Dice Caíto: "Brillante Dromi. Por supuesto, uno no se puede quedar en los ´90 (cambió el contexto...la gente inteligente evoluciona y se adapta a los nuevos tiempos...). ¿Pero: cambió tanto el contexto?. Ni en los ´90 los países latinoamericanos privatizaron sus empresas petroleras: el único país que lo hizo fue Argentina, y con el apoyo de varios gobernadores de provincias petroleras.
Publicado en el Cronista.com el 09/11/2011
Roberto Dromi: "El Estado tiene que ser socio y controlar YPF"
El hombre que estuvo al frente de las privatizaciones en los '90, no duda es asegurar que debe ser el Estado el que controle, regule y conduzca la estrategia de un recurso crítico como la energía. También habla de inflación y del rol de los bancos.
HORACIO RIGGI / EL CRONISTA
A Roberto Dromi se lo nota tranquilo pero no relajado. Acaba de cerrar la Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica en el hotel Hilton, y ahora está en su oficina de la Avenida Córdoba dispuesto a seguir hablando de petróleo, de política y de economía con El Cronista. "Tengo esperanza de que esto cambie", afirma y muestra el libro "Que salga el sol", escrito por el ex premier israelí, Shimon Peres.
Desconcierta un poco, hasta que se concentra en su meta. La esperanza de la que habla el hombre que se adapta como pocos a los cambios políticos del país, tiene que ver con YPF, la principal empresa de la Argentina. Como ejemplo sobra un botón: el ex ministro de Obras y Servicios Públicos de Carlos Menem, y hombre clave en el proceso privatizador de los '90, ahora quiere que el Estado se asocie con la empresa propiedad de Repsol y de la familia Eskenazi, la misma petrolera que se vendió hace poco más de una década a 15 dólares el barril (ayer el WTI cotizaba a u$s 96,8). "Está claro que el Estado tiene que ser socio de YPF", asegura. "Porque el Estado tiene que controlar, regular y conducir la estrategia de un recurso crítico", argumenta quien ahora trabaja como abogado y consultor, y que ayer fue escuchado con atención, entre otros, por dos ex secretarios de energía: Daniel Montamat y Alberto Devoto.
–¿Usted es sinónimo de privatización, por qué ahora quiere que YPF vuelva al Estado?
–Yo no privaticé YPF. De todos modos, lo que digo es que el Estado tiene que asociarse a YPF para conducir la estrategia de un recurso crítico. Promover, hacer promociones especiales. Que Eskenazi quede como CEO, eso no es problema. Repsol que se quede como socio si quiere. Pero el Estado Nacional se tiene que asociar a YPF para aportar capital y áreas petroleras, y Repsol tiene que vender acciones. Hay que tener una nueva Ley de política petrolera.
–¿Cree que el Estado debería expropiar YPF?
–No, expropiar no, negociar sí. Si el Estado tiene patrimonio, regulación y control, revaluaría YPF. Se mejorarían los precios internos del petróleo y del gas. YPF debería tener como objetivo ser una empresa de energía. Es decir, que sume energía eléctrica, biocombustibles y energía limpia. Por qué no miramos lo que pasa en el resto de América latina. Si vemos cómo está el mapa, no cuestionaríamos que el Estado se asocie con YPF.
–La Argentina privatizó una petrolera, los demás países no lo hicieron.
–Lo que le digo es que uno se tiene que adaptar a los tiempos que corren. La variable que propongo en función de este escenario es tomar en cuenta la naturaleza de las empresas petroleras de América latina, privadas, mixtas y estatales. Existen nueve compañías estatales, dos mixtas Ecopetrol (Colombia) y Petrobras (Brasil), y la única privada es la petrolera de Argentina.
–El Estado tiene Enarsa...
–Si, claro. Enarsa tiene que pasar a YPF. Que las provincias aporten capital. Enarsa tiene un valor federativo que se lo puede aportar. Las inversiones deben partir del Estado porque es el soporte. El Estado tiene que ser el soporte para arrancar. Tiene que tener un compromiso muy profundo, porque es difícil afrontar solo una situación de riesgo. No hay que engañarse. Brasil lo hizo.
–¿Sólo en materia energética tiene que invertir el Estado?
–Claro que no. Hay que invertir en educación. Hay que invertir en infraestructura. El Ferrocarril Belgrano Cargas tiene que ser prioridad. Los trenes tienen que funcionar en el país.
–El Gobierno de Menem casi que los terminó...
–Pero tenemos que tener trenes de carga, no sé si de pasajeros.
–¿Además de YPF y de los trenes, qué le preocupa de la Argentina?
–Me preocupa la inflación. Hay que desanimar el consumo. Hay que educar al consumidor para que consuma estratégicamente. Por eso estoy de acuerdo con las medidas que tomó el Gobierno. Hay que desalentar la compra de dólares porque se van del sistema y luego de vuelcan al consumo. Eso provoca inflación y hace más pobres a los argentinos.
–Pero el consumo se sigue fomentando...
–Los bancos lo fomentan con los descuentos y las 60 cuotas. A este ritmo se celebrará la Navidad comprando con el patrocinio de los bancos.
