domingo 31 de octubre de 2010

¡Comienza el kirchnerismo!

Paradoja: creo que el kirchnerismo nació con la muerte de Néstor. También lo cree Horacio González, a condición de que esclarezca completamente el asesinato de Mariano Ferreyra.  

Escribo mientras Horacio aparece en Visión 7 hablando del reparto de bienes, del frente social y político que se está conformando, de la reconstrucción  del Estado, del "desmonte de las gavillas que ensombrecen a la república". Es curioso: Horacio, Máximo Kirchner y Altamira coinciden en apreciar que el asesinato de Mariano Ferreyra conmovió a Néstor.

Coincido.

Y coincido con Horacio en que se discute a lo largo y ancho de la Argentina el mismo significado de la ley, de la justicia, del Estado y de la vida emancipada. Que la inesperada muerte de Néstor es un infortunio grave pero también inspirador. Que los nombres de Néstor K. y Mariano F. están secretamente entrelazados y que Kirchner sintió la muerte de Ferreyra como un golpe profundo, un hecho que reclamaba ser nombrado con vocablos nuevos y que lo ponía frente a un brutal desafío del destino, una encrucijada que podía desmoronarlo todo. Y que Néstor no pensó en correlaciones de fuerza sino en que era a él mismo al que mataban...  porque la muerte de Ferreyra había desnudado una zona quebradiza de su armado.
Porque ese asesinato es el sacrificio de la nueva militancia juvenil, por lo que es imprescindible que sea esclarecido sin demoraas. Y que para eso es necesario que actué... el kirchnerismo.

También coincido en que para el kirchnerismo en ciernes pueda consolidarse deber poder analizar de manera profunda lo ocurrido. Que será el deseo de forjar una nueva sociedad y una nación recreada o no será. Y el problema que supone tener que ganar a una izquierda miope que lo combate, y a los que, paradójicamente, se oponen a las reformas que los beenefician, reformas que antes habían apoyado. JS

Un grito en el Salón de los Patriotas

Por Horacio González *
En estos días en que la enigmática severidad de la muerte lo inunda todo, he aquí un nombre: kirchnerismo. ¿Ha comenzado o está por comenzar? Alguien lo gritó de un modo que no habíamos oído antes en el salón donde se velaba a Kirchner. Hubo allí un tierno fetichismo; muchas consignas, gritos desgarradores, espontáneos payadores bramando versos en medio del llanto. Asistí a un luto agreste, tan relacionado con el inmediatismo político como con la religiosidad popular, con la esperanza de nuevos llamados políticos como con el rezo laico que nos hace rebeldes ante la muerte. Nunca se sabe qué hacer en las solemnidades fúnebres, qué tono de voz usar, qué palabras decir. Pero una expresión que fue gritada ante el féretro, rodeado por la Presidenta y varios ministros, me asombró: "¡Comienza el kirchnerismo!".




Néstor se hizo peronista en tiempos difíciles. Recuerdos del FURN de La Plata

Hugo Bacci fue uno de los primeros militantes de la Federación Universitaria de la Revolución Nacional y uno de los que le dio la bienvenida al joven peronista llegado de Río Gallegos en 1969. En una charla con Diagonales cuenta cómo eran esos años de militancia y las vivencias que compartió con Kirchner.

"Éramos compañeros de militancia y amigos. La FURN era un grupo muy pequeño y durante un tiempo largo no creció. Al ser un grupo muy cerrado se había dado una hermandad muy grande", recuerda Bacci quien aclara que su grupo era "un poco mayor que el de Néstor. Nosotros habíamos empezado en el año 64. Él se incorporó en el 69 y fue un compañero más, un luchador".

En su relato, Bacci resalta el contexto en el que les tocó militar: "Era muy difícil decir que uno era peronista dentro de la Universidad. Era peor que si hubieran visto al Diablo".

Al instante recuerda una anécdota: en la Universidad la FURN estaba enfrentada con la derecha y con los sectores de izquierda. Para un 20 de noviembre la agrupación reivindicaba el Día de la Soberanía y en una oportunidad habían sacado unos afiches con los que habían empapelado la Universidad y en el centro de La Plata. Tenía la imagen del Brigadier Juan Manuel de Rosas y anunciaba un acto para el día siguiente. Un grupo de militantes de izquierda se animaron a pintarle cuernos. Nunca imaginaron que los dueños de los afiches tendrían el coraje de enfrentarlos.

Sin quieren saber cómo Néstor, que era de Racing, se hizo tripero para levantarse a Cristina, sigan leyendo acá.

Pablo Marchetti: "Kirchner nos enseñó que hay cosas con las que no se jode"

Pablo es editor de la revista Barcelona, cantautor y líder del altamente recomendable grupo "Falopa" y ocasional invitado a 678, donde suele protagonizar debates de fuste (y casi, de fusta) con Orlando Barone. Esta nota es tan altamente recomendable como escuchar la canción de los cartoneros de Falopa.

Nosotros

por Pablo Marchetti
 Para Claudia Acuña, con amor peronista

En el final de la cola, unos ocho metros antes del féretro, en uno de los corredores de la Casa Rosada, una piba llora. Sí, una piba: 16, 17 años, como mucho. Divina, cándida, antelical. Una chica que bien podría uno imaginarse llorando así con una novela del Cris Morena Group o con la llegada de los Jonas Brothers, aunque un poco más hippona. Si Néstor Kirchner hubiera sabido que lo iba a llorar una piba así capaz que no se moría.
Ok, lo que acabo de decir es una reflexión machista, pelotuda, lo que quieran. Olvídense. Pero a ver si queda claro: la plaza de Mayo y sus alrededores se llenó de pendejas y pendejos divinos, pibes muy chiquitos, adolescentes y jóvenes conmovidos por la muerte de Kirchner. Pibes que transformaron en hit el canto “andate Cobos, la puta que te parió”, o su versión extendida: “Andate Cobos y llevate a la Carrió”. O sea, pibes y pibas que hicieron su lectura política del asunto. Pibes y pibas militantes.
Todos putos
Un pibe escribe con aerosol, en el piso, sobre la avenida de Mayo, casi Bernardo de Yrigoyen, Néstor VIVE, y sobre cada una de las V de la palabra VIVE escribe una K, reemplazando la P peronista del PERÓN VUELVE. Me río: se lee KK. O sea, caca. Evalúo por un momento la posibilidad de compartir mi hallazgo con el pibe que escribe con aerosol. Y lo imagino contestándome: “De caca te voy a llenar la cabeza, puto”. Pero no, descartado. El pibe no diría eso. Parece más un pibe que pudo estar tomando un colegio anteayer. Más rockero que cumbiero. Clase media porteña, laburante. El pibe de la fotocopiadora, ponele. Hasta es probable que ni sea peronista. Nada de “eh, puto”. Y menos ahora que a su lado pasa una columna (bueno, un grupito con pancarta), unas treinta personas que llevan orgullosas el cartel que dice “Putos peronistas”.
Sí, los putos y las travas también. En la fila, a ocho cuadras de Plaza de Mayo, está Marlene Wayar, la hermosa Marlene, altísima, flaca, ojos enormes, sonrisa transparente, la voz más lúcida de la diversidad sexual, el pensamiento más sexy del país, una travesti que no cree en el matrimonio pero cree en la igualdad. Quién lo hubiera dicho, Marlene en la fila para ver a Néstor. ¿O debo decir “en la cola”? Sí, Marlene en la cola de Néstor, que esta noche es también promiscua y libertina. Que esta noche es todos con todos, todas con todas, todos con todas, todas con todos, todo con todo. Esta noche, la del pastiche que supimos conseguir. Unámonos. Abracémonos. Te amo, Marlene. Qué bueno que estés acá.

Diálogos entre Dios y Kirchner

Anoche soñé que en el Cielo conversaban Néstor y Dios. Aquí transcribo lo que recuerdo:
K: "En la Tierra algunos contras te acusan de nepotismo por haber puesto a tu hijo al frente de un negocio familiar".
Dios: "Mirá ... vos mucho no podés hablar porque la dejastes a Cristina en el poder".
K: "Lo mío es diferente. Yo la propuse pero el pueblo la aceptó. Además, en tu caso, Jesús casi se te convierte en el ídolo de otra agrupación, de los judíos, en vez de los cristianos".
Dios: "Es verdad. Para arreglar las cosas escribí el Nuevo testamento y listo. Sin embargo, vos también te mandastes tus macanas: ¿cómo colocastes a Cobos de vice de Cristina? ¿Acaso no sabías que lo apodaban Batman porque quería hacer desaparecer al Pinguino?".
K: "Ahí tenés razón... lo que pasa es que los peronistas para elegir compañeros de fórmula somos peores que Silvio Soldán eligiendo esposa. ¿Te acordás de Perón - Isabelita?".

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sábado 30 de octubre de 2010

Despedidas

Mis viejos despidieron a un compañero

 Por Mariano Díaz / Alicia Agencia Alc Ester 
http://www.facebook.com/note.php?note_id=483005918981

Mis viejos despidieron a un compañero:

Agarro el teléfono y los llamo, quiero saber cómo están: cómo se sienten, cómo van viviendo éste momento. Invirtiendo temporariamente los roles, yo (34), quiero asegurarme de que pueden hacer lo que están haciendo.

Mi vieja (56) se oye exhausta y emocionada, como quien vuelve de un casamiento. Mi viejo (55) está un poco ronco. Ya están en el colectivo que los lleva de regreso a Mar del Plata.

Me cuentan cómo esperaron el paso del cortejo fúnebre que llevaba el cajón de Néstor hacia Aeroparque, bajo la lluvia y con un poco más de tres horas de demora. ¨No sabés lo emocionante que fue”, me dice ella. ¨En un momento sin darnos cuenta pasamos la valla y empezamos a correr detrás del coche¨ respira y hace una pausa, sorprendida ella misma con lo que me está contando. ¨Era cómo... era cómo que no podíamos dejarlo ir¨.

Hablamos más, seguro, soy digno hijo de mis padres y a los dos se les dá por la palabra. Pero a mí que quedaron repiqueteando esas imágenes. Y entendí recién un rato más tarde por qué mis viejos no podían soltar ése momento: la partida del auto en el horizonte de manos, banderas y policías se llevaba en un suspiro el final de un entierro que se había demorado 34 años. Mis viejos, por fin, acaban de despedir a un compañero.

