sábado, 19 de noviembre de 2011

El Caso Casalla. Linchamientos mediáticos



Pensaba desmenuzar y explicar los hechos, pero éstos se desencadenaron definitivamente esta mañana, con la publicación de esta nota en Página 12. Vi a Casalla tres veces en mi vida, pero tengo amigos comunes, sé en que circunstancias está siendo acusado, y a pesar de lo que me han dicho altas fuentes de la Secretaría de Derechos Humanos (que dicen contar con evidencia suficiente como para que se lo procese) hasta dónde yo se (y he leido el documento que se le atribuye y lo autoinculparía) no está para nada probado que Casalla haya entregado a ningún compañero.

Linchamientos mediáticos   

Por Teodoro Boot

La suspensión de Mario Casalla de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires y el pedido de juicio académico a raíz de una denuncia de la Secretaría de Derechos Humanos es lo más parecido a un linchamiento que se ha podido ver en los últimos tiempos.

Para empezar, Casalla está denunciado, no procesado.  Y muchísimo menos, condenado.  ¿Y la presunción de inocencia?

La denuncia fue presentada por el delegado en Salta de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Ávila, quien solicitó a la Justicia indagar a Casalla como presunto “autor mediato de la privación ilegal de la libertad de Miguel Angel Arra”, docente de la Universidad Nacional de Salta (UNSA), secuestrado en 1975 y desde entonces desaparecido.

Ávila “solicitó a la Justicia indagar a Casalla como presunto autor” mediato de esa desaparición…  Y antes de seguir, una digresión: en sus declaraciones al diario Página 12 el señor Ávila formula afirmaciones aventuradas (“cuando la dictadura te quería echar te acusaba de subversivo”) sobre asuntos sobre los que evidentemente mucho ignora, pero además carece de la menor sensibilidad o curiosidad por saber qué significó en la vida cotidiana de los sancionados la “prescindibilidad por actividades subversivas”. ¿Tiene idea el señor Ávila de la cantidad de compañeros –además de los que cayeron como moscas– que debieron buscar exilios internos, perdieron sus carreras y sus oficios o se vieron obligados a tener de ahí en más empleos precarios, en negro y en no pocas ocasiones con nombres de fantasía? ¿Qué es lo que cree? ¿Qué era chiste ser declarado “prescindible por desarrollar actividades subversivas”?

Debería buscar otro argumento para justificar que “el marcador” Casalla haya sido expulsado de la Universidad de Salta por “desarrollar actividades subversivas” que la liviana afirmación de que cualquiera era declarado prescindible por esas razones. Algo que no es verdad en absoluto: me consta personalmente que esa medida no era necesaria para desplazar a nadie de la administración pública o para que alguien se autodesplazara “voluntariamente”.

Por otra parte, el señor Ávila debería aclarar que, según el propio informe de inteligencia en que basa su información, redactado por la SIDE en 1980, vale decir, durante la dictadura, la expulsión de Casalla de la Universidad de Salta por “actividades subversivas” no es una mención extemporánea sino el corolario de una larga serie de informes en los que fue reiteradamente acusado de “marxista”, “marxista leninista”, “peronista revolucionario”, “subversivo”, en sintonía con la entonces vigente doctrina de la seguridad nacional para la que se podía pasar de peronista a castrocomunista, maoísta o trotskista automáticamente y sin solución de continuidad.

Luego de hacer constar la expulsión de Casalla de la Universidad por actividades subversivas –ya dijimos, corolario de esa larga serie de partes que abonan esa conclusión– el informe de inteligencia adjunta la trascripción de un escrito, sin firma, sello ni membretes, en el que, tres años después, Casalla solicitaría la revisión de su cesantía. Escrito donde figura el párrafo que el señor Ávila reproduce. Vale decir, se trata de un párrafo autoinculpatorio, si es que efectivamente Casalla fue autor de ese escrito, cosa que en la entrevista de Página 12, Casalla niega.

A juicio de quien escribe, aún de ser auténtico, sólo con prescindencia del marco, momento, circunstancia e interlocutores, ese escrito podría ser considerado autoinculpatorio, pero habrá que ver su autenticidad.

