lunes 31 de octubre de 2011

África. EE.UU. va ahora por Uganda

Es apenas un aperitivo. Estén atentos a Yemen. Y a Siria.

¿Africa ahora? ¿Por qué no?

Por Juan Gelman / Página 12
 
No terminaba de apagarse el estruendo de la última bomba que la OTAN arrojó en Libia cuando el presidente Obama anunció la decisión de intervenir militarmente en otro país africano: Uganda. "Esto es necesario –dijo– porque el Ejército de Resistencia del Señor (ERS) representa una amenaza para a la seguridad regional" (www.whitehouse.gov, 14-10-11). En cierto sentido, el argumento es novedoso: hasta el presente, la Casa Blanca invadía países "en defensa de la seguridad nacional", la de EE.UU. Esta explicación del operativo Uganda –al que ya se destinaron 40 millones de dólares– pone de manifiesto la capacidad de cambio que caracteriza al mandatario estadounidense y la amplitud de su preocupación por el mundo entero.
 
Washington enviará un centenar de "asesores militares" para contribuir al aniquilamiento del ERS, una miniguerrilla de vaga orientación cristiana sin base social alguna que ha cometido atentados terroristas en la zona. Opera desde hace 20 años, pero el Departamento de Estado le presta ahora una repentina atención. Ese cuerpo de élite "permanecerá en el país todo el tiempo que sea necesario", precisó Obama y la historia se conoce: la intervención de EE.UU. en Afganistán comenzó con personal militar escaso y hoy asciende a 100.000 el número de sus efectivos en el país asiático. La generosidad del jefe de la Casa Blanca asomó en otro ofrecimiento: está dispuesto a intervenir en el Congo y en la República Centroafricana "si esos estados lo solicitan".

El 16 de octubre, dos días después del anuncio de Obama, tropas de Kenya invadieron el sur de la vecina Somalia por tierra, mar y aire con el propósito declarado de impedir que presuntos miembros de la organización islamita al Shabaab siguieran violando la frontera. La Casa Blanca manifestó su sorpresa por el hecho y negó que estuviera involucrada, pero los misiles que causaron la muerte de centenares de civiles somalíes "parecen haber sido disparados desde aviones no tripulados o submarinos estadounidenses", según The Economist (www.economist.com, 29-10-11).

Francia negó asimismo su participación en el operativo y fue desmentida por un vocero militar de Kenya, el mayor Emmanuel Chirchir, quien manifestó que la marina de guerra francesa había bombardeado poblaciones somalíes (The New York Times, 23-12-11). Libia quedó atrás, pero la OTAN es incesante.

Todo parece indicar que, en realidad, avanza la aplicación de la estrategia del comando de EE.UU. para Africa (Africom, por sus siglas en inglés): EE.UU. persigue el control militar de las zonas estratégicas del continente negro: Libia, en el cruce del Mediterráneo que baña a Medio Oriente y Africa; el Cuerno de Africa y la región central africana, que facilitan el control del Océano Indico y del Atlántico. Se puede pensar que la razón de este designio es apoderarse de las riquezas de la región, el petróleo libio, por ejemplo, y las reservas de oro negro de Somalia, al parecer cuantiosas. No deja de ser así, pero el juego es más amplio: se trata del sueño imperial de colonizar al mundo entero.

El Pentágono entrena febrilmente a los militares de Mali, Chad, Níger, Benin, Botswana, Camerún, la República Centroafricana, Etiopía, Gabón, Zambia, Uganda, Senegal, Mozambique, Ghana, Malawi y Mauritania y realiza con frecuencia maniobras conjuntas con las fuerzas armadas de esos países (www.blackagendareport.com, 18-10-11). Ejerce así una notoria influencia en los mandos militares de la región y, en consecuencia, en sus gobiernos. EE.UU. ha convertido en "socios" a Etiopía y a los cinco estados de la Comunidad del Africa Oriental. Cualquier nación africana que, como Eritrea, no mantiene una relación con el Pentágono, es blanco de un cambio de régimen.

La Casa Blanca justifica actualmente la invasión kenyana de Somalia como parte necesaria de la llamada guerra antiterrorista en razón de la insurgencia de la organización islamita al-Shabaab, que se alzó contra el gobierno federal de transición de Mogadiscio impuesto en 2009 con el apoyo de EE.UU. y otros países de Europa para combatirla. Washington acusa a los insurgentes de mantener lazos con al-Qaida, pero "la mayoría de los analistas considera que esos lazos son débiles", según el Council on Foreign Relations, el think-tank no partidista con sede en Nueva York (www.cfr.org, 10-8-11).

El CFR estima que el número de combatientes islamitas ideológicamente convencidos de su lucha oscila entre 300 y 800 individuos. No obstante, al-Shabaab controla buena parte del sur de Somalia y obstaculiza así el dominio geopolítico estadounidense del estratégico territorio marítimo de Africa oriental.

Hay unos 12 millones de seres con hambre en la región, castigada por la sequía más dura de las últimas seis décadas. Decenas de miles han muerto y en los próximos meses centenares de miles conocerían el mismo destino en Somalia, advirtió la ONU. La invasión militar de Kenya ahonda, y mucho, la gravedad de esta situación humanitaria.


¿Por que te fuiste Mamá con ese gil antipático?

En octubre, ya sabén, murió mi hermano Luis. Y también nació mi vieja. Me acordé de ellos y me pasé las últimas semanas tarareando esta canción, que me encanta: http://www.youtube.com/watch?v=n2qBVl-L7q0

La Lealtad, la mayor escisión de Montoneros (2)


ANEXO.
SOLICITADA – CLARIN Jueves 14 de marzo de 1974.