No era quien se había plantado junto a ellos 36 años atrás para impedir que un camión atravesara una calle repleta de manifestantes; no habían compartido mates ni arroces escuálidos; no habían militado juntos durante años, a través de discusiones, hijos, ciudades, alegrías y desconsuelos.

No le habían guardado un bolso con fierros bajo la cama del ¨comedor¨. No se habían peleado a los gritos por el futuro de Montoneros. No lo habían pasado a través de un cerrojo policial escondido en el asiento de atrás bajo unas camperas.

No les había dejado puesta en el Winco una canción de Miguel Abuelo que rezaba en el estribillo ¨Mi amigo ya partió¨. No era ni su hermano, ni su cuñado. No lo habían visto, como tantas, tantas veces, desaparecer.

Sin embargo esta vez y por única vez; él era.

Y después de años de llorarlo, de extrañarlo, de soñarlo, de buscarlo, de verlo, de olerlo, de perderlo de nuevo en las temibles zonas fallidas de la memoria, de entenderlo, de no saberlo, de leerlo, de reconstruirlo en los relatos de los que sobrevieron, de sentirlo en el Faro, en la playa y en todos los putos mares del mundo, ellos le habían dado un entierro.

No había sido un entierro común. Miles de personas lograron despedirse. Y habían esperado por horas bajo el sol o la lluvia o ambos para pasar unos segundos frente a la viuda y el cajón. Lo habían saludado con cartas, con flores, con banderas, con marchas, con gritos quebrados que rompían los ojos tras los lentes negros, con la más maravillosa música, con manos que tocaban la pantalla de la tele y llevaban suspiros a miles de kilómetros de distancia. Lo habían saludado con infinita belleza y con bajeza zoológica. Lo habían saludado sus seguidores, sus detractores, los ciervos, los hermanos, los hipócritas, los roedores, las serpes y todas las palomas de Plaza de Mayo. Lo habían despedido cientos de miles de lágrimas y otras tantas gotas de lluvia. Y repito, increíblemente, maravillosamente, lo habían despedido

Después de 34 años, mis viejos despidieron a un compañero.

27 de Octubre: San Néstor, el gladiador mártir

Increíble pero cierto. Éste es el calendario santoral de la Iglesia Ortodoxa Griega.
¡Maradona es un profeta!
Sabía que Néstor había sido del Furn, pero nada sabía dde su vínculo con los demetrios.
¿Qué dirá Boot, que es una autoridad en la materia?
..........

En tiempos del martirio de San Demetrio, el derramador de mirra, vivía en Constantinopla un joven, Néstor, que había aprendido la fe cristiana del mismo San Demetrio. En aquel tiempo, el emperador Maximiano, enemigo de Cristo, ordenó que se efectuaran varios juegos y espectáculos para el pueblo. El favorito del emperador era un vándalo llamado Liaeo, que era un hombre de tamaño y fuerzas como las de Goliat. Como gladiador imperial, Liaeo retaba a duelo a diferentes hombres todos los días y los mataba, y estas masacres suyas deleitaban la sed de sangre del idólatra emperador. Este construyo un estadio especial, parecida a una plataforma sobre columnas, para los duelos de Liaeo. Debajo de esta plataforma, había lanzas con agudas filos apuntando hacia arriba. Cuando Liaeo vencía a alguien en un duelo, lo arrojaba desde la plataforma hacia el bosque de lanzas. Los paganos se paraban alrededor de estas junto a su emperador, y se deleitaban cuando algún pobre desdichado se retorcía atormentado sobre las lanzas hasta morir. Entre las víctimas inocentes de Liaeo se encontraba un gran número de cristianos, pues en los días en que nadie se presentaba voluntariamente para batirse a duelo con Liaeo, los cristianos eran obligados a luchar con él por orden del emperador. Viendo este aterrorizante disfrute del mundo pagano, el corazón de Néstor se llenó de dolor y resolvió ir el mismo al estadio del inmenso Liaeo. Néstor fue primero a la prisión donde San Demetrio estaba encerrado, y le pidió su bendición para hacer esto. San Demetrio lo bendijo, haciendo la señal de la cruz sobre su frente y su pecho, y le dijo: «Lo vencerás, pero sufrirás por Cristo». El joven Néstor fue entonces al estadio de Liaeo. El emperador estaba allí con una gran multitud, y todos se lamentaban de la inminente muerte del joven Néstor. Trataban de convencerlo de que no luchara con Liaeo, pero Néstor hizo la señal de la cruz y dijo: «Oh Dios de Demetrio, ayúdame!» Con la ayuda de Dios, Néstor venció a Liaeo, lo derrumbó, y lo arrojó hacia las agudas lanzas, donde el pesado gigante pronto halló la muerte. Entonces todo el pueblo exclamó: «Grande es el Dios de Demetrio!» Pero el impío emperador había sido avergonzado ante el pueblo, y lamentando la muerte de su favorito, se llenó de ira contra Demetrio y Néstor, y ordenó que Néstor fuese degollado con espada y que Demetrio fuese atravesado con lanzas. Así este glorioso héroe cristiano, Néstor, dejó atrás su joven vida terrenal en el 306 d. C., y entró al Reino de su Señor.

Identidades / El odio de los que odian

Me encantaron las dos últimas notas de Luis Bruschtein. Las suscribo con puntos y comas. Va primero la última y después la primera. Yo también creo que la muerte de Néstor ha dado lugar al nacimiento del kirchnerismo en los términos que señala Luis. JS

Por Luis Bruschtein

Un año atrás, uno se peleaba hasta en el quirófano con el cirujano que lo estaba por operar. En la Capital nadie podía decir que era kirchnerista o que este Gobierno no era tan nefasto. Hasta el encargado del garaje se mimetizaba con los patrones y discutía como si fuera dueño de varias hectáreas en la Pampa Húmeda. Parecía que el que no odiaba o no despreciaba al Gobierno y a sus seguidores y simpatizantes también se merecía la misma miradita despectiva. “Son peores que la dictadura”, decían algunos y parecía lo más normal del mundo. En el gimnasio, kirchnerismo era mala palabra; en el country, pecado mortal, y en la reunión de consorcio mejor ni hablar. Pero ayer y anteayer, la Plaza y el trayecto de la caravana fúnebre que llevaba el ataúd del ex presidente Néstor Kirchner estaba a reventar de clase media. Había de todo, también obreros y villeros y muchísimos jóvenes, pero también mucha clase media, que es la que vive más cerca del centro de la ciudad, y la mayoría de los que estaban habían llegado por sus propios medios.

Esas personas salieron de abajo de las baldosas, cambiaron el escenario. Seguramente no son las mismas que expresaban y expresan tanto odio y superioridad, amparadas en el discurso hegemónico de los grandes medios. Los que estuvieron despidiendo al ex presidente tuvieron que aguantar todo este tiempo ese discurso tan agraviante y descalificador. Se lo aguantaron sin abrir la boca porque seguramente creían que eran ellos solos los que pensaban así. Ellos contra una inmensa mayoría, era una sensación permanentemente confirmada por la voz uniforme y corporativa de casi todos los opinadores políticos, los zocaleros y los informativos de los grandes medios. Entre todos forman una sola voz que supuestamente habla en nombre de todos pero que deja, por lo menos, a medio país afuera. Una sola voz hegemónica que excluye a grandes sectores de la sociedad.

Hubo políticas económicas de exclusión, que enviaron a grandes sectores de la clase trabajadora y de las capas medias a las villas miseria. Y también hay discursos periodísticos excluyentes que mandaron a la clandestinidad a una cultura política que no tuvo expresión en los grandes medios y que, en contraste, nunca fue menos que primera minoría. Es decir, eran porciones gigantescas de la sociedad enviadas a las catacumbas.

Un golpe tan tremendo como la muerte de Kirchner puso eso en evidencia. A mucha de esa gente ya no le importó que la identifique el vecino del consorcio, o que la cacatúa que pasea el perro a la mañana la mire de reojo. Fueron a la Plaza y de golpe se dieron cuenta de que eran muchos los que pensaban como ellos. Los periodistas de los grandes medios saben ahora que no les hablan a esos millones de personas, que las dejan afuera. Ya no se pueden hacer los democráticos inocentes, como tanto les gusta.

No es tan raro que, cuando se les preguntaba, algunas de las personas que lloraban a moco tendido dijeran que no habían votado a Kirchner o que no eran kirchneristas. Una aclaración típica de la vergüenza de medio pelo que se actúa para los medios. Suena ridículo, pero es muy probable que esas personas sí hayan votado al kirchnerismo y tuvieran vergüenza de reconocerlo ante el gran inquisidor antikirchnerista: los canales de televisión. O en todo caso estaban reconociendo que no lo habían votado, presionados por esa fuerza mediática. Nadie llora así o se aguanta a pie firme ocho horas de cola por cualquiera. El impacto de la pérdida de Kirchner despierta al que estaba dormido, no al que estaba despierto y en contra.

Fueron miles y miles en la Plaza de Mayo, cientos de miles que se renovaron constantemente durante el día y medio que la capilla ardiente estuvo en la Casa de Gobierno. Pero más allá de la cantidad, lo más sorprendente fue la composición en cuanto a edades y pertenencias culturales.

Nunca antes fue tan notable la presencia masiva de los jóvenes y adolescentes. Ellos fueron la gran mayoría en ese acto de homenaje al ex presidente fallecido. De alguna manera ese político de mocasines, corbata y traje cruzado gris, que no era un gran orador, los sensibilizó con la política. Es algo que todavía nadie incorporó a la lista de méritos de Kirchner. Y es posible que haya sido uno de los más importantes. Fue increíble: los pibes gritaron todo, lloraron todo, expresaron una admiración desafiante por Kirchner. Reclamaron protagonismo, pidieron cancha. Algunos estaban encuadrados, pero la mayoría no, y expresaban con claridad el impulso de involucrarse y comprometerse, como si estuvieran marcando el punto de inflexión del fenómeno inverso. Los adultos y los siempre criticados setentistas nos corrimos.

