesas dispuestas en la vereda. Hacía frío, y el sol le daba de lleno en el rostro. Vestía un pantalón de jean, zapatos náuticos marrones, campera negra y camisa celeste sin corbata, desabrochada en el primer botón. Un hombre clásico.
No era, sin embargo, la primera vez que hablábamos. En los tres meses que duró la investigación periodística que publicó este diario –en suplementos especiales que agotaron dos ediciones, el domingo 6 y el miércoles 9 de junio de 2010–, insistimos telefónicamente para entrevistarlo. Pero Isidoro –una víctima de la masacre y el  latrocinio que impuso a sangre y fuego la última dictadura y sus socios civiles-, se negó con gentileza. No nos conocía. Dijo que tenía miedo por sus hijos. Le creímos. Se excusó en que había sellado un pacto familiar, que incluía sepultar los fantasmas de un pasado que los acorraló y los dejó solos. También le creímos.
Todo cambió con la publicación de nuestro trabajo, nos dijo, mucho antes de que el Estado confirmara el despojo de Papel Prensa. Cambió para bien. Explicó Isidoro, entonces: "No se equivocaron en casi nada." Y decidió sentarse con nosotros. Con la campera puesta y sin dejar de fumar. Unos 40 minutos después, aceptó entrar a la redacción de Tiempo Argentino y tomar un café en la sala de editores, esta vez con un puro entre los dedos. La noticia corrió como reguero de pólvora. "Está Isidoro Graiver. Habla por primera vez con un medio periodístico", se comentaba en las secciones. Isidoro reiteró su postura cautelosa de contarnos la verdad de la tragedia que azotó a su familia, bajo una condición: que no le atribuyéramos lo que decía. Quería cooperar con la verdad, pero sin aparecer. Otra vez usó el argumento familiar. Y se largó a hablar: "(La de Papel Prensa) fue una operación que era a todas luces un afano, lisa y llanamente un afano. Los diarios nos humillaron", así comenzó.
Por eso ayer, miércoles 25 de agosto, cuando leímos la solicitada a página completa en Clarín y La Nación, y conocimos el contenido de la carta que le escribió a su sobrina María Sol Graiver –ante escribano público– publicada en la tapa coordinada de los dos diarios que lo humillaron hace 34 años, lo primero que nos sorprendió fue que accediera a una exigencia de sus antiguos victimarios. Ayer, cuando Isidoro Graiver se contradijo, cediendo a las presiones de los diarios acusados de cometer delitos de lesa humanidad en el despojo de Papel Prensa, nosotros, periodistas de este diario, quedamos automáticamente relevados del acuerdo de confidencialidad con él. Mantenerlo sería faltar a la verdad. O peor aun: contribuir a la operación de Clarín y La Nación para garantizarse la impunidad con falsedades en un caso que hoy es asunto de interés público.
Los lectores tienen derecho a recibir información. Nosotros estamos obligados a dárselas. La verdad no es nuestra: es de la sociedad. No podemos saber las razones secretas de Isidoro para cambiar sus dichos, después de entrevistarse con Tiempo. Tampoco sabemos por qué, desde la semana pasada, dejó de atender nuestros llamados. Sólo él lo sabe. Pero debe ser algo muy grave. Quizás el amor a su sobrina, a quien quiere como si fuera una hija, haya influido. Quizás tuvo temor a volver a sufrir. O todo eso junto. Lo que sí sabemos es que a María Sol Graiver, en julio pasado, "los adquirentes de las acciones de Papel Prensa SA", es decir, los diarios Clarín y La Nación, "le efectuaron un requerimiento": un "pedido", según dejaron constancia ante escribano público. Tampoco sabemos con exactitud cuál fue ese "pedido". Pero cualquier cosa que haya sido fue lo suficientemente grave como para que Isidoro abandonara una versión documentada de los hechos, por otra, que sólo sostiene las falacias de los que ayer lo despojaron.