Al Pueblo Peronista:



La conducción de Montoneros es Perón


El 11 de marzo se cumplió un año del plebiscito que permitió recuperar el gobierno para la Revolución Justicialista, después de largos años de lucha contra la usurpación gorila.
El 23 de setiembre de 1973 las urnas reventaron de votos peronistas, reafirmando la voluntad popular de reconstruir la Patria Justa, Libre y Soberana.
Desde entonces el Gobierno del Pueblo, conducido por nuestro Líder el teniente general Juan Domingo Perón, ha dado los primeros pasos seguros hacia la Liberación Nacional.
Sin embargo, retardatarios y apresurados, desde adentro y desde fuera del Movimiento Peronista y en función de proyectos propios, persisten en torcer el rumbo marcado por nuestro Conductor y sabotean sistemáticamente el proceso de Reconstrucción Nacional, haciéndole el juego a nuestros enemigos históricos, replegados pero alertas. Los retardatarios, escudados en una falsa ortodoxia, los apresurados, pretendiendo instrumentar un falso monopolio de la lucha y el sacrificio.
El retorno a la Patria y al gobierno del general Perón son el resultado de 18 años de guerra integral del pueblo peronista, bajo su conducción estratégica y no solo de la lucha de los últimos años o de las acciones heroicas de un conjunto de militantes.
Es en ese contexto, con el aramburazo, es el que nace la Organización Montoneros, como fruto de la historia de lucha de nuestro Movimiento, asumiendo en su plenitud una doctrina y una lealtad incondicional a la Conducción que se expresan en las consignas con las que nos identificamos todos los peronistas. Especial, con la que se hizo carne en nuestro Movimiento y que da sentido a nuestras acciones y vida a nuestros mártires: Perón o Muerte.
A partir del 25 de mayo de 1973, recuperado el gobierno para el pueblo y planteada por el general Perón una etapa de Reconstrucción Nacional en el camino hacia la Liberación Nacional, ésta nos debió encontrar como sus más leales y activos soldados. Sin embargo, la conducción nacional de la organización fue abandonando paulatinamente los objetivos que dieron sentido a Montoneros y asumiendo una concepción ideológica que nos llevó a la incomprensión y al enfrentamiento del proyecto fijado por el Conductor del pueblo argentino.
Este enfrentamiento tiene su más evidente expresión en una actitud que lleva a tomar como irreconciliables las diferencias internas en nuestro Movimiento, que en cambio podrían superarse en un marco de unidad y organización. Esa pretensión de querer restarle a la Conducción del general Perón los sectores que llevaron el mayor peso de la lucha en la última etapa, da pie al avance de los elementos retardatarios, en los que se infiltran los agentes internos del imperialismo. Son éstos los que, junto con la ultraizquierda, aprovecha para fomentar el caos y la anarquía, en un claro intento de debilitar al Gobierno del Pueblo, boicoteando así el proceso de Recostrucción y Liberación Nacional.
La incomprensión y el enfrentamiento se manifiestan en una política que:
Pretende negar los éxitos del gobierno, logrados tanto en el plano de la política exterior que impulsa la independencia y la unidad del Tercer Mundo frente a los dos imperialismos, como en el plano interno, al restarles bases de penetración consolidando la unidad nacional:
Nos hizo perder de vista nuestra misión de apoyo como cuadros auxiliares de la conducción estratégica, para llegar en la actualidad, bajo consignas de aparente apoyo, a intentar debilitar el Gobierno del Pueblo y por lo tanto a quien asume su conducción, el general Perón;
Buscó la acumulación de poder para la Organización, ignorando que la única vía posible para el éxito en el enfrentamiento con el imperialismo y la oligarquía pasa por el fortalecimiento del poder del general Perón y del conjunto del Movimiento, con la incorporación activa del pueblo peronista para el logro de una Patria Justa, Libre y Soberana;
Compitió por la hegemonía del Movimiento, con el pretexto de “limitaciones e incorrecciones de la conducción de Perón”, pretendiendo a la vez desconocer su liderazgo y permanecer en el peronismo. Se olvida que el pueblo peronista, el peronista leal, acata la verticalidad porque el general Perón le ha demostrado la eficacia y la justeza de su conducción a través de 30 años de lealtad y por que el proyecto de Perón de Reconstrucción y Liberación Nacional es el único realista en ésta etapa;
Da prioridad a los acuerdos y alianzas fuera del Movimiento mientras solo los realiza dentro del mismo con vista a la creación de un “frente” paralelo al Frente de Liberación Nacional impulsado por el General Perón. Con esa política, la Juventudes Políticas Argentinas, pudiendo ser una herramienta de participación de las juventudes no peronistas en el proceso de reconstrucción y liberación se van transformando en un medio de hostigamiento al gobierno y al Movimiento.
En suma, esa política antepone el esquema de un socialismo dogmático a la experiencia, la voluntad y la conciencia del pueblo peronista, que señalan el único camino auténticamente argentino de Liberación.
Por todo lo expuesto:
                                RESUELVEN:
1º) Desconocer a la actual conducción nacional de la Organización Montoneros, como la responsable directa de las modificaciones inconsultas de nuestra Línea Político-Militar, apoyadas sobre sectores recién incorporados al Movimiento y a la Organización.
2º) Reafirmar la nunca desmentida Conducción del general Perón, como Líder la clase trabajadora y de la Revolución Justicialista.
3º) Convocar a todos los peronistas a ampliar su organización en la lealtad y su participación activa en la defensa del Gobierno del Pueblo.
COLUMNA OESTE (Gran Buenos Aires)
COLUMNA CAPITAL FEDERAL
COLUMNA NORDESTE – Pcia. Bs.As. (Ex Columna Artigas)
UNIDADES DE LA COLUMNA SUR (Gran Buenos Aires)
UNIDADES DE LA COLUMNA NORTE (Gran Buenos Aires)

Perón o Muerte                                       Viva la Patria

        MONTONEROS “Soldados de Perón”

domingo 30 de octubre de 2011

Artigas murió argentino

Comenta Boot:" Ya no tengo patria", dijo Artigas cuando lo invitaron a volver a lo que ya era Uruguay. Está muy linda esta nota, pero el comienzo es insólito: Falucho, el Falucho que fusilan en el Callao, es un invento de Mitre. Y es muy útil a Mitre que su héroe de fantasía muera gritando "¡Viva Buenos Aires!". Y un absurdo viniendo de un negro de un ejército libertador que no era comandado por un general de las Provincias Unidas, y mucho menos de Buenos Aires, sino por un general de Chile. 
¿Y acaso al fusilarlo, el sargento Moyano, otro negro, gritó "¡Viva San Luis!"?
No sé un soldado, pero los integrantes del ejército libertador se denominaban a sí mismos "americanos".
 