Los setentistas son presentados siempre como los eternos políticamente incorrectos (en el mejor de los casos). Ya no son tantos en las marchas pero había una conexión entre ellos, el ex presidente fallecido y los pibes: la pasión. La conexión está en la pasión por una política con sentido social y transformador. Y no sólo como una actividad técnica o profesional como ha sido planteada desde lo políticamente correcto. En todo caso, los jóvenes se ven atraídos por Evita y el Che y ellos son su marca generacional. Los llevan en las remeras, en sus banderas o en sus tatuajes. Estaban allí para rendir homenaje a Kirchner, pero convocados quizá por intereses diferentes. Algunos venían interesados por los derechos humanos, otros encolumnados con la juventud sindical, otros sueltos y algunos con distintos grupos peronistas y de izquierda. Pero las marcas generacionales son más o menos las mismas, incluyendo a la juventud sindical.

También había grandes grupos de los sindicatos, desde UPCN hasta el Smata, la UOM y camioneros. En este caso eran grupos de adultos con el folklore más tradicional del acto peronista, con Perón en el centro del santoral, descamisados, sudorosos y gritones, el verdadero icono demonizado por los medios y el gorilismo y endiosado por el peronismo tradicional. Sobre todo en la Plaza, y no tanto en la fila para entrar, había numerosos grupos de sindicatos.

Y después había banderas de algunos de los grupos de izquierda, como el Partido Socialista y el Partido Comunista, y de los movimientos sociales que surgieron en los ’90, el Evita, la Tupac, la FTV, el MUP, el Frente Transversal y otros.

Pese a la heterogeneidad, no había notas discordantes en ese conglomerado. Y lo heterogéneo no era tan llamativo como la naturalidad de sus coincidencias y la convivencia bastante pacífica y bastante armónica. En otros momentos, esa heterogeneidad hubiera explotado, pero Evita, el Che y los derechos humanos generan una identidad superior que no tapa las identidades más particulares. Incluso Perón resuena en ese colectivo. Hay una base cultural plebeya y peronista en términos muy genéricos, galvanizada por la fuerte marca de las nuevas generaciones. Los rasgos más distintivos provienen de ellas y las referencias históricas tienen un peso simbólico diferente al de épocas anteriores. Sobre esa base se va generando una nueva identidad política que no tapa a las anteriores, pero que es más representativa de una época.

Sería ilógico pensar que todas esas personas que asistieron a los funerales de Kirchner después no se sientan contenidos por esa identidad, el kirchnerismo, a la que ellos también aportaron. Esa identidad empieza a surgir, asentada en culturas políticas previas, pero como un fenómeno actual, escrito muy sobre la marcha, que se visualiza como las antiguas escrituras de limón, cuando algo las lleva a la superficie. En este caso, el catalizador fue la muerte de Néstor Kirchner. Esa heterogeneidad se vio en otros actos del kirchnerismo, pero sin cristalizar. La marginación que le aplicó el sistema mediático la terminó de coagular, aunque todavía le falte para terminar de cohesionarse.

El odio de los que odian


Por Luis Bruschtein

Despido al hombre que dijo cuando asumió la Presidencia que “todos somos hijos de las Madres de Plaza de Mayo”. Porque soy hijo de una Madre de Plaza de Mayo y me sentí su hermano. Y porque esa frase le hizo ganar el odio de todos los amigos y cómplices de los genocidas, empezando por el director de La Nación José Claudio Escribano. Despido al hombre que obligó al bloque parlamentario de su partido a votar el proyecto de la izquierda para anular las leyes de la impunidad, lo que le ganó el odio del ex presidente Eduardo Duhalde, que trataba de impedirlo presionando a los legisladores sobre los que todavía tenía influencia. Lo que también le ganó el odio de la cúpula de la Iglesia Católica.

Despido al hombre que algunos pícaros acusaron de “robar con los derechos humanos” y es al revés: los derechos humanos están en deuda con Néstor Kirchner. En cambio, los que lo acusaron usaron los derechos humanos para hacerse famosos. Y cuando fueron famosos cambiaron de bando para defender a los monopolios mediáticos y criticar a los defensores de los derechos humanos. Despido al hombre que habló de la vergüenza de la Corte menemista y arremetió democráticamente hasta conseguir la conformación de una Corte independiente –la primera en decenas de años–, que incluso le falló varias veces en su contra.

Despido al hombre que en Mar del Plata le dijo a George Bush “no nos van a patotear”, cuando querían imponer el ALCA a través de los gobiernos que en ese momento eran mayoría en América latina. Se habían ido Tabaré y Lula y sólo quedaban Kirchner y Chávez y entre los dos impidieron la concreción del tratado de libre comercio continental que impulsaba el presidente norteamericano. Y ese “no nos van a patotear” le ganó el odio de los adoradores locales del “american way of life”, que lo acusaron de populista y autoritario. Despido al hombre que con la presencia en la Argentina del presidente norteamericano organizó un acto donde el principal orador fue el presidente Hugo Chávez, el latinoamericano más odiado por Bush y a quien había tratado de voltear con un golpe de Estado.

Despido al hombre que apenas asumió la presidencia reivindicó la entrega desinteresada y la lucha de una generación masacrada, lo que le ganó el odio de la mediocridad ochentista de los dos demonios y de los acomodaticios. Despido al hombre que el mismo día que asumió realizó un gesto de soberanía inédito y permitió que Fidel hablara en un acto masivo en la Facultad de Derecho que fue transmitido por la televisión. Era el momento de mayor aislamiento de la Revolución Cubana, cuando muy pocos gobiernos tenían la valentía de recibir a Fidel en sus países. Despido al hombre que le dio una mano a Cuba, cuando Cuba estaba aislada.

Despido al hombre que vio la importancia de la alianza con Lula y Chávez, que impulsó como pudo el triunfo de Tabaré en Uruguay y después de Mujica, el hombre convencido de la necesidad de la unidad latinoamericana y el que la impulsó como ningún otro político argentino, primero como presidente de la República y después como secretario de la Unasur. El primero en organizar la solidaridad con Ecuador cuando fue el intento de golpe contra Rafael Correa, el que se ofreció como mediador de paz en Colombia, el que impulsó la defensa de Evo Morales contra los intentos separatistas de la derecha boliviana en Santa Cruz de la Sierra.

Despido al insólito presidente que no quiso nunca reprimir la protesta social, que ordenó a las policías hacer la seguridad de las marchas sin llevar armas de fuego. Y lo hizo cuando las protestas piqueteras se repetían en Buenos Aires y sectores de la clase media pedían frenéticamente mano dura. El hombre que convocó a los piqueteros a su gobierno y los designó en funciones estratégicas en la gestión de políticas sociales, internacionales y de derechos humanos. Los piqueteros eran los dirigentes sociales más demonizados por los medios y por ese sector de las capas medias urbanas.

Despido con el alma al hombre que alivió la espalda del país de la carga más pesada de su historia: la deuda externa y el Fondo Monetario Internacional. El que se peleó con su ministro de Economía, Roberto Lavagna, que quería aflojar en la negociación. El hombre que negoció con fiereza en defensa de los intereses de su país y logró la quita más grande en la historia de la deuda externa mundial. Con el que disentí pensando que era mejor declarar la deuda inmoral e ilegítima, pero que el desarrollo de los hechos demostró que el mejor camino era el que había elegido Néstor Kirchner. Despido al hombre gracias al cual no hay más monitoreos del FMI sobre la economía argentina exigiendo ajustes, enfriamientos y flexibilización laboral.

Y despido al hombre que decía con ironía “¿Qué te pasha Clarín? ¿Estás nerviosho?”. El gran polemista, el que entendió que la verdadera paz está en la polémica y en poner las contradicciones sobre la mesa. El que entendió que los falsos consensos entre los poderosos solamente provocan más violencia reprimida que en algún momento explota.

En un país donde cada gobierno había acrecentado la cantidad de pobres, desocupados y excluidos que dejaba el anterior, su gobierno fue el único que hizo disminuir esas cifras, el único que aumentó a los jubilados y decretó el retorno de las paritarias.

Hasta el día anterior, cada una de estas cosas parecía imposible. En mi caso, creí que nunca vería el juicio a los represores o la salida del país de la pesada carga de la deuda y el cepo del FMI. No lo esperaba y en lo personal traté siempre de mantener una mirada profesional y periodística, lejos de la obsecuencia, de la adulación o de la alabanza fácil. Pero ahora lo despido como a un hermano, con todo el dolor del alma.

El más sonoro cachetazo de nuestra historia

El autor es un veterano dirigente socialista, un bibliófilo de vasta cultura.

Formidable cachetazo del pueblo argentino a una oposición irresponsable

Por Víctor O. GARCIA COSTA

Mis actividades, a lo largo de más de 60 años, me proporcionaron la posibilidad de tratar y conocer a los más importantes personajes de la vida política nacional e internacional.

En lo nacional, me he reunido y he conversado prácticamente con todos: Juan Domingo Perón, Ricardo Balbín, Deolindo Felipe Bittel, Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Italo Luder, Horacio Thedy, Vicente Solano Lima, Héctor J. Cámpora, Oscar Alende, Rodolfo Ghioldi, Alicia Moreau de Justo, Alfredo L. Palacios y muchos etcéteras. Con algunos de ellos se generó una  amistad.

En lo internacional he conocido y tratado y me he reunido con Willy Brandt, Bruno Kreisky, Shimon Peres, Mario Soares, Francois Miterrand, Olof Palme, Felipe González, Bettino Craxi, Indira Gandhi, Fidel Castro, Víctor Raúl Haya de la Torre, Emilio Frugoni, Todor Zhikov,  José Francisco Peña Gómez, José Figueres, Betico Croes, Daniel Oduber,  entre muchos otros.

Aún corriendo el riesgo de equivocarme, puedo decir que esas experiencias me han permitido hacer una valoración bastante aproximada de cada una de esas personalidades.

A Néstor Kirchner, ya presidente, lo conocí personalmente acompañando a una delegación del Partido Socialista Auténtico del Chubut, encabezada por el Secretario de ese Partido, Anselmo del Carmen Montes, compañero de escuela primaria del presidente Kirchner, al que éste llamaba familiarmente Mito el que, a su vez, lo llamaba, cariñosmente, Lupín, como el piloto de la historieta de Guillermo Guerrero.