Esa tarde fría de junio, Isidoro explicó a Tiempo su posición sobre Papel Prensa y la alianza de los tres diarios con las tres armas. Dijo que las presiones para arrebatarles Papel Prensa "eran permanentes". Y nos dio una pista fundamental: que buscáramos los artículos periodísticos de Clarín y La Nación de octubre de 1976, un mes antes de que se concretara la venta "trucha" de las acciones a los diarios, el 2 de noviembre. Y nos dijo, textual: "Nos dedicaban las primeras planas todos los días, 'la familia Graiver, los chorros'. Había un tema de intereses, que obviamente también existían, y además el tema de la humillación. En su momento fue casi una capitulación de la Unión Industrial Argentina (UIA) frente a la Confederación General Económica (CGE), en la época de José Ber Gelbard, y se debían la revancha. La revancha de las familias patricias o de las grandes empresas o bancos en la que estábamos insertados con fuerza. Nos destruyeron como grupo económico, porque ese era el objetivo, sacarnos de pista. Antes de la muerte de mi hermano, era uno de los grupos económicos más fuertes."
–Algo así como "no los vamos a dejar crecer más"– le preguntamos.
–No le quepa la menor duda–nos contestó–. En algún momento alguien dijo: "hagamos esto". Por eso, nada fue espontáneo ni casual.
–Y entre los cerebros estuvo el mismo José Alfredo Martínez de Hoz.
–No tengo dudas.

Martínez de Hoz era el ministro de Economía del dictador Jorge Rafael Videla, el hombre que había pactado el silenciamiento del genocidio con los diarios a cambio de Papel Prensa.
En su propio relato, Isidoro reconoció que, tras la muerte de su hermano, fue Jorge Rubinstein, el abogado de la familia y hombre de "máxima confianza de David", quien quedó "al frente de todos los negocios en Buenos Aires".
El marginamiento en las decisiones y el rol cada vez más importante de Rubinstein, sumado a su habitual destrato, terminaron por alejar a Isidoro de todos los negocios. La separación fue sellada con un acuerdo económico. Por eso, Isidoro no tenía a su nombre ninguna acción de Papel Prensa. Por eso ni su nombre ni su firma fueron necesarios en el posterior traspaso. Ni quedaron rubricados en los documentos de la venta. Sólo participó en calidad de acompañante. En cambio, sí aparecen en los documentos las firmas de sus padres, Juan y Eva, y de su cuñada Lidia Papaleo, representante de los intereses de su hija María Sol. Isidoro explicó que la reunión, a la que terminaron cediendo por las presiones y el trato vejatorio desde los diarios interesados, se hizo en las oficinas del diario La Nación. Las mismas en las que Lidia asegura que Héctor Magnetto le dijo: "Firme o le costará la vida de su hija y la suya." Estaban separados, según el testimonio de Lidia: "los padres de David por un lado, Isidoro con (Benito) Campos Carlés y yo con (Héctor) Magnetto". De modo que difícilmente Isidoro haya podido ver y oír todo.
A pesar de que en la carta personal a su sobrina, Isidoro Graiver asegura que no le "consta que los diarios hayan actuado de acuerdo con las autoridades militares de ese momento para la compra de la compañía", en sede judicial, donde nos dijo que fuéramos a buscar su testimonio (cosa que hicimos), dejó asentado lo contrario. Ante el fiscal Ricardo Molinas, el 6 de noviembre de 1985, declaró: "En el mes de octubre de 1976, el doctor Miguel de Anchorena, en ese entonces apoderado de la sucesión de Graiver, se puso en contacto con su cuñada (Lidia) para informarle que había recibido una información de Francisco Manrique cuyo contenido era, sintéticamente, que el gobierno nacional vería con agrado la desaparición del conjunto empresario Graiver como tal, para lo cual sería necesario la venta de los paquetes accionarios de Papel Prensa, estimando que los compradores lógicos eran los diarios Nación, Clarín y Razón." El gobierno nacional, vale aclararlo, eran Videla y Martínez de Hoz. Y los beneficiarios, los que dijo Isidoro en sede judicial, no ante un escribano: Magnetto, Mitre y Herrera de Noble.