Desconcierta un poco, hasta que se concentra en su meta. La esperanza de la que habla el hombre que se adapta como pocos a los cambios políticos del país, tiene que ver con YPF, la principal empresa de la Argentina. Como ejemplo sobra un botón: el ex ministro de Obras y Servicios Públicos de Carlos Menem, y hombre clave en el proceso privatizador de los '90, ahora quiere que el Estado se asocie con la empresa propiedad de Repsol y de la familia Eskenazi, la misma petrolera que se vendió hace poco más de una década a 15 dólares el barril (ayer el WTI cotizaba a u$s 96,8). "Está claro que el Estado tiene que ser socio de YPF", asegura. "Porque el Estado tiene que controlar, regular y conducir la estrategia de un recurso crítico", argumenta quien ahora trabaja como abogado y consultor, y que ayer fue escuchado con atención, entre otros, por dos ex secretarios de energía: Daniel Montamat y Alberto Devoto.
–¿Usted es sinónimo de privatización, por qué ahora quiere que YPF vuelva al Estado?
–Yo no privaticé YPF. De todos modos, lo que digo es que el Estado tiene que asociarse a YPF para conducir la estrategia de un recurso crítico. Promover, hacer promociones especiales. Que Eskenazi quede como CEO, eso no es problema. Repsol que se quede como socio si quiere. Pero el Estado Nacional se tiene que asociar a YPF para aportar capital y áreas petroleras, y Repsol tiene que vender acciones. Hay que tener una nueva Ley de política petrolera.
–¿Cree que el Estado debería expropiar YPF?
–No, expropiar no, negociar sí. Si el Estado tiene patrimonio, regulación y control, revaluaría YPF. Se mejorarían los precios internos del petróleo y del gas. YPF debería tener como objetivo ser una empresa de energía. Es decir, que sume energía eléctrica, biocombustibles y energía limpia. Por qué no miramos lo que pasa en el resto de América latina. Si vemos cómo está el mapa, no cuestionaríamos que el Estado se asocie con YPF.
–La Argentina privatizó una petrolera, los demás países no lo hicieron.
–Lo que le digo es que uno se tiene que adaptar a los tiempos que corren. La variable que propongo en función de este escenario es tomar en cuenta la naturaleza de las empresas petroleras de América latina, privadas, mixtas y estatales. Existen nueve compañías estatales, dos mixtas Ecopetrol (Colombia) y Petrobras (Brasil), y la única privada es la petrolera de Argentina.
–El Estado tiene Enarsa...
–Si, claro. Enarsa tiene que pasar a YPF. Que las provincias aporten capital. Enarsa tiene un valor federativo que se lo puede aportar. Las inversiones deben partir del Estado porque es el soporte. El Estado tiene que ser el soporte para arrancar. Tiene que tener un compromiso muy profundo, porque es difícil afrontar solo una situación de riesgo. No hay que engañarse. Brasil lo hizo.
–¿Sólo en materia energética tiene que invertir el Estado?
–Claro que no. Hay que invertir en educación. Hay que invertir en infraestructura. El Ferrocarril Belgrano Cargas tiene que ser prioridad. Los trenes tienen que funcionar en el país.
–El Gobierno de Menem casi que los terminó...
–Pero tenemos que tener trenes de carga, no sé si de pasajeros.
–¿Además de YPF y de los trenes, qué le preocupa de la Argentina?
–Me preocupa la inflación. Hay que desanimar el consumo. Hay que educar al consumidor para que consuma estratégicamente. Por eso estoy de acuerdo con las medidas que tomó el Gobierno. Hay que desalentar la compra de dólares porque se van del sistema y luego de vuelcan al consumo. Eso provoca inflación y hace más pobres a los argentinos.
–Pero el consumo se sigue fomentando...
–Los bancos lo fomentan con los descuentos y las 60 cuotas. A este ritmo se celebrará la Navidad comprando con el patrocinio de los bancos.
El comentario sobre la nota de Dromi pretendió ser 100% irónico (quizás esa ironía no estuvo bien expuesta y se malinterpretó).
ResponderSuprimirDromi tiene solo dos intereses en su vida: su bolsillo y aquellos de las empresas y grupos económicos para los cuales trabaja y a los que le factura.
En los `90, sus bolsillo y los intereses de los grupos económicos pasaban por la privatización de empresas públicas y el desguace del Estado. Y ahí estuvo Dromi diseñando la arquitectura administrativa para la privatización de YPF y otras empresas.
Mi idea, hay otras interpretaciones dando vuelta en los medios, es que desde hace un par de años que los españoles de Repsol quieren desprenderse de parte de sus inversiones en la Argentina (por motivos diversos)y quieren vender un porcentaje de las acciones de YPF a muy buen precio (por eso el rumor en estos días
sobre el hallazgo de nuevas reservas de petróleo, que hizo subir el precio de sus acciones). ¿Y quien le puede pagar hoy a Repsol su parte al precio que quieren?: el único sujeto con capacidad económico-financiera para hacerlo es el Estado Nacional(y, además, los gallegos quizás piensen que el Estado es un socio manejable).
Y entonces ahí aparece Dromi -que no se hizo de golpe estatista, nacional y popular, keynesiano,
abanderado de la soberanía nacional- siempre fiel a sus dos intereses, pretendiendo cobrar unos $$$ de sus mandatarios, esta vez por hacer lobby favoreciendo una estatización parcial de una empresa (YPF), por la cual el ya cobró su aparte por privatizarla en los ´90. Es decir: quiere cobrar de ida y de vuelta...
Esto huele mal, si Dromi propone reestatizar YPF, mi recomendación sería: "desconfiemos Mendieta". Ojo al piojo. ¿Cuál es el negocio detrás de esta propuesta?
Caito
para poder volver a privatizarla antes hay que estatizarla ¿no?.
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