Esa charla, que se prolongó por más de una hora, con algo de intimidad por la relación entre ambos, me permitió saber que estaba hablando con un convencido de los caminos que los argentinos debíamos transitar para salir de la grave situación en que nos hallábamos y, más aún, que estaba dispuesto a recorrerlos. La verdad es que no nos defraudó.

Sólo un insensible podía no darse cuenta de que el ex presidente Néstor Kirchner, tras su pasión militante, marchaba voluntariamente hacia la muerte. Dos episodios cardiovasculares graves, en muy poco tiempo, y una inmediata reasunción de actividades después de una intervención quirúrgica que requería un indispensable reposo, preanunciaban un fin no deseado.

Su enorme responsabilidad se convirtió en una abnegada entrega para reafirmar y construir ese proyecto nacional y popular sobre el que habíamos conversado y a prepararse para una reelección inevitable en el próximo 2011, la que se habría concretado por paliza.

Unicamente la oposición ciega, de derecha, de centro y de supuesta izquierda, se negó a aceptar que teníamos el mejor gobierno argentino desde 1955. Unicamente esa oposición irresponsable y contumaz se negó a reconocer que, tanto en lo nacional como en lo internacional, Argentina era, cada vez más, un país con mayúscula.

El olvido irresponsable de la situación que habíamos vivido hacia el final de 2001: un país a la deriva, la actividad política repudiada, embarcados en el nihilismo absurdo del “que se vayan todos”, en medio de una desocupación y marginalidad monstruosas, endeudados hasta el alma, con muertos en las calles, llevó a esa oposición irresponsable y contumaz a machacar, sin destino pero con insistencia perversa, que estábamos mal, que nada había cambiado en nuestra realidad.

En estas horas, con su presencia militante, el pueblo argentino le ha respondido a esa oposición con  el más formidable cachetazo de que haya memoria en la vida política argentina. Muchas son las cosas positivas hechas por los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández. Todos las conocen, incluidos los que las niegan sin pudor y sin vergüenza, pero hay una que, sin ser económica, sin ser social, sin ser de naturaleza internacional, adquiere  una importancia significativa para el presente y el futuro argentinos: ella es el haber creado las condiciones  para la recuperación de la vida política de nuestra nación, una recuperación militante, de la juventud argentina, hasta hace poco descreída y escéptica. Y esto ya no tiene retorno: una nueva generación se ha puesto en marcha para asegurar el presente y prepararse para asumir el porvenir.

Abrazos

Tomado de Artepolítica / Por Escriba (Nicolás Tereschuk)

Siempre señalamos que el kirchnerismo ha sido poco “afectuoso”. En esa forma electrizante de manejar el poder no había siempre caricias. Había aliados que se iban desgajando, que se iban enojados.  Faltaban los asados, eran pocas las metáforas. Lo real primaba, lo concreto. Ese concejal traidor de Florencio Varela. Aquella cloaca. El precio de la acción de Clarín. Ese titular, esa pauta, esa operación, ese contrato.

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“Quisiera que me recuerden”. Poesía leída por Néstor en 2005


No puedo parar de llorar. JS

 

En 2005, durante la presentación del libro "Palabra Viva" en la Feria Internacional del Libro, Néstor recitó esta poesía de Joaquín Enrique Areta.


Pide en ella que lo recordemos sin llorar. Por ahora lloramos, pero te vamos a celebrar cada día con la alegría militante que vos le devolviste a la política.

 


Quisiera que me recuerden sin llorar
ni lamentarme
quisiera que me recuerden por haber hecho caminos
por haber marcado un rumbo
porque emocioné su alma
porque se sintieron queridos, protegidos y ayudados
porque interpreté sus ansias
porque canalicé su amor.

Quisiera que me recuerden junto a la risa de los felices
la seguridad de los justos
el sufrimiento de los humildes.

Quisiera que me recuerden con piedad por mis errores
con comprensión por mis debilidades
con cariño por mis virtudes,
si no es así, prefiero el olvido, que será el más duro castigo por no cumplir mi deber de hombre.

viernes 29 de octubre de 2010

Un político abismal


 Por Horacio González *

Como entró en la gran escena política, así se fue, de súbito. Protagonizó años decisivos de la vida nacional que no serán olvidados fácilmente. La mitad de su formación política provenía de las formas tradicionales y los cenáculos previsibles. La otra mitad era inesperada, sin cartilla previa, pensada y actuada frente al abismo. Néstor Kirchner fue un político abismal. No quiso abandonar las fuentes ya instauradas de las corrientes colectivas, pero su intranquilidad se notaba a cada paso. Era la intranquilidad del que sabía que había que inventarlo todo de nuevo y sin embargo preservaba ese espíritu novedoso en el ropaje de palabras asentadas en antiguos ritos argentinos.
Muchas veces se le criticó –le criticamos– ese repertorio desigual. Esa mezcla –pues, como casi todo en la Argentina, fue político de mezclas y heterogéneas composiciones– bullía todo el día, en avance, retroceso, al conjuro de las circunstancias. Pero este hombre intranquilo e ingenioso se las arreglaba para dejar en cada momento oscuro –que abundan y abundarán– una pequeña señal de esperanza. Se vislumbraba quizás en su estilo desprolijo, en su voz deshilachada, en sus señales de disgusto permanente frente a lo real y lo crudamente existente. Lo escuchamos hombres y mujeres que veníamos del fracaso nacional y, sin haberlo conversado nunca entre nosotros, percibimos que en su intranquilidad, en sus simpáticas pifias, en su rostro de personaje burlesco e incisivo, arraigaba el deseo de indicar otros caminos aún no transitados. Las palabras parecían muchas veces ya dichas, pero las promesas de novedad –que se arropan generalmente en odres viejos– era fácil identificarlas.


No le salía fácil el espíritu épico y fue cáustico o irónico donde otros hubieran reclamado grandes definiciones frente al cielo abierto de la historia. Pero con su estilo salido enteramente del eclecticismo nacional, de retazos de militancia estudiantil, de reflejos asamblearios, de paciencias infinitas hacia vetustos personajes y situaciones, de lenguajes populistas, a veces pastorales, siempre latinoamericanos, convencidamente renovadores, iba calibrando desde la asombrosa minucia hasta las grandes estructuras, donde actúan los cacicazgos reconocibles en el país. Hizo lo que le gustaba y lo que no le gustaba, fiel a las famosas recomendaciones que suelen destinarse al hombre político.


Como todo político que es irreversible en su vocación, intentaba no mostrar en ebullición sus pasiones. Los que no lo quisieron inventaron casi exclusivamente para él el concepto de "crispación". No sabían que Kirchner fue del linaje político más respetable, el de los que intentan el arte y la dificultad de dominar sus pasiones más intranquilas. Arte e intranquilidad que son la política propiamente dicha. Su conversación era de cuño popular, gustaba de la chanza, no se acostumbraba con facilidad a las malas noticias y no le faltaba el consabido alfilerazo contra los que lo desafiaban.


Recrudecerán ahora las acechanzas, practicadas por una nueva derecha que aprendió a hablar diferente, que coquetea con temas de izquierda que le son prestados a veces irresponsablemente. Sabemos que persisten las tramas oscuras del pistolerismo político en el país, con matones que circundan la política, todo localizado en pliegues bien conocidos. Se deberán imaginar nuevas respuestas, será necesario darle nuevos contenidos al discurso político de la transformación social, se reclamarán necesarias reformulaciones y nuevos espíritus frentistas para hacer frente a los que se frotan las manos ante la evidencia de este vacío.


Un líder político, es cierto, puede ser una brizna en el vendaval. Pero la ausencia de Kirchner confirmará una vez más que las vidas, los cuerpos, la respiración de las personas tomadas en singular son uno de los signos capitales de la memoria común. Dijo que era un hombre corriente en circunstancias excepcionales. Esta frase quizás ayude para comprender que las circunstancias excepcionales que seguiremos atravesando precisarán nueva templanza por parte de la Presidenta en su dolor –que deberá ser acompañada por renovadas y reconstituidas fuerzas sociales– y por parte de un conglomerado humano que, si ahora no se hace más amplio, depurado e imaginativo, tendrá que saber que corren peligro todas y aún las más tímidas de las reformas emprendidas.
Es momento de catarsis, como decían los antiguos, es hora de depurar las pasiones y replantear las conciencias. Cuando decimos que Kirchner fue un político abismal se desea significar que había profundidad y vertiginosidad al mismo tiempo. Todo se hacía rápido, en el extremo de la decisión y a veces al compás de contingencias y casualidades. Kirchner pasará al memorial de las tareas argentinas como el signo de lo aún incumplido y de lo que hay que defender. De todos, de cada uno, de los de aquí y los de allá, aumentarán las responsabilidades ante el severo axioma de que se ha ido el hombre que fue hijo de una contingencia y se declaró constructor de realidades. Así es la política: el diálogo entre lo contingente y lo constructivo. Dejándose llevar por estas evidencias, que a su vez se lo llevaron, recordaremos y honraremos a Néstor Kirchner.
* Sociólogo, director de la Biblioteca Nacional.