 "El precio que recibimos fue el mejor que pudimos obtener", afirmó Isidoro en la insólita solicitada publicada ayer por Clarín y La Nación. A nosotros nos dijo otra cosa. Hacemos una cita textual, nuevamente: "La presión era permanentemente. Los aprietes eran permanentes". También en sede judicial, en plena democracia, Isidoro aseguró que en una reunión a la que lo convocó Guillermo Gainza Paz, del diario La Prensa, le hicieron "una oferta que consideraba totalmente inadecuada, quedando así suspendidas las tratativas. La situación quedó así hasta el día anterior al previsto para la asamblea en la cual debía autorizarse la transferencia de los paquetes accionarios comprados por el Grupo Graiver a los originales dueños, ante la certeza que esa transferencia no iba a ser autorizada (dado que el señor Manrique en el ínterin había ratificado lo adelantado por Anchorena) y se produciría el grave riesgo de no obtener el reintegro del precio abonado, más los intereses y lo invertido, ese día al efectuarse la asamblea en horas del mediodía tomó contacto el doctor Anchorena para decirles que los tres diarios mencionados proponían una reunión urgente con el propósito de hacer una oferta para la compra de las acciones".
Los habían acorralado. Los diarios Clarín, La Nación y La Razón operaron con información confidencial, sabiendo que ese día la Junta Militar no le aprobaría la compra al Grupo Graiver y, por ende, lo descapitalizaría. "No tuvimos una oferta mejor que la aceptada por lo exiguo del tiempo de acuerdo", aseguró Isidoro ante una autoridad judicial de la democracia. No les dejaron tiempo. "Nosotros perdíamos como mínimo los derechos políticos sobre las acciones, es decir, todo, y con el riesgo de tener que devolver las acciones, es decir una cosa asquerosa. Nos humillaron", le aseguró a Tiempo.

"Ustedes tienen los medios para hacerlo –nos dijo–. Si buscan archivos, los antecedentes previos a la operación, a mediados de octubre más o menos, en los diarios Clarín, La Nación y La Razón van a ver una historia muy sugerente. Todos los días sacaban primeras planas o primeras páginas con noticias del Grupo Graiver, desaparecido, tonterías, y de repente durante 48 horas no publicaron una sola línea. Fue la previa de la reunión."
Buscamos las notas, como nos pidió. Tenía razón. Clarín calificaba de "actividades ilegales" las realizadas por el Grupo Graiver. Y llegó a dedicarle una editorial en la que le clamaron a la Junta Militar "una investigación necesaria" sobre los Graiver, porque "el prestigio de La Nación quedaría inadmisiblemente afectado si aquí no se promueven medidas", les advirtieron. Como es de público conocimiento, la Junta cumplió.
Esta es la cronología "de la humillación" de la que habló Isidoro. Mientras recibían los llamados presionándolos para vender, La Nación publicó sobre Graiver, el 11 de octubre de 1976, que estaba supuestamente "implicado en la quiebra fraudulenta de dos bancos (…) por 150 millones de dólares". Cuatro días después desplegó una publicidad a página completa de la revista Somos, con el título: "El caso Graiver", en el que los habían escudriñado y hasta se preguntaban: "¿Está muerto… o no?" Ese mismo día, Clarín publicó que el grupo Graiver "involucra en un delicado problema a varios bancos de Buenos Aires". Los acusaban con "informaciones extraoficiales" de usar uno de sus bancos "para exportar capitales de la Argentina", de hacer "actividades ilegales", "demostrándose que habían presentado sucesivos balances falsos que lucían una irreal prosperidad". Para terminar ese artículo, que no estaba firmado por ningún periodista, aseguraban: "no se explican (…) cómo Graiver pudo haber gozado de impunidad".