Héroe de las dos orillas

 

Por Omar Lopez Mato / Perfil

Cuando el negro Falucho fue fusilado en las casamatas del Callao, antes de que las balas atravesaran su pecho, alcanzó a gritar: "¡Viva Buenos Aires! ¡Viva la Patria!". Esta era la patria de este liberto y por ella había atravesado medio continente sufriendo fatigas y privaciones. Para él, la Argentina era sólo una abstracción, la patria grande, quizá demasiado grande para asirla o entenderla. Para muchos de los habitantes de este continente, su patria era el lugar donde habían crecido. Sólo unos pocos oteaban el horizonte en busca de esa patria grande, y entre ellos se destacó José Gervasio Artigas, "argentino nacido en la Banda Oriental" (como él se definió), que luchó denodadamente por imponer la autonomía provincial dentro de un marco abarcativo, en un contexto donde la diferencia entre federación y confederación no era clara. Esta última dio lugar a una serie de estados independientes, regidos por sus necesidades y posibilidades, pero con las ventajas de una integración hermanada por lenguaje, religión y costumbres. Como dijo él: "Los pueblos de América están íntimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses".

Artigas tenía muy claro cuál era el esquema político que creía más adecuado para estas tierras; había seguido de cerca la historia de las ex colonias inglesas y los textos que alimentaban sus ideas. No sólo captó las ventajas del sistema republicano federal propuesto por los norteamericanos, sino que, además, percibió claramente que el modelo sólo servía de inspiración. No podía aplicarse tal cual a esta parte de América con una cultura diferente. Artigas perseveró en su ideario con una constancia digna de admiración. Jamás abandonó su deseo de formar una gran confederación a pesar de las traiciones y falsas denuncias de Sarratea, de los ofrecimientos arteros de los realistas y de la franca posibilidad de escisión que le ofreció Alvarez Thomas. Sobrellevó las intrigas de Pueyrredón y Posadas pero el abandono de Fructuoso Rivera y la última traición de Pancho Ramírez llegaron cuando todo estaba perdido, aunque él siguiese enviando cartas para pactar una ilusión. El 23 de septiembre de 1820, el caudillo oriental se adentró en tierras de Rodríguez Francia, un personaje turbio y enigmático que lo acogió a pesar de haber mantenido con él enfrentamientos en el pasado. Podría haberlo ejecutado o sometido a una atroz prisión, pero no lo hizo porque en la lógica del Supremo no era punible la defensa heroica de la patria que Artigas había llevado adelante. Al caudillo le dio por hogar la villa de Isidoro Labador, en Curuguaty, remoto pueblo donde Artigas se dedicó a labrar la tierra y recibir del Supremo el sueldo de capitán que había gozado como oficial del ejército español. ¿Acto de generosidad o lección de humildad? Las erogaciones se suspendieron cuando Francia supo que Artigas donaba sus sueldos a los habitantes del lugar.

En 1832, Rivera, por entonces presidente del Uruguay, invitó a Artigas a regresar a su tierra. Este se rehusó. La invitación se repitió en 1840, pero ni abrió los pliegos. Expresó su firme decisión de morir en el ostracismo.
Compartió la miseria del último destino con su amigo y compañero de desgracia, el negro Ansina, quien cantó sus glorias en sentidas payadas, y con Clara Gómez Alonso, que le dio un nuevo hijo, Juan Simeón, nacido en 1827. Con éste sumaban 14 vástagos que había sembrado por el mundo. A la muerte de Francia, Artigas fue recluido; temían que el pueblo lo aclamase como un nuevo caudillo, pero eso no pasó y al mes lo liberaron. José María, su hijo con Rosalía Villagrán, fue el último que lo visitó durante su exilio. Recién en 1846, éste se enteró de que el Patriarca aún vivía en el Paraguay. "Entonces, ¿mi nombre suena todavía en mi país?", alcanzó a preguntar emocionado. José María quería que su padre volviese a su patria, un nuevo país independiente donde se volvía a hablar de él como un héroe. Artigas ya no era el bandido ni el anarquista, se había convertido en un prócer. "Siento que hasta aquí llega la Patria, quedaré hasta que Dios me llame. Porque mi corazón idolatra la formación de una América grande". Artigas rechazó volver a un país donde aún se peleaba por mezquindades. Escuchó en silencio las historias del Sitio Grande que su hijo narraba. ¡Montevideo continuaba sitiada! y sus antiguos lugartenientes se peleaban como antes. Treinta años habían pasado y nada habían aprendido. Lo invitaban a volver a un país que él no había imaginado y sólo existía por un arbitrio de Inglaterra. Su aspiración había sido integrar su tierra a las Provincias Unidas. Bien sabía que poco podría durar una pequeña nación con un vecino imperialista como Brasil, heredero de la codicia lusitana. Por dos meses, José María compartió con su padre la casa de Ybiray, cedida por Carlos A. López, el nuevo hombre fuerte del Paraguay. Esta sería su última morada. Cuenta su hijo que los vecinos se acercaban a rezar con Artigas. El instruía a los niños en los secretos de la religión y les traducía la Biblia al guaraní. Insistía en la lectura del libro del Exodo porque los "niños americanos tienen que saber que se puede elegir entre el cautiverio y el desierto". José María volvió a Montevideo y Artigas se quedó a morir en Paraguay aunque quiso el destino que su hijo falleciese antes que él. El 22 de septiembre de 1850, Artigas supo que le quedaba poco tiempo. "Yo no debo morir en la cama, sino montado sobre mi caballo; traigan a Morito que voy a montarlo", dijo a los presentes. El 23 al amanecer, el fiel Ansina cerró sus ojos. Moría el hombre, nacía el mito.