Abrazos

Tomado de Artepolítica

No tendría que haber "primeras personas" en este texto. Hoy sólo habría que hablar de él. Sólo habría que pensar en ella. Pero apurado me sale así.
Siempre señalamos que el kirchnerismo ha sido poco "afectuoso". En esa forma electrizante de manejar el poder no había siempre caricias. Había aliados que se iban desgajando, que se iban enojados.  Faltaban los asados, eran pocas las metáforas. Lo real primaba, lo concreto. Ese concejal traidor de Florencio Varela. Aquella cloaca. El precio de la acción de Clarín. Ese titular, esa pauta, esa operación, ese contrato.
En lo personal, recuerdo haber criticado el tono de algunos discursos de la presidenta Cristina Kirchner, incluso el de su asunción, que fue celebrado por algunos analistas. Eran cerebrales. Correctos, pero cerrados en sí mismos.
Muchos queríamos a este gobierno. En realidad, no nos importaba si éramos muchos o no. A veces no sabíamos si éramos muchos o no. Estábamos ya convencidos de que había cosas que estaban bien y que merecían ser defendidas. ¿Y qué otra medida faltaba para salir a defender al gobierno? Ya estaba. En broma decíamos que ya estaba. Que el amor se había dado a primera vista, como cuando te enamorás de una mujer, de un hombre. De alguien que siempre es imperfecto, que siempre es contradictorio. Al que nada te garantiza que seguirás amando para siempre.
Néstor Kirchner se arrojaba, se abrazaba, se chocaba con la gente. No le importaba qué venía del otro lado. El iba al encuentro.
Ahora,  la Presidenta, firme, patriótica, admirable, como una mujer que representa al Estado en el velatorio de Néstor Kirchner, da algunos pasos a veces y avanza hacia una u otra persona que la conmueve. Abraza, besa.
Pero por sobre todas las cosas, se deja abrazar. Y mira a los ojos. Y dice: "gracias, gracias".
El kirchnerismo es un movimiento que en medio del drama que es la política tiene una posibilidad maravillosa: la de aprender a dejarse abrazar. Puede dejar en claro que siempre está dispuesto a dejarse abrazar. Que no puede solo. Que necesita dejarse abrazar. Porque dejarse abrazar, como hace ahora la Presidenta mientras escribo, es un signo de fortaleza, más que de debilidad.
Si pudiera abrazar ahora a la Presidenta, le diría que las "letras de molde" no existen. Que se derrumban ante la contundencia de la gratitud de un pueblo. Que lo único que queda son los abrazos.

La muerte de Néstor, según El País de Madrid.

Muy sorprendentemente, El País de Madrid ha hecho una cobertura digna de la muerte de Néstor.

Y hoy publicó una nota de Sbaraglia, muy emotiva (eso si, no sé que pasa que repite el error infantil de decir que el cuadro de Videla se descolgó en la Esma... donde Videla siempre fue odiado).

Por si las moscas (putas pudiere) El País la baje, la transcribo acá:

¡Fuerza Cristina!¡Fuerza millones!

Por Leonardo Sbaraglia

Hay muchas tristezas argentinas, que me ha tocado vivir en España. En 2001, cuando el país se desplomó, estaba en Madrid, trabajando ya por aquí. Intentando alejarme de una Argentina que poco me gustaba hace años. Y seguía por aquí cuando Kirchner asumió el poder como presidente.
Se ha dicho mucho del peronismo, que siempre he intentado entender en su gran complejidad y variedad, con esos extremos tan rotundos. Y extrañamente, [el ex presidente Néstor] Kirchner en ese cóctel, tenía algo muy parecido a un presidente humano.
El primer presidente que recuerdo bien, después de la pesadilla videla, viola, galtieri (no merecen las mayúsculas), fue Alfonsín, radical. Empecé a aprender lo que era la democracia y también viví de cerca, mientras trabajaba en La Noche de los Lapices, lo difícil que le fue negociar con el poder de los militares y los grupos económicos que los seguían manejando.
Por eso, los extraordinarios logros del juicio a las Juntas, se vieron ensombrecidos por la ley de punto final, como parte de esa negociación.
[El ex presidente Carlos] menem, o Méndez (como también se le llama), terminó de asentar esa absurda "reconciliación nacional" con [el general, Martin Antonio] balza al frente y los supuestos militares "buenísimos". Los torturadores y todo el engranaje feroz, los perros de caza de la dictadura, estaban caminando entre nosotros, con una ley que, otra vez, los amparaba.
Menem siguió. Continuó negociando con lo peor de un sistema que deja afuera a casi todos. Lo veíamos aparecer exitoso, canchero y triunfador (como lo que más me desagrada de nuestra argentina identidad). Se vendió casi todo el país a bajo precio y con altas propinas para los mercaderes. Primer mundo, sostenido con veneno y mentiras millonarias.
Con la continuación de [el ex presidente Álvaro] De la Rua, el país colapsó a finales de 2001, cuando a Argentina le bajaron las acciones para seguir vendiéndola barata. Y en el 2003, después de varios presidentes en pocos años, Kirchner compitió con menem y fue declarado presidente de los argentinos.
Era el peronismo neoliberal de Méndez, contra algo que no conocíamos bien. Pero Kirchner, se parecía a algo más cercano. En su primer discurso como presidente, en Argentina lloraban de emoción y yo en España, también lloraba de alegría, por esas palabras tan humanas, que se hicieron carne política en los años que siguieron.
Todavía estaba el cuadro con la foto de videla en la puta ESMA (uno de los principales centros de tortura durante la dictadura). Kirchner lo quitó de ahí; museo de la memoria fue rebautizado. Sonriente. Cuando alguien ríe en esas circunstancias, parece que no tiene miedo. Ya no había miedo. El pingüino le hacia frente al león.
Aquel no solo fue un símbolo necesario, un gesto histórico. También fue para nosotros, los que nos habíamos maleducado en la dictadura, una concreción para empezar a saber más, porque su política de derechos humanos fue perfecta. Seguíamos aprendiendo de los 30.000 muertos con los que no pudimos hablar.
Después de eso, rajó a la policía, que todavía era la cómplice de la tortura; derogó las leyes de punto final y obediencia de vida. Y ahí se ganó el respeto de millones, como dice Mempo. Consiguió la recuperación económica, con un crecimiento del 8% anual. El campo, las exportaciones, el turismo, se recuperaron. Los científicos emigrados empezaron a volver porque se empezó a invertir en investigación, en educación, en cultura, repartiendo, por primera vez en años, las riquezas desde arriba, hacia los de abajo. Y así, la inclusión de otros millones; y así, el mejor momento económico argentino en décadas, reflejado esto también en el pago histórico de parte importante de la deuda externa.
Y eso es más humano. Quien diga lo contrario es porque, simplemente, tiene otros negocios. Negocios que les parecen más importantes que un mundo más humano y que se reflejan en lo que está ocurriendo con el sistema económico internacional en la actualidad, lleno de desigualdades.
Anteayer, la noticia me encontró en España, otra vez. Murió Nestor Kirchner, me dijeron. Y volví a llorar, pero ahora, con una tristeza nueva. Tristeza que va más allá de lo que tenemos justo al lado, por razones históricas que nos son familiares. Era una tristeza que uno comparte con otros. Una tristeza con ganas de luchar. Por seguir apostando a un país posible y a cosas positivas, que uno va a seguir apoyando, porque son buenas para TODOS.
Esta mañana acabo de llegar a Buenos Aires, amaneciendo con los millones de personas despidiendo sus restos. ¡La mayoría son jóvenes!
¡Fuerza Cristina! ¡Fuerza a los millones!









Aquí estamos

Por Gustavo Santaolalla

Así es, amigos.
Apoyar y ayudar más que siempre.
Muchos han sido los logros.
Mucho queda por hacer, combatir y ganar.
Salimos del corralito;
no nos endeudamos por primera vez en la historia ni un centavo más;
se pagó al FMI;
se eligió una mujer como Presidenta de la Nación;
se implementó la asignatura universal por hijo;
se aumentó el nivel de escolaridad;
se creó una ley de medios para controlar a los que nos quieren decir lo que tenemos que creer (porque pensar, nunca quisieron que pensáramos por nuestra cuenta);
se procesó y encarceló a los asesinos y criminales que casi terminan con nuestra generación;
se aumentó el sueldo a los jubilados varias veces,
se luchó contra los arrogantes terratenientes rurales de toda la vida,
se implementó el casamiento de gente del mismo sexo,
se recibió a un país con una reserva de 8000 millones de dólares y se batió el record con 54000 de reserva después de haber pagado los 6000 que no dejaban usar,
se “desprivatizó” el Banco Central;
se encontraron a más nietos de desaparecidos;
se desenmascaró al negocio grande de algunos, para convertirlo en asunto de interés nacional, no de un partido, sino nacional;
se le sacó tarjeta a gente que tiene hijos de de-saparecidos y no lo quiere admitir;
se siguió luchando por todo esto aun con tanta gente y tanta energía en contra;
se festejó el Bicentenario de nuestra independencia en paz y armonía.
Todo esto y mucho más se hizo para nuestro país.
Para los que apoyan y para los que están en contra. Se hizo para todos.
Más allá de futuras elecciones, lo que se hizo está y, una vez más, está para todos.
En todo esto, con sus aciertos, errores, limitaciones, ambiciones (seguramente buenas y malas como las de casi todos nosotros), acciones y gestos acertados e inacertados, NESTOR tuvo mucho, pero mucho que ver.
Al que le guste bien, y al que no también.
Todavía nos queda mucho por hacer.
Solucionar problemas de vivienda, desempleo, salud, energía, transporte.
Erradicar la inseguridad, la pobreza, el analfabetismo. Que Internet sea accesible para todo el mundo, que cada chico tenga una computadora,
que los trabajadores puedan recibir un porcentaje de las ganancias de las empresas, saldar la deuda. Pucha si nos quedan cosas por arreglar y mejorar.
Pero no dejemos de ver todo lo que se hizo y lo importante que fue NESTOR para que eso ocurriera.
Más que siempre, ayudar y apoyar.
Es un gran momento en la historia del mundo, del país y de Latinoamérica.
La Unasur se quedó sin presidente.
Cristina se quedó sin su par creativo, sin su compañero de vida.
Tenemos que estar. Estar para apoyar y ayudar a seguir adelante con nuestro hermoso país.
Como a NESTOR, y a cualquier hombre de buena voluntad le gustaría y como Cristina necesita más que nunca.
El corazón nos protege.
Nuestras ideas nos guían.
Acá estamos.

Calamaro: ¡Viva Kirchner para siempre!

Además de expresar su dolor vía Twitter, el Salmón eligió dedicarle unas palabras exclusivas desde su blog para despedirse del que, para él, fue “el mejor presidente argentino de los últimos cincuenta años”.