Nueve días después, ya en medio de las negociaciones, para La Nación no eran supuestos. Al referirse a David decían: "el millonario argentino al que se involucra en un gigantesco fraude". El 22 de octubre, el tema llegó al ya mencionado editorial principal de Clarín. Primero destacaron que "el clima reinante antes del 24 de marzo (del golpe) era de corrupción administrativa del régimen", y luego de describir las operatorias ilegales que le atribuían al grupo aseguraron: "(se) hace necesaria una más prolija investigación". El 28 de octubre, después de detallar las "responsabilidad de Gelbard",  sostuvieron que el ex ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard, "fue sancionado, privándosele de sus derechos políticos y de su ciudadanía argentina", se encargaron del Grupo Graiver: "con notoria vinculación con Gelbard, que le valió todo tipo de ventajas y privilegios y cuyos manejos financieros han culminado con un escándalo de proporciones internacionales". Con ese grupo, Clarín, La Nación y La Razón se sentaron "a negociar". No fue una venta libre. Fue un apriete. Las pruebas están a la vista. No lo decimos nosotros: lo afirmó Isidoro Graiver, que ahora intenta desmentir a su hermana. Cuanto más atacaban y satanizaban al Grupo Graiver, más rápido lo obligaban a desprenderse de las acciones. Fue en ese clima de "libertad", cuando el terrorismo de Estado devoraba a una persona cada media hora, en medio de esa campaña psicológica, que los tres diarios en alianza con las tres armas concretaron la operación de traspaso. Es decir, consumaron su despojo.
 "A todas luces era un afano, lisa y llanamente, un afano. El precio tuvo claramente poca vinculación con el valor real", le aseguró Isidoro a este diario en junio. Y quedó registrado de este modo. Una vez más, la cita es textual:

–¿Usaban los diarios para extorsionarlos y quedarse con el gran negocio? Mitre, Herrera de Noble y Peralta Ramos publicaban a propósito.
–Yo creo que era una concurrencia. Los diarios usaban eso para meter presión. Tanto a nosotros como al gobierno.
"Cuando estábamos secuestrados, la venta de Papel Prensa ya estaba concluida", sostiene Isidoro Graiver en la solicitada que se publicó ayer. A decir verdad, las acciones vendidas por los padres de David, (Juan y Eva) y Lidia Papaleo tenían que ser aprobadas por el juez que llevaba adelante la sucesión. En otras palabras: todos estaban secuestrados cuando el juez aún no había aprobado la operación. De hecho, nunca lo hizo.
Por otra parte, el otro paquete accionario que todos reconocen, incluido Isidoro, que estaba a nombre de Rafael Ianover, el testaferro de los Graiver, también debió integrar el acervo sucesorio. Pero esto no pasó. Los tres diarios le compraron las acciones a Ianover sin decirle cuánto le pagaban. Le dijeron que si firmaba no le iba a pasar nada, es decir que no lo secuestrarían: sabían que no eran de él, sino de David Graiver. Lo secuestraron igual.
Toda esta historia huele mal. Hay sangre, hay torturas y hay mucho dinero en juego.
Este verdadero drama que tiene tres décadas y media de existencia continúa dando coletazos.
Lo resuelve la justicia de la democracia. O los diarios Clarín y La Nación que, hoy como ayer, mienten desde sus tapas y usan de manera siniestra, en su beneficio, un conflicto familiar.
Quizás el cambio de opinión de Isidoro Graiver se justifique en una frase que nos quedó grabada, a modo de despedida en aquel encuentro de junio, que hoy revelamos: "Me importa un carajo lo que piensen o dejen de pensar. Porque siempre tiene razón el que gana."
Ojalá, esta vez, gane la verdad.

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De interés público Dos meses y tres semanas después del informe de Tiempo Argentino, el Estado Nacional, representado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, emitió un informe de 23 mil fojas que arribó a similares conclusiones que el nuestro.
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Pernías dijo que el secuestro de las monjas francesas "fue un error" El ex marino sostuvo que en el centro clandestino "todo estaba decidido de antemano" por los altos mandos. Usó el eufemismo "interrogatorios reforzados" para referirse a las sesiones de tortura, y agitó la teoría de los dos demonios.
Ha llegado la hora… vamos por los golpistas sin uniforme. No es de mi agrado la expresión cívico-militar. Lo "cívico" conlleva, histórica y hasta semánticamente, a un compromiso patriótico, tanto personal como colectivo. Hoy estamos hablando de actos aberrantes perpetrados por militares asociados a civiles.