La historiografía argentina se hizo eco de los relatos del general De Vedia y Vicente Fidel López, acendrados porteñistas que veían en Artigas una amenaza al centralismo de Buenos Aires. La leyenda negra instaurada por el libelo de Cavia lo presenta como el nuevo Atila, el lobo bajo la piel de cordero que sembró la anarquía en su tierra. Es verdad que durante los años de su gobierno reinaron el desorden y los excesos propios de años de guerra y enfrentamientos. A diferencia de muchos caudillos, Artigas no se manchó las manos de sangre derramada innecesariamente. Cabe recordar la vez que Alvarez Thomas pretendió comprar su simpatía enviándole encadenados a antiguos oficiales orientales que lo habían traicionado. Artigas podía disponer de ellos a su antojo. Fue entonces cuando el "bárbaro" caudillo los dejó libres, diciendo: "Yo no soy verdugo de los porteños".

El concepto de un Estado uruguayo independiente de la Argentina y el Brasil fue una concepción inglesa, la del famoso Estado tapón, política que Inglaterra llevó a cabo en todo el mundo. El caso de la Banda Oriental terminó con la constitución de una nueva gran nación como la uruguaya. Pero éste no fue el sueño de Artigas. El quería que la Banda Oriental perteneciese a las Provincias Unidas porque sabía que poco duraría la independiente uruguaya ante la codicia lusitana. Para él y para los orientales, Portugal era el enemigo y Buenos Aires la hermana descarriada que los abandonó.

El Uruguay como nuevo país necesitaba una identidad propia que lo diferenciase de la Argentina y del Brasil. Por infinidad de causas, ni Oribe ni Lavalleja ni Rivera podían ser ungidos como "padres de la patria", pero allí estaba Artigas, hecho a la medida del bronce. ¿Quién mejor que él? Así fue elevado al sitial que hoy ostenta en la nación hermana, pero esto no debe eclipsar la figura tutelar que tuvo en la historia de los argentinos.

Fue Artigas quien por primera vez en junio de 1815 proclamó la independencia argentina de España junto a las provincias mesopotámicas, Santa Fe y Córdoba. Podría haberla proclamado en Paysandú o Purificación, pero lo hizo en tierra argentina, en Concepción del Uruguay. Esto ha sido olvidado por la historia que se enseña en los colegios. ¿Cómo explicar a los alumnos esta compleja situación: el "padre" de una nación vecina fue quien proclamó la independencia de la propia?

Los libros de historia argentina, que ilustraron a los hijos de inmigrantes, dotaron a las figuras fundadoras de un falso republicanismo, más adecuado para los tiempos democráticos de principios del siglo XX. Esta versión atenuó toda tendencia monárquica en la que creían esas figuras. No era pecado que Belgrano, San Martín o Pueyrredón creyesen en reyes gobernando estas tierras. Entonces era comprensible; todos recordaban las atrocidades de 1789. El pecado fue la simplificación de los historiadores, que ocultó las verdaderas motivaciones de estos próceres.

Para algunos autores, la insistencia de Artigas para mantener la integridad de la Banda Oriental quitó recursos a Buenos Aires en sus campañas del Alto Perú y Chile. Pueyrredón le negó 500 mil pesos a San Martín porque debía destinarlos a pelear contra Artigas y los caudillos mesopotámicos. A ojos del director supremo, Artigas era más peligroso que los españoles. ¿Debería haber resignado su posición localista en aras de un mayor beneficio para las partes? Pregunta difícil de contestar. De hecho, Artigas sacrificó sus ambiciones en los primeros años que sirvió a la Junta. Su retiro del primer sitio y el subsiguiente éxodo oriental al Ayuí marcan una resignada adhesión a la política de Buenos Aires. Pero las maquinaciones porteñas lo empujaron hacia esta posición intransigente. Era un obstáculo para las alianzas con las casas reinantes en Europa, especialmente después del retorno de Fernando VII, que desnudó los dobleces y excesos de los primeros gobiernos patrios. ¿Cómo justificar las muertes de Liniers, Nieto y tantos otros españoles invocando la figura del rey? La historia de los primeros años de gobierno porteño debe verse bajo la disyuntiva de lograr la separación de España o, en su defecto, llegar a una convivencia armónica con la madre patria u otra potencia. El ánimo perseverante de Artigas fue un impedimento para lograr este cometido, de allí la necesidad de eliminarlo del complejo panorama político.

Artigas jamás pretendió que su tierra dejase de ser parte del proyecto argentino y, a pesar de los rechazos y persecuciones, de la incomprensión y la adversidad, luchó hasta convertirse en este héroe de las dos orillas.

Reunión con CFK: ¿Qué quiere Obama?

Por Atilio Boron (publicado en su blog)

                                 Obama: Pasá por acá, Cris. CFK: "Preferiría quedarme donde estoy", Barack. 

¿Por qué Barack Obama querría reunirse con la Presidenta Cristina Fernández? Sobran las conjeturas, pero las escasas –y además crípticas- declaraciones procedentes de Washington remiten a una agenda conteniendo temas tales como la supuesta presencia de grupos terroristas iraníes operando en América Latina, y particularmente en la Argentina, y la excesiva labilidad de la legislación nacional con relación al lavado de dinero, lo que habría originado el bloqueo estadounidense a créditos otorgados por el BID y el Banco Mundial. En realidad, estos asuntos carecen de sustancia: lo de los iraníes es en parte la clásica paranoia de Washington y en parte una táctica para presionar a nuestros países y para aislar, satanizándolo, a Irán. Lo del lavado de dinero es otra acusación que carece de fundamento, sobre todo cuando quien la esgrime tiene a unos cien kilómetros de la Casa Blanca uno de los paraísos fiscales más importantes del mundo: el Estado de Delaware, que publicita por todos los medios que cualquier compañía que instale allí su casa matriz, aunque sea una diminuta oficina, estará eximida del pago de impuestos por todos los ingresos producidos por sus subsidiarias que desarrollen sus actividades fuera de los pequeños límites de este estado, sea dentro de los Estados Unidos o en el exterior. Por eso un sesenta por ciento de las 500 mayores transnacionales listadas en la revista Fortune tienen sus oficinas centrales en ese estado, que además se vanagloria de tener una legislación que “no pone límites a la usura”.