“Tengo suficiente argentinidad y memoria, capacidad de análisis y corazón …
estoy seguro que la historia va a confirmar que Néstor fue el mejor presidente argentino de los ultimo cincuenta años
y quizás en argentina cincuenta años sean … siempre el único que atendió a madres y abuelas
y el único que madres y abuelas respetaron y quisieron
quien anulo los indultos que perdonaron el horror de la dictadura y sus crímenes
Néstor, que devolvió la ilusión a un pueblo herido, inestable y crítico
el único que enfrento al empresariato y a los poderes que históricamente habían pactado con dictaduras criminales y con expolio imperial,
el de la argentina que enamora a los visitantes que llegan y quieren quedarse y respirar país …
personalmente conocí poco a Néstor K, quizás poco pero suficiente …
me recibió como un ciudadano y amigo,
recibí una llamada de Néstor un 30 de diciembre
sólo para contarme de su emoción húmeda al leer la carta de mi hermana Hebe
recordando la militancia de los artistas en los setenta
“el flaco de pelo largo y anteojos” que ayudaba a mi hermana preñada de mi sobrino Juan
fue amable y cariñoso con mi padre y con mi hermano, tenia un proyecto para el país
Heredó una crisis violenta; la catástrofe social del 2001 (odisea en el espacio)
y devolvió la esperanza y argentina volvió a caminar con Néstor …
una mañana viajé en al avión del Presidente
elegí que mi relación con la dirigencia k sea una cuestión personal
con la cercanía que brinda el respeto y la lealtad …
el proyecto Kirchner, con lo peor de argentina en contra
no tanto en el terreno de la opinión, porque somos libres de expresión …
no tenemos suerte con la política en argentina y se me llena el corazón de pena
entre tanto rigor y habiendo perdido tanto, la piel se nos curte
pero siento que se fue alguien cercano...
¡Viva Kirchner para siempre!”

 

miércoles 27 de octubre de 2010

Adiós al Flaco Lupín, de la militancia de los '70 al parnaso de la Unión Latinoamericana ¡Fuerza Cristina!

El tiempo no hará más que agigantar su figura larga, desgarbada y quijotesca. Quienes vivían fijándose obsesivamente en sus defectos -que nunca se preocupó por disimular- o lo que consideraban defectos y muchos otros teníamos por virtudes (como su despreocupación por casi todo lo que no fuera importante, como modas, fastos y oropeles), si tienen buena fe acaso terminen por admitir que otro con modales menos ríspidos y cortantes, más amante de los consensos y menos obcecado en un puñado de convicciones elementales, no hubiera podido pilotear el rescate de la  Argentina del profundo abismo en el que la habían precipitado las polìticas neoliberales y el desguace de la Nación, paradójicamente impulsados por un Partido Justicialista que sin su conducción corre el riesgo de desbandarse.
Durante sus dos primeros años, Kirchner gobernó "con los codos hacia adelante", rechazando con modales intemperantes todos los intentos de los acreedores externos de torcer el rumbo trazado para sacar a la Argentina del pozo. Al mismo tiempo, Néstor y Cristina hicieron de los Derechos Humanos, y de la recuperación paulatina de los derechos conculcados de los trabajadores dos banderas innegociables.

Es en el PJ, particularmente en PJ bonaerense (cuyo presidente, Jorge Balestrini, se encuentra postrado y sin perspectivas de reintegrarse al cargo, y su reemplazante, Hugo Moyano, sin posibilidades de ejercer una conducción bonapartista sobre el conjunto) donde se ciernen más nubes negras. También la desaparición de Kirchner tendrá fuerte impacto sobre la conducción de la economía, ya que no había asunto de mediana importancia que escapara de su vigilancia. Y, por fin, al haber fallecido siendo el secretario general de la joven Unasur, y ser un decidido partidario de la unión latinoamericana, su desaparición tendrá impacto regional. No hay que olovidar que Kirchner fue protagonista en la cumbre americana de Mar del Plata del rechazo de la derrota del  ALCA, acaso la peor derrota internacional de George Bush hijo.


Por suerte, Kirchner no murió en la Presidencia, en la que está Cristina, su esposa y compañera política de toda la vida, mucho más apegada al espíritu y formalidades del cargo que él, quien no tenía empacho en manifestar su admiración y verbalizar su convicción de que ella lo està haciendo mejor de lo que él hubiera podido hacerlo (en plan de hacer conjeturas mejor no pensar en el descalabro institucional en el que nos encontraríamos sumidos si el infame que ocupa la viceepresidencia quedara a cargo del Poder Ejecutivo).
Néstor era para muchos de nosotros una especie de hermano mayor, un patriota probado en combates y escaramuzas y no atinamos en estas horas aciagas a mensurar el vacío que deja ni a ver cómo habremos de llenarlo. Su sorpresiva aparición en el firmamento nacional semejó un inmerecido regalo del cielo, y su no igualmente inesperada desaparición nos deja, al menos momentáneamente, en la incertidumbre. Entre una cosa y la otra, superó claramente a su mentor, Juan Perón, en un aspecto crucial: mientras el anciano general nos dejó como presente griego una esposa totalmente incapaz para ejercer la Presidencia, Néstor dejó en su lugar -cuando nada lo obligaba a ello- a quien, como él mismo reconocía, lo ha hecho mejor que él y en circunstancias todavía más difíciles.
Quienes no somos desagradecidos ni escupimos hacia el cielo lloramos sin disimulo, a moco tendido, al Flaco Lupín, quien, al llegar a lo más alto que puede llegar un político, reivindicó al militante que había sido en los años '70 y retomó del modo en que le resultó posible la senda iniciada por Juan y Eva Perón y miles de compañeros inmolados en la lucha por una patria más justa, más libre y soberana.


¡Queda tanto por hacer! ¡FuerzaCristina!


PS: Aún siendo hijo de republicanos españoles, en broma suelo vanagloriarme  de ser el secretario general de una "Cofradía de Mosqueteros de la Reina" y miembro de la Corriente Realista del Río de la Plata que organiza tumultuosas "cenas antisoja". Mañana nos reuniremos para darnos mutuo consuelo y comenzar a analizar como redoblamos nuestro apoyo a la Presidenta. 

Humor conífero

Nada crece debajo de un pino. Octavio Getino


Consolate Sandra:

Pino Solanas también tiene una foto con un asesino...

Nadie aguanta un archivo...




martes 26 de octubre de 2010

El muerto se ríe del degollado: "El Milico" Aguad y sus fotos con genocidas

Advertencia: Este post está relacionado con el anterior. JS


                                El Cachorro Menéndez. Adelante, Ramón Mestre. Atrás, cabizbajo, Aguad.


Por Mariano Saravia
Director de Radio Nacional de Córdoba y autor de La sombra azul, una historia del siniestro D-2 de la policía cordobesa.

"El que se saca fotos es porque convive con ellos". Con esta frase, el presidente del bloque de diputados de la UCR,  Oscar "El Milico" Aguad intentó atacar al gobierno, a propósito del asesinato de Mariano Ferreira.

Es que en los últimos días, aparecieron en las redes sociales fotos de Cristian Favale, acusado del hecho, con los ministros de Economía y de Educación.

"Los radicales no nos sacamos ninguna foto ni con ese barrabrava, ni con ningún otro", dijo Aguad. Y el canciller Héctor Timerman le respondió con una foto en la que el jefe de la bancada radical aparece el Día de la Bandera de 1997 compartiendo un palco oficial con Luciano Benjamín Menéndez, hoy a punto de recibir su tercera condena a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. Aguad era el ministro de Gobierno del ex gobernador Ramón Mestre.

Y en esos días, el precandidato a gobernador por la UCR defendía a capa y espada a Carlos Yanicelli, por entonces tercero en la línea sucesoria de la Policía de Córdoba y ex integrante del temible Departamento de Investigaciones (D2) de la Policía durante la dictadura. Por ese centro clandestino de detención, tortura y muerte pasaron unos mil detenidos políticos, muchos de los cuales continúan desaparecidos. Hoy, Yanicelli está siendo juzgado junto a Videla y Menéndez en los Tribunales Federales de Córdoba por delitos de lesa humanidad.

Para que se entienda claramente: Yanicelli sería un equivalente a Etchecolatz en Córdoba. Y este personaje, mientras Aguad era el ministro político de Mestre y tenía a cargo las fuerzas de seguridad, llegó a ser Jefe de Inteligencia Criminal, nada más ni nada menos.

Hay acusaciones de que esta patota policial en los años '96 y '97 se habría dedicado a "armar" hechos delictivos. Según esas acusaciones, los policías les ponían señuelos a delincuentes comunes, y luego en el lugar, los mataban y se quedaban con el botín. De paso, el gobierno provincial lucraba políticamente mostrando una policía súper eficiente. Pero además, el gobierno de Mestre y Aguad usaba a estos policías para los mismos fines que habían servido en los '70: la represión.

Para poner en contexto las cosas,  Aguad en la Municipalidad y Mestre en la Provincia de Corrientes, inauguraron su intervención en diciembre de 1999 con dos muertos en el Puente General Belgrano. Mestre, luego como ministro del Interior de De la Rúa, se fue en 2001 con 30 muertos más.


Pero volviendo a Córdoba, ya en el diario La Voz del Interior del 1º de junio de 1997 se publicó prácticamente una confesión de parte de Ramón Mestre: "Yanicelli fue quien organizó la tarea que nos permitió detectar la participación de esos sectores políticos en los conflictos". Se refiere a las protestas sociales y las primeras actuaciones piqueteras en Cruz del Eje. Hay que entender el contexto otra vez: Mestre y Aguad venían de rebajar el 30 por ciento los salarios de los empleados públicos, de eliminar el 82 por ciento móvil de los jubilados, de cerrar hospitales y escuelas técnicas y de generar una reacción popular que puso en la calle a 50 mil personas en defensa de la educación pública. Es decir, ante tanta receta neoliberal, Aguad apelaba a la otra parte ineludible de la receta, la represión.


Cuando explotó el escándalo que significaba tener como tercer jefe de la Policía a un ex integrante del D2 como Yanicelli, se produjo quizá uno de los episodios más surrealistas de la política argentina de las últimas décadas.

Una fría tarde de junio, en el despacho del gobernador irrumpió el fiscal de Estado Alberto Zapiola —considerado como el ala más progresista del gobierno radical— y le tiró a Mestre sobre el escritorio el informe de Charlie Moore ante la Acnur de 1980, donde cuenta todo sobre Yanicelli y el D2.


—Gordo, ¿vos sabés a quién estás defendiendo? Este tipo fue un torturador de los '70.

—Pero si el Milico (por Aguad) asegura que es un hombre de confianza.


En eso se sumó el ministro de Gobierno y la conversación fue subiendo de tono entre Aguad y Zapiola.