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    La Risa del Velorio

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    Debate.- El diario Crónica, la mañana posterior al informe de la Presidenta sobre Papel Prensa,  tituló en su tapa: "El fin del negocio". El gobernador de Chubut, Mario Das Neves dijo: "Se montó un show con un informe del gran mentiroso y matón a sueldo llamado Guillermo Moreno". Alcira Argumedo de Proyecto Sur se lamentó: "Esperaba medidas más fuertes. Me desilusioné". Más fuertes, sí. Congelar Papel Prensa con un glaciar o rociarlo con glifosato. Lo que dijo Carrió no le importa a nadie. Pino Solanas también debe haber dicho algo. Lo que dijo Felipe Solá tampoco importa, pero dijo: "Habría que exigirle al Gobierno que diga cuánto le pagan a los periodistas de 678". Margarita Stolbizer dijo: "Hay que terminar con las decisiones de quienes se han apropiado del Estado para ponerlo al servicio de apetencias personales".
    Los lugares comunes van a parar a un común volquete de desechos comunes. Ricardo Alfonsín dijo sí y dijo no. Por ahí anduvo. Cobos es radical reincidente. Imaginen.  El sociólogo Sergio Berensztein, director de Poliarquía, dijo: "Lo que está en juego es la paz social. Si salimos dignamente vamos hacia Brasil, Chile y Uruguay; si ocurre lo contrario vamos hacia Venezuela o Bolivia". No dijo adónde irá él con ese argumento. La diputada Silvana Giudici dijo de todo: todo a favor de Clarín.  Jorge Lanata dice que ha optado defender al "más débil": a Magnetto. ¿Cómo se llega del asambleísmo popular a esto?
    Joaquín Morales Solá dijo: "Nunca el kirchnerismo argentino se pareció tanto al venezolano (…) El matrimonio presidencial decidió parecerse aún más a su cercano amigo Chávez. El problema insoluble que tienen es que carecen de los reaseguros políticos, económicos, sociales y militares de Chávez. ¿Cómo harán entonces?".  ¡Pero Joaquín, mire usted las cosas que dice! Pensar que fue uno de los editores responsables del diario Clarín durante la dictadura, e hizo honor a no practicar la libertad de prensa durante años e incluso a justificarla. ¿Se acuerda cuando usted mismo, Joaquín, llevaba en un auto la plancha con la tapa del diario a las diez de la noche a la casa Rosada, para ser aprobada por los censores militares de la dictadura? Yo me acuerdo.
    Sigo: el editor Fontevecchia acusa al Gobierno de ignorar los canales democráticos y encaminarse al totalitarismo.  Leuco y Eliaschev rugen. Bufan. El periodista Tenembaum de tanto buscar el "no lugar" -el de la teoría de Marc Augé- se metió en el vientre del Leviatán, que es donde mejor protegido se siente, aunque haya sido consumido. El Leviatán engulle sin masticar: el consumido queda intacto dentro del vientre y se siente vivo. Pero está muerto. La otra noche cuando su colega Zlotogwiazda aclaraba que él había apoyado la Ley de Medios, Tenembaum se apuró a decir que él no. Sí, dijo "no". Como para no quedarse pegado.  Sus empleadores, al escucharlo, deben haber aprobado su fidelidad. Salvo en las secciones de avisos fúnebres,  la cartelera de espectáculos y los avisos clasificados,  los dos diarios involucrados en la denuncia por delitos en Papel Prensa usaron desde la tapa a los chistes para atacar al Gobierno. Es decir: desde las caricaturas de Sábat, dibujando a una Presidenta prepotente, dictatorial y con bigotes, hasta Nik arrastrando su humorismo a sótanos de malhumor desgraciado.
    Descolocados porque el Gobierno le confiará a la Justicia y al Congreso la definición del escándalo de Papel Prensa, especulan que no se atrevió a la expropiación. Que no se atrevió a tomar para sí la planta, el papel, todo. Porque "algo" acobardó al Gobierno que lo obligó a reprimirse y a cumplir con la división de poderes. Le practican análisis psicológico: cuando el Gobierno hace algo tan bueno que no lo pueden rechazar sin quedar mal ante la sociedad, dicen que el Gobierno lo hace pero que no quiere hacerlo. Que los derechos humanos son un artilugio para posar de progresismo. Por eso la progresista  Norma Morandini está que trina. Vive aterrada de que un gran hermano orwelliano extienda sus garras desde la Casa Rosada y acabe apoderándose de la libertad de los ciudadanos.


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