Dados estos antecedentes y teniendo siempre en cuenta que jamás se puede confiar en la mentirosa benevolencia del imperialismo y sus voceros (el que tenga dudas mejor que medite sobre lo ocurrido con Gadafi), la hipótesis que se perfila con más fuerza para comprender el sentido de la invitación de Obama diría que está motivada por el deseo de sabotear, por ahora diplomáticamente, el proyecto integracionista representado por la UNASUR y aislar a los gobiernos de izquierda de la región, principalmente a la Venezuela de Chávez. El Acuerdo del Pacífico, recientemente promovido por Estados Unidos y secundado por México y en Sudamérica por Colombia, Chile y Perú, equivale a introducir el Caballo de Troya dentro de la UNASUR. No es casual que la inesperada solicitud para reunirse durante la Cumbre del G-20 en Cannes haya llegado poco después de que la Presidenta pronunciara dos discursos enfáticamente ‘unasurianos’ el domingo por la noche luego de su rotunda victoria electoral. La enfermiza obsesión de Washington es acabar con el experimento bolivariano y apoderarse del petróleo de Venezuela, como ya lo hizo con el de Irak y Libia. Para los halcones estadounidenses -de los cuales Obama es su solícito mayordomo- la estrecha relación consolidada a lo largo de estos años entre la Argentina y Venezuela es un molesto obstáculo que debe ser removido cuanto antes. La estrategia para el 2012, año en que se celebrará la crucial elección presidencial en Venezuela, es llegar a ese momento con un Chávez debilitado por una intensa campaña desestabilizadora –¡que ya ha comenzado!- que incluye desabastecimientos selectivos de artículos de primera necesidad, asesinatos al voleo hechos por paramilitares colombianos infiltrados ilegalmente en el país o lúmpenes reclutados para instalar una sensación de absoluta inseguridad ciudadana, y la permanente gritería de la “prensa independiente” (en realidad, la única instancia organizativa que tiene la derecha habida cuenta de la debilidad de sus expresiones partidarias) denunciando supuestas restricciones a la libertad de prensa en un país en donde desde un periódico, una radio o una televisora se puede hacer la apología del magnicidio o incitar a la violencia con total impunidad. Dentro de esta estrategia global, apartar a la Argentina del proyecto integracionista sudamericano es un paso táctico de la mayor importancia. Avanzar hacia ese objetivo parecería ser el único sentido posible de la invitación hecha por el mandatario estadounidense.

Bahía Blanca. Una huella en honor a dos delgados gráficos de La Nueva Provincia asesinados por la dictadura

PÁGINA 12
35 años de los crímenes, una "huella de la memoria" recuerda desde ayer en la ex sede del diario bahiense La Nueva Provincia a los obreros gráficos Henrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, ex delegados de los trabajadores de la empresa de la familia Massot, secuestrados, torturados y asesinados en 1976. El homenaje en el edificio que ahora ocupa el Colegio de Abogados bahiense fue organizado por la Comisión de Apoyo a los Juicios de lesa humanidad locales, que integra entre otros el ex armador del diario Jorge Manuel Molina, compañero de las víctimas en el Sindicato de Artes Gráficas de Bahía Blanca. Heinrich y Loyola representaron a los trabajadores de La Nueva Provincia desde principios de la década del '70 y enfrentaron los abusos de la patronal durante los años previos al golpe de Estado. Diana Julio de Massot, la directora del diario, los equiparó desde un editorial con "la infiltración más radicalizada del movimiento obrero" e informó del hallazgo de los cuerpos acribillados en veinte líneas. Por los asesinatos están procesados los prefectos Francisco Martínez Loydi y Félix Ovidio Cornelli, quien al dejar la ciudad a fines de 1976 hizo pública desde las páginas del diario su decisión de seguir "combatiendo y aniquilando a las huestes de la delincuencia subversiva" y destacó su "agradecimiento más íntimo y el reconocimiento incondicional para la gente de prensa". Los autores intelectuales de los crímenes permanecen impunes.


Para agendar: Galasso en los bajos de Montserrat (que los imperialistas santelminos quieren fagocitar)

Me gustaría publicar la carta abierta de Galasso a Beatriz Sarlo pero no la encuentro en la red... Si alguien la tiene...

Insisto: Piedras al 500 es Montserrat. San Telmo es de la calle Chile hacia el sur. Hasta Caseros. Por lo que el club paraguayo tampoco está en San Telmo sino en Barracas. Grosso modo:  San Telmo es la circunscripción 12 y Montserrat la 13.  

 


Horacio González: "Vale la pena discutir con Beatriz Sarlo"

Ojito. No vi el programa de 678 y la redacción de esta nota es evidentemente tendenciosa... por lo que espero comentarios de quienes lo vieron. Vamos, no sean tímidos... 

LA NACIÓN

Por un momento, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, se sintió solo. A su lado, los panelistas de 678 le reprochaban su defensa a la pluma de la ensayista Beatriz Sarlo. Uno de los referentes de Carta Abierta pidió elevar el nivel de la discusión para contrarrestar los argumentos de la escritora, quien días atrás había analizado la victoria de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales y los homenajes a Néstor Kirchner, a un año de su muerte.

El director de la Biblioteca Nacional discrepó con los panelistas del programa ultra oficialista 678 respecto de los artículos de la ensayista; llamó a elevar el nivel de la discusión.

Como en cada emisión del programa ultra kirchnerista, el informe sobre las distintas reacciones al triunfo del oficialismo en los comicios del pasado domingo fue el disparador del debate. Pero esta vez, no todos coincidieron en resaltar los logros del gobierno nacional. El director de la Biblioteca Nacional hizo una fuerte defensa de los artículos de Sarlo en LA NACION.

"Vale la pena discutir con Beatriz Sarlo. Mantuvo una posición muy rigurosa respecto del Gobierno. Ella elabora la hipótesis de que el gobierno es un escenificación, una comedia, un espectáculo. Sus artículos son punzantes, de una magnífica factura, que tiene una incisividad de gran vuelo. Son descripciones etnográficas", explicó González, luego de ver el informe que mostraba fragmentos del artículo de Sarlo publicado días atrás en LA NACION.

Luego de elogiar a la ensayista, el director de la Biblioteca Nacional llamó al kirchnerismo a elevar el nivel de la discusión. "Carlos Pagni es otra de las grandes plumas de LA NACION. Es nuestro deber exigirnos en esta mesa a discutir con él. Llamo a que los actores y las personas de la cultura que tenemos este compromiso elevar el nivel de la discusión para decir que esto no es un comedia o una escenificación", pidió González.