—Me extraña lo que me decís, porque a mí me aseguran que es uno de nuestros mejores hombres.

—Yo no sé qué hace ahora, pero este informe dice todo lo que hizo antes.

—No puede ser, si tiene un legajo limpio.

—Mirá Milico, no me digás vos si puede ser o no puede ser, porque vos en los años '70 estabas jugando al rugby y ni te enterabas de estas cosas.

(Saravia, Mariano, La sombra azul, Ediciones del Boulevard, Córdoba 2005, pág 169).

El martes de la semana pasada me tocó declarar en ese juicio por mi libro La sombra azul, en el que se cuenta no sólo la represión ilegal de la patota policial en los '70 sino también su continuidad en democracia. Sobre todo en los '90, cuando Aguad los volvió a reunir como un grupo comando.

Cuando el presidente del tribunal que los juzga me dio la oportunidad de hablar, los miré a Yanicelli y a los otros imputados y dije que sin restarles culpa por los crímenes que se investigan, fueron usados por otro poder mayor: el poder civil, político y económico, que quizá debería estar sentado con estos policías y militares en el banquillo de los acusados. Pero fueron usados y descartados, y hoy dejados solos por los que antes compartían palcos y se sacaban fotos o los defendían públicamente.

"Es muy simple, yo no me saqué una foto con Menéndez, era un acto protocolar y él se paró adelante mío. Pero Boudou aparece abrazado con los barrabravas. Es evidente que él se quiso sacar la foto".

Creo que la pregunta es otra: ¿sabían los funcionrios con quien compartían un acto?, más allá de la foto.

Boudou o Sileoni pueden haber sabido quién era Cristian Favale, o pueden no haberlo sabido, puede caber el beneficio de la duda. Pero no cabe en el caso de Menéndez. ¿O Aguad va a decir también que no sabía del genocidio llevado adelante por el "Cachorro" en 10 provincias argentinas?

En cambio, cuando explotó el escándalo de Yanicelli, un ex D2 en la plana mayor de la Policía, Aguad dijo que no sabía quién era. Está bien que siguiendo el razonamiento de Zapiola, Aguad en los '70 era un "niño bien" que jugaba al rugby y poco se importaba por la carnicería que vivía el pueblo argentino, pero ya en los '90, era el ministro a cargo de la Policía de Córdoba. Es decir que caben sólo dos alternativas para entender que tuviera como tercer jefe a un hombre acusado de delitos de lesa humanidad: o Aguad fue cómplice o fue un total inoperante en su función gubernativa.

Creo que no hay muchas dudas en este cruce de fotos sobre cuál es peor, si la de Favale o la de Menéndez.

"Lo que yo quiero expresar –continuó Aguad- es que hay una actitud del Gobierno, un mensaje del Gobierno, un lenguaje del Gobierno, que inevitablemente lleva a lo que sucedió. Estamos viviendo en una Argentina de ánimos crispados, de lenguajes violentos, de enfrentamientos permanentes y el culpable de esto, el autor material e intelectual de todo esto es el Gobierno, a eso me quiero referir más allá de la foto que es una circunstancia".

También en esto creo que no hay muchas dudas: lo ocurrido el miércoles 20 es lamentable y condenable, pero no tiene nada que ver con un genocidio, que según la Convención de las Naciones Unidas es el intento planificado y sistemático de exterminar a un grupo humano.

El tuiter de una Presi que está al loro

Cristina Fernandez
 
Terminé de leer “La búsqueda, un reportaje a Charly Moore”, el libro de Miguel Robles

Informé aquí mismo del D-2 de la policía cordobesa y cómo entre sus víctimas hubo 12 policías. Es sobrecogedor, impresionante. La historia del D-2, el siniestro departamento de informaciones de la policía cordobesa contado en primera persona por Charlie (no Charly) Moore, incluyendo el asesnato de pibas que no tenían nada que ver con nada, a las que habían levantado so pretexto de una averiguación de antecedentes. Compruebo ahora con mucha alegría que, como dicen los lunfas españoles,  "la Presi está al loro" (atenta). Muy mucho, ya que yo no pude todavía conseguir un ejemplar de este libro, del que me dicen que se han hecho muy pocos ejemplares... (si alguién me dice como conseguirlo...).
Para los curiosos. Me figuro que "estar al loro" ha de ser una expresión calé (gitano-española). Yo la uso bastante: se me pegó cuando vivía en el Barrio Chino de Barcelona, al que ahora le baten Raval.

Cris está muy, muy en onda. En otro tuíter dice después que comenzó a leer "La vuelta de Obligado", de Pacho O'Donnell. Un gran tema. Me hace feliz que haya remitido al Congreso un proyecto para hacer del 20 de Noviembre un feriado nacional. 

El nuevo (des)orden informativo y el futuro de las agencias noticiosas según Fasano

Lo publicó la semana pasada La República de Montevideo (diario que dirige Federico Fasano). Merece la pena. Prueba irrefutable de cómo el flujo noticioso mundial nos oculta hasta lo más evidente debajo de una montaña de informaciones es el último párrafo: 

(Destacó) el éxito informativo de IPS, cuando 48 horas antes que AP y los grandes medios norteamericanos, informaron apelando a obvias fuentes alternativas, que el atentado de Oklahoma de abril de 1995 había sido obra de la secta davidiana y no de presuntos terroristas musulmanes como informaron las agencias y los principales medios norteamericanos. Esos medios ­explicó el expositor­ acudieron por costumbre, pereza o porque creen en la infabilidad del poder, a sus fuentes cotidianas del Pentágono, el Departamento de Estado o la Casa Blanca. "IPS lo que hizo fue sospechar de algo elemental que pasó desapercibido a todos los centros de inteligencia, deseosos de pescar a los musulmanes con las manos en la masa: que el 19 de abril, día del atentado, se cumplían exactamente dos años del asalto final de las fuerzas federales contra los davidianos, en Waco, Texas", culminó redondeando sus propuestas el expositor.

¿Ustedes conocían esta noticia? Admito que yo no, con varios agravantes: desde octubre de 1994 estaba contratado por la Amia para investigar el atentado que demolió la sede de la mutual judía y mató a 85 personas, así que ya puede imaginarse el muchísimo interés que me despertó el atentado de Oklahoma... Para más INRI*, yo siempre estuve interesado en la tragedia de Waco y todavía hoy me sorprende que ningún escritor estadounidense, ni siquiera el viejo Norman Mailer, la haya abordado, lo que atribuyo a que nadie se atreve a meterse con un hecho en el cual el Estado aparece destruyendo a un montón de pibitos... en nombre del bien común.

Bueno, no les doy mas la lata: los dejó con Fasano, que aunque aqui se lo presenta, no sin razón, como oriental, nació en la Argentina. No tomé el artículo directamente de "La República", sino de aquí: http://seniales.blogspot.com/2010/10/federico-fasano-las-agencias-tienen-que.html


Federico Fasano:

“Las agencias tienen que darle voz a los protagonistas no tradicionales, a la sociedad civil, a los actores ignorados”.

"Durkeim decía hace 100 años que el gran problema de la democracia era la democratización de la comunicación, algunos pocos toman decisiones y otros muchos la reciben y el tema central es cómo se establecen las comunicaciones entre esos muchos y esos pocos", comenzó diciendo el Director de La Republica, Dr. Federico Fasano Mertens, al iniciar su ponencia crítica en el seno del III Congreso Mundial de Agencias de Noticias que se lleva a cabo en la ciudad de Bariloche.

Fasano, único ponente uruguayo (si bien nació en Argentina, N. del E.) en el Congreso Mundial donde participan 70 agencias internacionales y nacionales de noticias, le tocó disertar sobre el punto de vista de los medios de comunicación en su relación con las redes mundiales de la información.

En su panel disertaron también sobre el mismo tema el profesor de periodismo de la Universidad Estatal de Ohio, EEUU, Joseph Oliver Boyd Barret, el consultor de French Group-Sud Ouest, Jean Francois Fogel, y el representante de la Japaanese TV NHK en New York, Ksyodo News Agency, Tetsushi Wakita. Al abrir su intervención, Fasano dijo que hoy era un día de luto en Uruguay, al fallecer repentinamente, uno de los más grandes poetas y trovadores de la música popular uruguaya, José Carbajal, más conocido como "El Sabalero". Rindió así un homenaje póstumo a un gran referente de la cultura musical y dedicó sus reflexiones a la trayectoria del trovador desaparecido, afirmando que estaba seguro que "su amigo desde la década del sesenta donde colaboró con los diarios que dirigí, estaría de acuerdo con mis críticas a las grandes agencias transnacionales de noticias, porque los dos vibrábamos en la misma cuerda". Fasano aclaró que iba a hablar sólo en nombre de los 5 medios que dirigía, integrados en el Multimedio Plural (La República, 1410 AM Libre, 89.7 FM Libre, TV Libre y el multimedio digital), aunque creía que sus palabras iban a ser apoyadas, no por los grandes medios de información, pero sí por múltiples medios cuya vocación era de servicio a la comunidad y cuyo interés mercantil no era el objetivo central de su trabajo.

Me siento representando ­dijo Fasano­ a numerosos medios en el mundo que consideran a la noticia un bien social y no una mera mercancía para vender en el mercado, así como creo también representar a la mayoría de las 70 agencias de noticias, públicas, mixtas, independientes, que no homogenizan la información internacional en el mundo.

Anunció que iba a formular 10 peticiones a las grandes agencias transnacionales, pero que antes iba a contextualizar el escenario donde se concentrarían los deseos de los medios que él representaba.

Explicó que desde hace 185 años la relación entre las agencias transnacionales y los medios había sido bastante traumática y que desde que el ciudadano francés Charles Havas fundó en París, en 1825, la primera agencia internacional de información hasta nuestros días, se había escrito una historia muy rica en retrocesos y avances, que con la revolución tecnológica entraba en una fase decisiva.

Dijo que era una historia de 5 etapas, la primera de las cuales se escribe en 1859 cuando la agencia Havas suscribe con la agencia Reuters, fundada 10 años después que la de Havas por el ciudadano alemán Julius Reuters que la instaló en Londres aprovechando el monopolio de los cables transoceánicos detentado por la corona inglesa, y la agencia alemana Wolff, un convenio por el cual se repartían el mundo en territorios cerrados donde nadie podía entrar o sacar información sin su permiso.