De todas maneras, el señor Ávila sfirma que existen otros elementos de prueba para sostener la acusación de la Secretaría, elementos que se develarán cuando comience el proceso. Lo que requiere, claro, que el juez considere pertinente la acusación y llame al acusado a indagatoria, cosa que, hasta donde se sabe, todavía no ocurrió.

Quienes venimos siguiendo el caso por algunas notas periodísticas de medios salteños que han sido difundidas en algunos círculos políticos, intelectuales y profesionales, no debiéramos asombrarnos mucho por la barbaridad perpetrada por el consejo directivo de la facultad de Psicología: está a tono con la ignorancia de los tiempos y los prejuicios atávicos de ciertos sectores sociales que los motivan a dar crédito a los “análisis” políticos y los relatos históricos como el de estas notas escritas, seguramente de buena fe, por una periodista salteña, evidentemente en base a informaciones provistas por la delegación local de la Secretaría de Derechos Humanos.

Ha de ser a eso a lo que alude Casalla cuando habla de “la política salteña” y evidentemente no correspondía al tema del periodista de Página 12 preguntarle al respecto. Alguien se ocupará de aclararlo. Lo que interesa aquí, pues se conjuga con el prejuicio con que algunas personas observan la época, es el increíble análisis político‑periodístico según el cuál la agrupación salteña Reconquista, la organización Guardia de Hierro, el fantasmático sello De pie junto a Isabel “o sea (!!!!) las Tres A”, dice la periodista, eran la misma cosa.

(Para algunas personas los peronistas debemos ser como los chinos, puestos que nos ven a todos iguales)

Si Reconquista y las Tres A eran la misma cosa, Casalla y los demás miembros de la agrupación Reconquista (Armando Caro Figueroa entre ellos) son cómplices de los homicidios de las Tres A, y Casalla y otros profesores adherentes al gobierno de entonces (que más allá de gustos, méritos y enormes defectos, era el gobierno legalmente constituido y democráticamente elegido por la mayoría de los ciudadanos) son responsables mediatos de la muerte de todos aquellos colegas cesanteados de la Universidad de Salta por desarrollar actividades “subversivas y marxistas”. Hasta el 24 de marzo de 1976, porque después del golpe de estado, ya se sabe, la acusación de desarrollar “actividades subversivas” era un simple artilugio administrativo, no era en serio, y no conllevaba riesgo para nadie. No lo digo yo: lo dice el delegado en Salta de la Secretaría de Derechos Humanos.

Pero no por no sorprender, la medida del consejo directivo de la facultad puede dejar de horrorizarnos, ya que se suspende a un profesor por una acusación, se suspende a un acusado que no ha sido ni siquiera indagado y que todavía no fue sometido a proceso. Yo no sé si los integrantes del consejo de la facultad de Psicología tienen conciencia de lo que han hecho. Probablemente no: son psicólogos. Pero al menos deberían consultar con un abogado.

Según el código napoleónico que creo entender en ese sentido nos protege, Casalla sigue siendo inocente de los cargos que presenta la Secretaría de Derechos Humanos la que, hasta donde es sabido, no juzga ni dicta justicia sino que en este caso, acusa. Hay del otro lado una defensa y un tribunal que, tras un proceso, dicta sentencia.

En ese proceso deberá demostrarse que Casalla “marcaba” personas para que la policía salteña (pues parece claro que la Triple A estaba integrada en Salta por sus efectivos) acabara con ellas. De ser así, le corresponderá el castigo pertinente, pues se trata de la complicidad con crímenes de lesa humanidad. Si es culpable, no antes. Y para no prejuzgar, conviene tener presente que la acusación se basa en un informe de los servicios de inteligencia de la dictadura, de por sí incoherente y contradictorio que, por algún motivo, la Secretaría de Derechos Humanos da por fidedigno.

El consejo de la facultad de Psicología acaso presidido por el psicoanalista Lynch, ya ha condenado al profesor Casalla. Aún antes de que el magistrado que debe sustanciar la causa se entere de que Casalla existe. Es apresurado, aberrante, ilegal y violatorio de un derecho humano muy básico y elemental, que es el de la presunción de inocencia.