Ante los embates de los panelistas de 678 contra Sarlo, el director de la Biblioteca Nacional enfatizó: "No la estoy defendiendo. Estoy llamando a tener un debate que sea mucho más incisivo sobre lo que ella dice. Tenemos que debatir de otra manera no decir que es al antiperonismo salvaje".

Por último, González pidió que el programa ultra oficialista invite a debatir nuevamente a la ensayista : "Hay que invitarla a discutir con nosotros otra vez. Sandra [Russo] tenes el 53,9 por ciento de argumentos para discutir con ella", concluyó.

Comentario: Éste, de Alberto Sladogna, no entró por su extensión abajo. Así que lo transcribo acá:
Estoy de acuerdo con la propuesta de Horacio González. ¿En qué punto?
a.-Los escritos de Beatriz Sarlo son para un sector de la población, no están escritos para "todo el pueblo" (¿Vaya a saber que se quiere hoy decir con el término "pueblo"?), lo leen quienes acceden a "La Nación"; digamos, es leída por un sector de medio pelo, sector social al cual pertenzco y soy orgulloso de serlo -no de sarlo.
b.- Esos escritos tocan temas delicados, en efecto, ella lo hace, los remarca, quizás provoca, lo que si es claro que ella, a pesar de lo que ella piense y diga, puso en debate  cuestiones importantes:
c.- Tomemos nota de un hecho, que el 53,4% en una porción,grande o pequeña, es también resultado de la campaña negativa de los medios hegemónicos: el odio de Clarín y La Nación contra Cristina hicieron que ellos no le perdieran pisada, eso es propaganda negativa gratuita;

Las metas delicadas en juego, a estudiar y debatir:

1.- La fuerza del dolor, la fuerza del duelo, la fuerza del "tomuer" (Barcelona, dixit). En la Argentina vivimos esa situación de la fuerza y de la palabra silenciada/censurada/excluida y a la vez presente de treinta mil almas en pena que deambulan buscando la paz y que insuflan una fuerza que suele aparecer con mucha expresión entre los jovénes. A eso se le suma, en efecto, la fuerza que surge del duelo ante la muerte de Néstor Kirchner. Es hora de que estudiemos, analicemos esa fuerza, no veo ningún motivo para no hacerlo ni mucho menos sólo dejárselo a Beatriz Sarlo y a su pareja, la barbarie civilizada de la Sra. Carrió.

Es bueno estudiar un hecho: los muertos no mienten y hablan, la cuestión es ver cómo lo hacen y cómo transmiten lo que transmiten, eso es lo que Beatriz Sarlo rechaza, incluso a eso le tienen miedo muchos sectores conservadores de  nuestra sociedad. ¿Por qué causa? Esas palabras verdaderas de los muertos ponen en tela de juicio la idea atroz de la "eficacia" de la represión de la dictadura; Néstor fue sensible a ese tema.

2.- Tenemos una presidenta que hace su duelo, el de ella de una forma que enfrenta  la teología Cristocéntrica de los dos cuerpos del Rey. ¿De qué se trata? La "base" teológica de las posiciones de Carrió, de Beatriz Sarlo y varios más -incluidos algunos psicoanalistas-; esa teoría "exige" mantener una posición Cristo céntrica: separar al Sr. Jesús del hijo de Dios, Jesuscristo; el primero es un humano común y corriente; el segundo está ungido "por la gracia de la Dignidad divina", se trata de mantener "pura"; "neutra" la función presidencial no tocarla con el barro del dolor cotidiano; Cristina ante su duelo y con su duelo, transita otro camino muy alejado de esa teología.

Es un tema a estudiar y desplegar, entre otras cosas por el hecho de que el 53,4% acepta esa práctica –digo, el camino transitado por Cristina-, es decir, lo hacen y no saben cómo lo hacen, ahí puede ocupar un lugar el estudio. Al mismo tiempo lo hacen y tienen que "guardar" las apariencias de que ellos no "son así", a ese objeto apuntan Sarlo y Carrió. Ellas son reaccionarias, de derecha, pero no son tontas, saben a qué apuntan y a dónde apuntar.

c.- La forma en que Cristina hace frente a su duelo y hace cosas con ese duelo contiene una subversión al dejar de lado la "separación" que ha instalado ante la muerte el actual capitalismo de la barbarie civilizada: duelo breve, privado de público y la "urgencia" de "pasar a otra cosa -modelo mediático de tratar la muerte de un ser querido: rapido pasar a otra noticia.

Hace tiempo que se ha dejado de lado el luto de largo tiempo, en mi época -nací en el 1946- era "común": la mujer guardaba luto, si era joven una mujer, por lo menos durante un año; el hombre llevaba un cintillo en el brazo o camisa, o saco o corbata negra durante el mismo tiempo: Los ritos fúnebres eran de una semana y con cuerpo presente, la participación más importante era la presencia de los amigos y de los vecinos. Bien la modernidad clausuró todo eso, basta pensar el pasaje del horno crematorio de los campos de concentración a las compañias fúnebres, este es el duelo de los "Funeral Homes" americanos, eso es lo que propone, entre líneas, Beatriz Sarlo, a eso considero que podemos ponerlo en debate. ¿Estámos dispuestos a hacerlo?

Procesan a asesinos de Claudia García Iruretagoyena de Gelman

Fue, en gran medida, debido a la lucha incansable de su hija, Macarena. Que confirmó que los huesos hallados corresponderían a un hombre.

(A Claudia, en el Colegio Nacional Rivadavia sus compañeros de la UES la apodaron "Conejo"... El mismo apodo tenía, o tiene, quien parece haber sido su asesino, el policía Medina.)

La justicia uruguaya avanzó en la investigación sobre el asesinato de María Claudia García de Gelman

Cinco procesados por el caso Gelman


Los acusados, que ya fueron condenados por otra causa, fueron considerados "coautores de homicidio muy especialmente agravado". La medida se concretó luego de que el Congreso uruguayo declarara imprescriptibles los delitos de lesa humanidad.