La segunda etapa fue cuando EEUU después de duros enfrentamientos contra los territorios cerrados de las agencias europeas, se une a ellas en 1870, pasando la agencia AP a integrar el cuarteto del reparto mundial, añadió Fasano, agregando que en estas dos primeras etapas, los medios fueron totalmente dependientes de este virtual monopolio.

Cuando EEUU ­ afirmó el director de La Republica­ rompe con el acuerdo cuatripartito de reparto de territorios de dominios excluyentes de noticias y enarbola la bandera del libre flujo informativo, muchos creyeron que podían depender un poco menos de estos centros mundiales. Sin embargo ­complementó Fasano­ la esperanza duró muy poco y el libre flujo fue más de lo mismo e incluso acentuó la penetración cultural y la dependencia.

Seguidamente el ponente afirmó que la cuarta etapa se abrió al impulso del vigor de la UNESCO, que en 1976 apoya el informe Mc Bride, oponiendo a la tesis del libre flujo, la bandera del flujo equilibrado y sin sesgo informativo.

Fasano destacó su orgullo en haber contribuido personalmente en ese avance democratizador, al tener que huir a México cuando ocurrieron en esas fechas los sanguinarios golpes de Estado en Uruguay, Chile y Argentina, ofreciéndole el gobierno mexicano el cargo de Director de Planificación Informativa de la Presidencia de la República, cargo que aceptó.

Ampliando lo informado agregó: "Conjuntamente con un pionero del derecho a la información, el mexicano Luis Javier Solana, responsable del área de la información pública, emprendimos una tarea calificada por la UNESCO como el primer proyecto sólido y coherente de democratizar la prensa, la radio y la televisión, proyecto plasmado en un plan de 30 mil fojas y en una ley de 52 artículos, que concitó el apoyo de la sociedad civil mexicana y la tenaz oposición de los sectores más retardatarios con Televisa a la cabeza, que finalmente derrotaron el intento reformista, aunque no pudieron impedir que las semillas fueran sembradas con germinaciones posteriores".

Esta cuarta etapa se cierra también con la derrota del nuevo orden informativo internacional, y el nacimiento de la quinta etapa conducida por la revolución tecnológica digital, argumentó el conferencista, explicando que hoy existen múltiples fuentes, producto de la presencia de Internet, los sitios web, los blogs, la telefonía digital, el periodismo digital, toda una compleja trama de polos emisores democráticos de base, donde millones de jóvenes utilizan la red para estrechar alianzas y dar vida a acciones locales, nacionales e internacionales, basándose en valores comunes, encarando temas globales, desde el medio ambiente a los derechos humanos, desde los temas de género a los de la participación democrática, ignorando el mercado y privilegiando el deseo de ser, de participar y de crecer.

Fasano dijo que nunca como ahora, la correlación de fuerzas estaba cambiando y si las grandes agencias internacionales de noticias no se aggiornaban, no cambiaban su sistema de valores, iban a quedar fuera de este verdadero renacimiento de la información al servicio de la gente.

Dijo también que no creía que la situación llevara a lo que muchos consideraban como la inevitabilidad de la desaparición de las grandes agencias transnacionales de la información.

Explicó que la revolución digital era caótica y que las agencias, aunque sea por instinto de supervivencia, ya estaba adecuando su corpus ideológico a la nueva situación. Por otra parte, -enunció el periodista-, las agencias siguen facilitando a los medios un trabajo de búsqueda dentro de la maraña informativa que hoy inunda los circuitos, y además se hace responsable de las noticias que suministran y por si fuera poco, garantizan protección legal sobre lo publicado, "por lo que no creo en esa inevitabilidad, aunque sí creo que si no modifican su sistema de valores y no respetan el equilibrio informativo, así como los temas de las sociedades civiles en el mundo, más pronto que tarde, perderán su hegemonía", acentuó el conferencista.

La agenda hoy ­reclamó Fasano­ no puede seguir siendo elaborada por las grandes agencias de información sin consultar a los pueblos receptores ni las necesidades reales y no ficticias de los consumidores.

Seguidamente, manifestó que trasladaría al Congreso, 10 peticiones, casi 10 deseos, de los 5 medios que él representaba y de todos los están enrolados en las filas de la reforma democrática de la comunicación.

La primera petición fue pedir un servicio que fuera directamente a los procesos y no se quedara sólo en los sucesos.

La segunda petición fue exigir más análisis y más explicaciones y menos show. "La gente más que informarse quiere entender, la información no es poderosa, el conocimiento es poderoso, no queremos que nos den un océano de información con sólo 15 centímetros de profundidad, no queremos recibir una información chatarra de fácil consumo, queremos una información inteligente, de mirada profunda de explicaciones, queremos que nos ayuden a convertir la información en significación", declaró el peticionante.

El tercer deseo es que "modifiquen su concepto de noticia, porque noticia, para nosotros no es sólo el ahora sin historia sino lo que viene de atrás, lo que explica y hace entender y no puede ser que para las agencias lo anormal sea lo que constituye una noticia, no puede ser que el sistema de valores que prevalece en las grandes agencias es destacar aquellas habilidades que diferencian por sobre las que unen, lo que constituya una desviación, una rareza, aquello que escasea, como siempre el hombre que muerde al perro y eso debe cambiar", explicó el expositor.

El cuarto pedido es un servicio que otorgue también voz a los protagonistas no tradicionales, a lo que hoy se llama, sociedad civil, a los actores ignorados en el sistema de valores tradicionales.

La quinta petición fue que los temas de la esencialidad y el desarrollo humano sean prioritarios en cantidad y calidad, en los despachos que nos envían las agencias. Queremos ­dijo Fasano­ que se privilegie lo sustantivo sobre lo adjetivo, la entraña sobre la epidermis y esos temas hoy pasan casi desapercibidos en el volumen noticioso de las agencias, como lo acaba de probar el -estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona analizando 9 diarios europeos, en base a despachos de las agencias, de donde surge que estos temas de fondo sólo ocuparon el 3,5% de la información de la semana analizada desde el 14 de setiembre al 6 de diciembre del año pasado.

El sexto pedido fue las grandes agencias intenten modificar el desequilibrado y asimétrico flujo informativo que llega del Norte hacia América Latina y que sale de nuestras tierras hacia el Norte producido por las grandes redes mundiales de información. Fasano dijo que no confundía opulencia cuantitativa con miseria cualitativa y que no era solo un tema de más información sino de mejor información. Añadió a su petición un estudio de 36 noticieros de televisión de EEUU donde sólo el 2,1% de las informaciones difundidas correspondían a América Latina así como las conclusiones de un seminario de Directores de medios de Europa y Latinoamérica, organizado por el gobierno español, que reveló que las informaciones de nuestra América ocupan el último lugar detrás de Europa, EEUU, Asia e incluso África.

Tampoco los medios europeos publican ­reclamó Fasano­ alegando falta de insumos provenientes de las agencias, los problemas que dividen a América Latina de Europa, sobre todo el proteccionismo agrícola, las migraciones y los resabios del colonialismo como es esa afrenta clavada en el corazón de nuestra América, que es la ocupación por la fuerza de los territorios de las Islas Malvinas.

El séptimo deseo fue que las agencias terminen de ignorar en sus despachos el papel actual de copilotos en la conducción de los asuntos mundiales de los nuevos países emergentes del sur y del este. Dijo Fasano: "Ya el G7 no domina al mundo, el propio Bush en 2008 tuvo que convocar al G20 incluyendo algunos países del sur, mientras el Bric (Brasil, Rusia, India y China) se proyectan con una fuerza inesperada. Sin embargo las agencias ignoran esta nueva realidad."

El octavo petitorio fue pedirle a las agencias neutralidad informativa en los reclamos desmedidos del Norte en materia de patentes, derechos de autor, apropiación de la información genética y del conocimiento originario de seres humanos, animales y plantas, como el conocimiento tradicional de la siembra, los pesticidas naturales, las cualidades curativas de las plantas. "Hoy la lucha por la propiedad no se da tanto sobre la propiedad material sino sobre la propiedad inmaterial, que es de carácter común y compartido. El Norte informativo quiere transformar esa propiedad inmaterial en sujeto de apropiación privada, y sobre este tema que divide a los países pedimos el respeto de las grandes agencias" reclamó Fasano.

El noveno deseo fue que las grandes agencias en sus despachos y comentarios amplíen su visión sobre los derechos humanos y no se limiten a considerarlos solamente derechos políticos o derechos individuales, reconociendo que también los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos y los individuos son parte sustancial de los derechos humanos. "Libertad sí y es innegociable ­-ratificó el ponente­- pero sin hambre y con respeto a la identidad cultural."

La décima y última petición fue que las grandes agencias se despeguen un poco de los gobiernos que las financian mediante el mecanismo de suscripciones que representan más del 50% de sus ingresos y apelen a insospechadas fuentes alternativas que les harán recuperar la credibilidad perdida, por como trataron la pre guerra y finalmente la guerra en la milenaria Irak, cuna mesopotámica de la humanidad, guerra inventada con armas de destrucción masiva que nunca existieron.

Fasano puso como ejemplo el éxito informativo de IPS, cuando 48 horas antes que AP y los grandes medios norteamericanos, informaron apelando a obvias fuentes alternativas, que el atentado de Oklahoma de abril de 1995 había sido obra de la secta davidiana y no de presuntos terroristas musulmanes como informaron las agencias y los principales medios norteamericanos. Esos medios ­explicó el expositor­ acudieron por costumbre, pereza o porque creen en la infabilidad del poder, a sus fuentes cotidianas del Pentágono, el Departamento de Estado o la Casa Blanca. "IPS lo que hizo fue sospechar de algo elemental que pasó desapercibido a todos los centros de inteligencia, deseosos de pescar a los musulmanes con las manos en la masa: que el 19 de abril, día del atentado, se cumplían exactamente dos años del asalto final de las fuerzas federales contra los davidianos, en Waco, Texas", culminó redondeando sus propuestas el expositor.

Fuente:

http://seniales.blogspot.com/2010/10/federico-fasano-las-agencias-tienen-que.html