La delegación salteña de la secretaría de Derechos Humanos aplaude alegremente la medida y echa leña al fuego de esta nueva quema de brujas mediática.

Menos mal que Martín Avila está para defender los Derechos Humanos y no para violarlos.

24 comentarios:

  1. nueva quema de brujas??? cual fue la anterior??? Astiz?

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  2. si el documento es autoincriminador está perfecto haber hecho la denuncia y que se investigue.

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  3. No se metan con Pedro Gonzalez porque él no era buchon del ejercito!!!

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  4. reconquista no tiene nada que ver! Casalla la hacia aparte!

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  5. teodoro boot? es como hernan solifrano? porqué ocultarse?

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  6. Es política de este blog no borrar ningún comentario excepto que sean puramente injuriosos, pero permitamen decir que quienes arrojan piedras y esconden la mano haciéndolo como "anónimos" son a mi juicio tan cobardes como los lapidadores, los linchadores enmascarados del Ku Klux Klan y los asesinos de Gadafi. Tengan la bondad de identificarse. Y si son goncas al menos usen seudónimo señores y señoras anónimas. Si Casalla es culpable, que sufra las consecuencias. Pero ¿si no lo es? ¿Qué? Los hacian política sin importarles un bledo el golpe que se preparaba y más bien buscándolo se sienten moralmente superiores a quienes querián evitarlo participando en un gobierno, aunque muy descompuesto, surgido de la voluntad popular? Hay cosas que merecen un debate serio que no s epuede hacer desde el anonimato propio de los barrabravas.

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  7. es lo mismo ser anonimo que mentir el nombre... teodoto boot esta discriminando a los sicologos... eso es muy agresivo. No se quien es 'avila' pero si ese documento dice eso hizo bien en denunciar y en vez de apoyarlo nos enojamos y le faltamos el respeto? como sicologo me siento discriminado y creo que avila deberia iniciarle acciones legales a boot (quien será?)

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  8. Teodoro Boot es un escritor y pensador nacional con ensayos y novelas publicados, cuyas notas periodísticas Pájaro Rojo tiene el orgullo de publicar desde siempre. Y vos, anónimo, sos un "troll", un agente provocador. Y si no sabés quién es el Dr. Ávila, anda a lavarte el tujes y ponete a opinar de fútbol... si es que sabés algo de eso, porque lo que es de esto, no sabes nada. Y ya que estamos... aprovecho para corregir el horrendo "permitamen" de mi post anterior. Y es que me hacen calentar... como a Gilberto Manhattan Ruiz, el ministro de Ahorro Postal con el que Alfredo Casero parodiaba a Domingo Cavallo.

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  9. Vivo en Salta.En los 70´ milité en la JP Lealtad,y soy amigo del querido Pedro Gónzalez desde hace muchos años.El que hayamos estado en su momento en lugares políticamente diferentes no quita que ambos hayamos sido y sigamos siendo fundamentalmente PERONISTAS,cosa que no se si llegan a comprender los nuevos abanderados del sectarismo vanguardista,que en aquellas épocas no dudó en confrontar con el gobierno electo por las mayorías populares.¿Qué dirían hoy si un grupo armado atentara contra el gobierno de la compañera Cristina y su 54%?Sería bueno que estudien e investiguen cómo fueron las cosas realmente,antes de acusar con la metodología de los "tribunales populares"que tanto les gusta.Les recomiendo,entre otras obras,que lean "Los hombres del juicio",a ver si entienden que hay que probar ante la justicia lo que se dice,en lugar de calumniar,injuriar,y linchar en plaza pública.Quisiera ver,en el caso de estar equivocados,si son tan hombres y mujeres como para pedir disculpas públicamente también.
    Federico Lanusse