Un día después de que el Congreso de Uruguay declarara imprescriptibles los delitos de lesa humanidad, la Justicia de ese país ordenó el procesamiento de cinco militares retirados acusados del homicidio especialmente agravado de María Claudia García Iruretagoyena, nuera del poeta argentino Juan Gelman y madre de Macarena Gelman, que nació en el Hospital Militar de Montevideo mientras su madre estaba en cautiverio, fue apropiada por los represores y criada por un policía uruguayo retirado. Recién supo su verdadera identidad hace once años.

El juez Pedro Salazar libró una orden de procesamiento "con prisión" sobre José Nino Gavazzo, Ricardo Arab, Valentín Vázquez, Jorge Silveira y Ricardo Medina por considerarlos "coautores penalmente responsables de homicidio muy especialmente agravado" en el caso de la mamá de Macarena Gelman, según apunta el fallo. Los cinco imputados ya fueron condenados por el asesinato de 28 opositores a las dictaduras uruguaya y argentina en el marco del Plan Cóndor. Además, el magistrado solicitó la extradición a Brasil y a la Argentina del militar retirado Manuel Cordero, quien también cumple una condena –en un penal argentino–. En tanto, desestimó los cargos de desaparición forzada pedidos por la fiscalía.

La medida tomada por el juez penal uruguayo comporta el primer paso en el proceso de juzgamiento de los represores por su responsabilidad en la privación de libertad y homicidio de María Claudia García Iruretagoyena. El juicio se llevará a cabo de manera reservada y por escrito, ya que en el país vecino no existe la figura de juicio oral y público, y por las pruebas en su contra que conforman el expediente, existen altas probabilidades de que los acusados sean condenados.

María Claudia fue secuestrada junto a su compañero, Marcelo Gelman, en Buenos Aires en 1976. Ambos fueron trasladados al centro de detención Automotores Orletti, sede del Plan Cóndor –la causa que juzgó los delitos allí cometidos en Argentina acabó con altas condenas para los acusados–. Desde entonces, el camino de ambos se bifurcó. A él lo asesinaron y su cuerpo fue encontrado por el Equipo de Antropología Forense en 1989. Ella, embarazada, fue llevada por la Fuerza Aérea uruguaya hasta la sede del Servicio de Información de Defensa en Montevideo. Macarena nació en el Hospital Militar de esa ciudad y en enero de 1977 fue dejada en una canasta en la puerta de la casa de un policía, quien la crió. En 2000, la nieta del poeta supo su verdadera identidad y se cargó al hombro, junto con su abuelo, la lucha para que su país investigue qué pasó con sus madre y condene a los responsables.

Este es el primer auto de procesamiento dictado tras la aprobación, el jueves, de una norma que considera delitos de lesa humanidad, y por lo tanto imprescriptibles, todos los crímenes cometidos por agentes del Estado durante la dictadura (1973-1985). De no existir tal decisión del Congreso, crímenes como el de María Claudia habrían caducado el próximo día 1º de noviembre, según decretó la Suprema Corte de Justicia (SCJ) del Uruguay. No obstante, voceros de la SCJ señalaron que en cualquier caso, al haberse iniciado este proceso antes de esa fecha límite, estos delitos aún no hubieran prescripto y el juicio no "estaría afectado" por esta medida.

Pero la declaración de lesa humanidad de delitos como el cometido en perjuicio de María Claudia no es el único hecho ocurrido en los últimos días que lo hizo retumbar y le agregó actualidad. Hace exactamente una semana, un grupo de antropólogos encontró restos humanos en un cuartel militar a las afueras de Montevideo mientras buscaban por orden judicial restos de desaparecidos, entre ellos los de la mamá de Macarena Gelman.

Kirchner en el 97

Interesante video que recopila expresiones de Kirchner seis años antes de desembarcar en la Rosada. Evidentemente, no tenía entonces mucha prensa. Pero lo cierto es que, en contra de lo que dicen tantos críticos lo que decía entonces casa muy bien con lo que dijo e hizo después.

Esa mujer


El cuento de Perlongher al que se refiere la autora es Evita vive en cada hotel organizado (que Perlongher había tomado de la principal consigna del Movimiennto de Inquilinos Peronistas, MIP). Aunque parezca increíble, haberlo publicado en El Porteño motivó que el Bloque Justicialista del Concejo Deliberante porteño pidiera la clausura de la revista cooperativa.

 

María Pía López / La 12


Presidenta. Caramba: reelecta. Por un porcentaje que sorprendió a votantes y opositores en las primarias y que se acrecentó en la elección general. Bajo los millones de boletas que cayeron en las urnas aún resuenan sordos gritos de la ira de 2008. Resuena, digo, el "yegua" con el cual se sustituía su nombre. Pero también por el mismo juego de las inversiones, la alegría combatiente con la cual esa palabra era retomada para decir, como se dijo con muchas voces, "todas somos yeguas". No tercas como una mula, aunque también. Yeguas, sí: malévolas, mañosas. Obcecadas y carentes de ingenuidad. Un politólogo dijo –sin ruborizarse– que ella ganaba porque perseveraba en sus errores hasta convencer. Extraño don, casi de bruja, que haría que la sinrazón se vuelva razonable. No se sonrojó él cuando argumentaba tan exento de racionalidad.
Esa mujer: más recostada sobre el modelo de la estratega que sobre el de la cándida. Y, como se sabe, la que elige el primer camino reclama para sí el denuesto. Salvo que lo haga negándose como mujer. Porque el problema con ella, la que preside, es que no quiere la renuncia, sino la apetencia. Que no alivia su condición con un traje neutralizante como los grises de la Merkel. Al contrario: va por el énfasis y el subrayado, por el taco aguja y el rimmel que remarca. Eso la vuelve inaceptable. O innombrable, como a tantas. Un taxista me hablaba de ella sin nombrarla. Decía: "Esa mujer". Y no sabía, segura estoy de que no sabía, que un cuento magnífico llevaba ese título y que se desplegaba el relato alrededor de otra mujer que había sufrido en su cuerpo y su memoria la negación del nombre.
Aquella mujer tuvo un nombre prohibido y un cuerpo capturado, fue santoral y sueño político para las generaciones siguientes. En esa recuperación hubo quienes –como Perlongher– la imaginaron en hoteles clandestinos, entremezclada en el sexo colectivo –y así la escribía Copi–, y esa figura revelaba el inconsciente deseante de su negación, mientras pervivía al lado de los rituales de una santificación popular. Esta mujer, la que preside, no deja de proyectarse sobre la otra: piensa y actúa el melodrama del pueblo con su líder a la vez que ya lo sabe parodiado y deconstruido. Quiso un rostro de aquella de nombre prohibido y definió dos: el del grito airado hacia el norte, el de la dulzura asistente hacia el sur.
Esta mujer juega con esas caras. No esquiva las polaridades ni desprecia lo dispar. Más bien conjuga, vuelve coexistente, tensiona. Ira y comprensión. También: sobriedad y provocación. O vaivén entre la argumentación y el mohín. Si importa cómo se viste, de un modo en que pocas veces se insistió tanto en la política argentina, es porque en la superficie está el sentido. Porque es más investidura que vestido. O ambas cosas, mejor. Porque es puesta en escena pública de un cuerpo y a la vez goce privado que se muestra. Es el placer del roce de una tela y la imagen del espejo y a la vez es necesidad de atributos para disponerse al combate. Quizás ese doblez es lo que más enfáticos enojos provoca porque, finalmente, pocos (y pocas) se atreven a revelar el sentido personal y afectivo de la puesta en escena de lo público. Ella lo hace.

