Ayer, Miguel Wiñazki hizo méritos en Clarín atacando a la agencia Télam por transcribir comentarios del corresponsal de Telesur en Trípoli en la que éste decía que en la capital libia se vivía una tensa calma. Lo mismo decía desde allí el irlandés Robert Fisk, que detesta a Muammar Gadafi (de quien incluso ha dicho que se cree "una bombita de luz") y aboga abiertamente por su derrocamiento.
Desde Buenos Aires, sin tener más idea acerca de lo que pasa en Trípoli que los ultratendenciosos comentarios de CNN y C5N (Cablevisión, que es lo que hay la redacción de Clarín, no incluye en su grilla a Telesur), Wiñazki --el mismo olfa a que en noviembre de 2009 fue a una audiencia sobre la libertad de expresión celebrada en Washington por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para poner la cara por Clarín y objetar la Ley de Medios Audiovisuales en ciernes-- da una lección de periodismo bizarro al pretender enmendarle la plana a la agencia estatal, refiriéndose a "los infames derramamientos de sangre ordenados por el estrafalario dictador".
Todo un modelo de objetividad.
Su comentario completo aquí.
Muy buen blog! Dejo el mío, saludos,
ResponderSuprimirhttp://cosaspoliticas.blogspot.com/
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ResponderSuprimirBorré comentario porque estaba mal pegado el vínculo.
ResponderSuprimirDecíamos ayer: en la misma edición de Clarín, además de la Winazki, otra nota contra Télam.
http://www.clarin.com/sociedad/Internas-cables-anulados-insolitos-Telam_0_433756690.html
Wiñazki viene de la "escuelita fontevecchia" de periodismo. Si bien "el nene" lo cagó $$$$$$, tras, años y años, ser una de sus plumas en "noticias"; a este muchachón, hoy "escobillón" en Clarin, no se le puede pedir otra cosa.....
ResponderSuprimirWiñazki,tengan piedad de el,por unos pesos expone su tesis sobre la Tierra plana.De algo hay que comer y dormir en hoteles tres o cuatro estrellas.
ResponderSuprimirHola, soy Mariano. Wiñazki es indefendible, y eso es claro. Atrás quedó su libro sobre ese sátrapa puntano, encaramado a la presidencia por unos días (El Adolfo. Crónicas del fascismo mágico). Luego, como muchos o tantos, se vendió exhibiendo la esencia de su naturaleza: no son periodistas, en el sentido de investigadores apasionados de una verdad. Son plumas rentadas, vulgares escribas a la usanza del sofismo griego que hizo ejecutar a Sócrates porque les enmendó la plana: ya es de por sí inmoral, el cualunquismo intelectual. Profesionalizado, genera mierdosos capaces de argumentar que un banco es una mesa y sobran los ejemplos imaginativos. Ahora bien: ojo al piojo. La nota de Página del Domingo es harto inapelable: Khadaffi es un indefendible. Eso es otra cosa, bien aparte de los mercenarios del "periodismo" desinformativo-tendencioso.
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