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  10. Los que acusan sin poner el nombre, amparandose en el anonimato son coherentes: de la misma manera quieren lapidar el nombre y la vida de Mario Casalla sin tener ni una sola prueba. Trasgreden la ley. En la Facultad la minoria que gano las ultimas elecciones son del PO. Perdon señores Uds no votaron a Macri??? Y tiene que ver esto y mucho. Si votaron a Macri no estan apoyando al gobierno de Cristina Kirchner. Esta movida contra Mario Casalla un compañero peronista, alquien que esta en las filas del kircherismo, es contra el pero tambien es contra los derechos humanos y su organizacion. Es contra el gobierno que gano por mayoría absoluta. No se olviden compañeros que lo que empieza siendo una quema de brujas no se sabe (o quizas si podemos sospecharlo por la triste experiencia que tenemos) en que termina. Esta locura de sostener acusaciones a partir de mails y notas periodisticas publicadas en Internet, sin que el acusado sea ni siquiera llamado a declarar, viola los derechos humanos y le da argumentos a todos los que esperan que este gobierno democrático se termine. Creo que no estaria de mas llamar a la prudencia. Y respaldarnos en la ley. No olvidemos que justamente por presuncion los milicos aniquilaron a 30.000 vidas. HAGO UN LLAMADO A TODAS LAS ORGANIZACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS PARA QUE INTERVENGAN Y EVITEN QUE HECHOS COMO ESTE ABERRANTES, ATAQUEN Y DEGRADEN LO QUE TANTAS VIDAS COSTO. LOS DERECHOS HUMANOS TIENEN QUE ESTAR POR DELANTE DE CUALQUIER MEZQUINDAD. Monica Biaggio.

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  11. Opina el “pato de la boda”

    Me llamo MARIO CASALLA y soy el aludido tanto en el texto como en los comentarios. Evidentemente EL PAJARO ROJO es uno de los blogs más leídos, respetados y polémicos de la blogósfera porque –desde que publicó el texto de Teodoro Boot- no cesan de llegarme las repercusiones del caso (anónimas y de las otras claro…). Bueno, haciéndole caso al editor y respetando su exhortación a salir del anonimato y del corre-ve-y-dile, me permito reproducir mis primeras palabras sobre este tema (que fue a comienzos de este mes) las transcribo y luego –seguramente- le pediré al editor de PAJARO ROJO, extenderme en una nota como se debe.

    LOS HERALDOS NEGROS

    Ante difamaciones sobre mi persona insistentemente difundidas con el ánimo evidente de agraviarme y desprestigiarme, basadas en supuestos “documentos de época” y abundantes comillas que ponen en mi boca palabras que nunca dije, en una nota que jamás presenté, digo:

    1. Que fui cesanteado por la dictadura militar como docente de la Universidad Nacional de Salta al producirse en golpe de estado de 1976, aplicándoseme la denominada “ley antisubversiva” y que por más de una década perdí el ejercicio de la profesión docente. Compartí así el destino de cientos de trabajadores y estudiantes salteños y del resto del país. Por tanto -si se me quiere ubicar- búsqueseme en la lista de las víctimas y no en la de enfrente, como intencionalmente algunos pretenden hacer.
    2. Que sólo al retorno de la democracia en el año 1983 –como cientos de docentes universitarios- solicité mi reincorporación administrativa ante las autoridades de la UNSA y simultáneamente inicié la demanda judicial contra aquélla resolución militar, la cual gané. La UNSA aceptó mi reincorporación como docente en 1987, que yo no hice efectiva por estar ya radicado en Buenos Aires. Que tengo una vasta obra escrita que va desde mi primer libro en 1973, “Razón y Liberación. Notas para una filosofía latinoamericana”, hasta el reciente “América Latina en perspectiva. Dramas del pasado, huellas del presente” (2011). Allí está lo que yo creo, pienso, estudio y enseño como intelectual comprometido con la realidad argentina y latinoamericana de los últimos 45 años, y no en supuestos “informes secretos” de los represores y genocidas del proceso militar.
    3. Que siempre he sido un intelectual comprometido con las luchas y debates políticos en los lugares que he vivido, pero mis compromisos, mis rechazos o mis adhesiones (en Salta o en Buenos Aires) han sido, son y serán siempre políticas: es decir con las reglas de disputa propias de una democracia viva y participativa, con la pluma y la palabra, con el ejercicio de los debates y las críticas que se hacen y reciben de frente y en buena ley, no por otros medios.
    4. Que he iniciado en Salta las acciones legales del caso, así como las que corresponden por difamaciones y agravios públicos. Pero, dado que el tiempo de la Justicia es siempre menos veloz que el de los Heraldos Negros, mientras tanto deberemos seguramente soportar nuevas diatribas y difamaciones. Pero, a la larga, la verdad siempre aparece. Agradezco en tanto las múltiples adhesiones recibidas y quedo a vuestra recíproca.
    Mario Casalla, Buenos Aires, 1° de noviembre de 2011

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  13. ALGO MÁS: No esta demas recordar lo que dice la legislacion de los Derechos Humanos.

    La presunción de inocencia es una garantía consagrada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en tratados internacionales sobre derechos humanos como, por ejemplo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica.

    Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias a su defensa. Artículo 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

    Garantías judiciales [...] Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad [...]Artículo 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos

    Ustedes Señores, incurren en un grave error, aplican la presuncion por culpabilidad, semejante metodo aplicaron los militares durante la dictadura. Se amparan en la defensa de los Derechos Humanos, violandolos. Menuda paradoja. Asi que les podría preguntar y seria muy honroso de parte de Uds. que nos digan a los comunes mortales que trabajamos dia a dia para defender la democracia y el gobierno que fue electo por mayoria, como asi tambien a los derechos humanos, CUAL ES LA VERDADERA RAZON POR LA QUE COMENTEN SEMEJANTE DELITO, ENTENDIENDOSE POR TAL, COMO LO INDICA LA VOZ LATINA, DELINQUERE: QUE SIGNIFICA ABANDONAR, APARTARSE DEL BUEN CAMINO, ALEJARSE DEL SENDERO SEÑALADO POR LA LEY.

    POR LO TANTO LOS CONVOCO A QUE PAREN DE HACER DAÑO.

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  14. yo lo banco a Mario y me parece que hizo bien en entregar a todos esos zurdos!

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  15. hablar de peronismo con tanta liviandad... que falta de respeto, tengo 80 años y se lo que es el peronismo y justamente lo que hizo Menem, Lopez Rega y/o Juan Carlos Romero, no es peronismo. Peronismo es lo que hizo Peron, Nestor y Cristina, me alegra que se sepan acomodar con cualquiera pero no se olviden que no somos todos pibes, yo si tengo memoria sres peronistas-menemistas.

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  16. "...hemos acordado sostener que vamos a privarnos del goce de aniquilar, explotar, segregar,gozar de los diferentes. El acuerdo básico es prohibir ese goce. El derecho humano básico es entonces el derecho a un goce limitado" Javier Aramburu. "Derechos Humanos" , pág.7

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  17. teodoro boot es raul castro?

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  18. y vos quien sos? podes dar al menos un nombre? que clase de psicopateada es esta?? el punto no es el nombre de Teodoro, el punto es que estan linchando a Mario Casalla sin tener pruebas violando todo derecho humano. No es pertinente y esa pregunta solo apunta a descentralizar el tema. Aca lo que ocurre es muy serio. Aca esta en juego la vida de alguien y no solo eso. Porque el PO esta contra el gobierno. Hacen seminarios contra nuestra presidenta y contra el gobierno elegido por la mayoria. Y estan burlando toda ley. Asi que por favor!!

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  19. "Y yo no me voy a cansar de repetir que los derechos humanos no son ni de izquierda ni de derecha; son simplemente - nada más y nada menos que eso - los derechos humanos, los que distinguen a la condición humana y los que nos hacen respetar la vida y la integridad personal y moral de cada ciudadano y de cada ciudadana en el marco de la Constitución y las leyes; la Constitución, las leyes, también nuestra democracia y también la generación de nuevos derechos sociales que permitan restituir también derechos que habían sido perdidos al trabajo, a la educación, a la seguridad.
    Muchas veces nos han querido - no sé si con intenciones o tal vez por falta de comprensión - hacernos aparecer como que como creemos en los derechos humanos no nos importa la seguridad, como si las dos cosas no estuvieran íntima y directamente ligadas. Cada vez que se ha violado un derecho humano se ha creado más inseguridad y más violencia en todas las sociedades.
    Derechos humanos y seguridad son los términos de una misma ecuación, que nos permite vivir en democracia respetándonos, porque esta es la base que tenemos que dejarles a todos ellos. Nosotros ya hemos vivido gran parte de nuestra vida, pero todos ellos se merecen una sociedad mejor que las que nos tocó vivir a nosotros." (Discurso pronunciado por nuestra Presidenta Dra.Cristina Fernandez de Kirchner en el dia internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 2011)

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  20. Esta polémica me recuerda la que ya envolvió a Osvaldo Papaleo, a quien acusaron de ser brazo político de la Triple A. Ver acusaciones y respuesta de Papaleo acá:http://marcospaz.com.ar/?p=13598
    Laura Tomás

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  21. Que Mario Casalla es un peronista es algo inobjetable. Pero me llama la atención que MÓNICA diga que Casalla es "un compañero peronista, alquien que esta en las filas del kircherismo". Según tenía entendido, Casalla estaba con Duhalde, es uno de los que integraba el grupo Consenso:

    http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0386/articulo.php?art=15835&ed=0386

    (En rigor Casalla es parte del Instituto de Altos Estudios Juan Perón - http://www.institutojuanperon.org.ar/institucional/autoridades - quienes, en su gran mayoría, apoyaron a Duhalde a través del grupo Consenso en las últimas elecciones)

    De todos modos haya o no apoyado a Duhalde, eso no quita toda la difamación que este profesor de filosofía viene sufriendo. De hecho que bueno sería confirmar que Casalla si adhirió al duhaldismo y, aún así, la gente del Pájaro Rojo lo defiende.

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  22. Salió más de este tema en El Guardián. Ver http://elguardian.com.ar/nota/revista/229/docente-de-la-uba-bajo-sospecha
    El acusador Ávila aparece diciendo que Casalla confesó que todos los profesores (marxistas) de la USAL fueron cesanteados por indicación suya. ¿Es esto cierto?

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  23. En la nota de El Guardián lo deja en claro: el Turco Arra, un desaparecido al que supuestamente "marcó" Casalla, ni siquiera era docente en Humanidades, era zoólogo y se desempeñaba en la facultad de Ciencias Naturales, por tanto sería raro que Casalla lo haya delatado.
    Este episodio epiloga venganza. No creo que tenga nada que ver con la justicia que los argentinos nos merecemos.

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  24. Conozco a Mario Casalla, desde hace más de 15 años, fui el editor de varias de sus obras. Lo vi siempre apoyando causas democráticas, populares y latinoamericanas. En un permanente intento de abordar las problemáticas continentales desde una perspectiva renovada que incluía un enfoque interdisciplinario, Casalla organizo encuentros, seminarios en el país y el exterior, convocando filósofos, sociólogos, psicoanalistas, religiosos, lingüistas, en la búsqueda de intensas reflexiones desde una plataforma plural e integradora.
    Leo con estupor las acusaciones que le hacen y las decisiones tomadas en la Facultad de Psicología donde ejerce la docencia. Y da la impresión de estar frente a un linchamiento.
    Que Casalla fuera secretario académico en la Universidad de Salta en 1975 es sin duda un hecho del que seguramente es difícil enorgullecerse y requiere algún tipo de autocrítica. Pero confundir esto con un delito de lesa humanidad e inferir en base a documentos que nadie ha mostrado que Casalla ha denunciado gente es un desatino mayúsculo.
    Tener en 1975 un cargo en una universidad con un gobierno elegido en elecciones democráticas ( por más horroroso que nos parezca) y tener pertenencia política a agrupaciones que apoyaban a ese gobierno, no convierte a esa persona por carácter transitivo en colaborador de las 3 A o de la dictadura. De los errores políticos se puede volver, de la delación no. La diferencia es central a la hora de juzgar una vida.
    Deberíamos dejar que la justicia avance en la investigación y tomar decisiones en relación a esas conclusiones y no dejarnos arrastrar por especulaciones sin sustento.

    Rodolfo Hamawi. Editor. Director Nacional de Industrias Culturales de la Secretaría de la Nación. Miembro de Carta Abierta.

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