Acerca del amor

Me llega Garuax2, algo así como el suplemento literario de Loboalpha que hacen dos viejos compañeros de militancia. Y dentro de él este texto de mi amada Carson Mc Culllers. Un texto tremendo que no conocía y que aquellos titularon como la última novela de la infortunada Carson. 

La balada del café triste 
"Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro todo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo. Y hay que añadir que este amante no tiene que ser necesariamente un joven que esté ahorrando para comprar un anillo de boda: este amante puede ser hombre, mujer, niño; en efecto, cualquier criatura humana sobre esta tierra. Pues bien, el amado también puede pertenecer a cualquier categoría. La persona más estrafalaria puede ser un estímulo para el amor. Un hombre puede ser un bisabuelo chocho y seguir amando a una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw dos décadas atrás. Un predicador puede amar a una mujer de la vida. El amado puede ser traicionero, astuto o tener malas costumbres. Sí, y el amante puede verlo tan claramente como los demás, pero sin que ello afecte en absoluto la evolución de su amor. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor turbulento, extravagante y hermoso como los lirios venenosos de la ciénaga. Un buen hombre puede ser el estímulo para un amor violento y degradado, y un loco tartamudo puede despertar en el alma de alguien un cariño tierno y sencillo. Por lo tanto, el valor y la calidad del amor están determinados únicamente por el propio amante. Por este motivo, la mayoría de nosotros preferimos amar que ser amados. Casi todo el mundo quiere ser el amante. Y la verdad a secas es que de un modo profundamente secreto, la condición de ser amado es, para muchos, intolerable. El amado teme y odia al amante, y con toda la razón. Pues el amante está tratando continuamente de desnudarlo al amado. El amante implora cualquier posible relación con el amado, incluso si esta experiencia sólo puede causarle dolor.
La verdadera historia de amor es la que tiene lugar en el corazón de los amantes, y ésta nadie sino ellos pueden llegar a conocerla. El amor en todo caso es una experiencia en la que siempre conviven lo cómico y lo sublime. " 

Lula Carson Smith - McCullers

viernes 28 de octubre de 2011

La Lealtad, la mayor escisión de Montoneros

Es muy interesante esta nota. Está buena para leer el fin de semana. Yo tenía críticas muy parecidas a las que aqui se detallan, y venía de los oscuros y de los descas, pero no me fui. Me quedé e incluso, evaluaciones mediante, me ascendieron a oficial... pero nunca ejercí como tal. Porque en enero del '74 sufrí una breve detención en la SSF, y en marzo entré (se suponía que "quemado") a la colimba, y me tocó La Tablada, y ese año laaaaargo (sali del todo, después de mil peripecias, recién a comienzos de mayo del '75 fue, en lo que a la orga se refiere, un año sabático...
Estoy de acuerdo con el autor en el que quizá el mayor mérito de la Lealtad haya sido preservar la vida de la inmensa mayoría de los que se bajaron en la última estación del tren que aceleraba hacia el precipio en la última estación... No me parece poco. JS

La JP Lealtad
 

Por Alejandro Peyrou / Anuario 2010, revista "Lucha Armada"
.
A la memoria del Tuli Ferraris, del Negro Eduardo Moreno y del cura Jorge Galli, mis amigos y compañeros con quienes conversamos mucho sobre estos hechos.

Historias  de fracasos

Con el asesinato de Rucci dos días después de las elecciones que consagraron a Perón como presidente, la organización Montoneros se conmueve profundamente. Y poco después comienzan a producirse fracturas y desgajamientos varios. Nadie puede saber hasta que nivel se llegó, pero es más que razonable imaginar una “fuga” del 30 al 50% de los militantes. Cuadros “militares” y políticos. Para marzo de 1974 se publica una solicitada (ver anexo) que explica la posición de los que se van. La firman “Montoneros, soldados de Perón”. Era lo que se llamó la Lealtad.

La historia de la JPLealtad -que fue la más importante división de los montoneros en el 73/74- es la historia trágica de un fracaso. Fuè la imposibilidad o la impotencia de un importante grupo de militantes para construir una alternativa política a la Tendencia, que garantizara la esperanza en el proceso de cambio que el conjunto del peronismo tenía, o parecía tener, al alcance de la mano con el retorno de Perón.Sin embargo, la lucidez de su diagnóstico o de su crítica a la organización no pudo impedir el, a su vez, trágico fracaso de la Tendencia. Esta, pasó de tener un rol protagónico a principios de 1973, a una derrota política fenomenal, luego de confrontar con Perón y a una masacre posterior. Y esa masacre no fue solo de los cuadros montoneros o de algún miembro de su conducción, sino de muchos simpatizantes más o menos lejanos. En rigor, ambos procesos están estrechamente relacionados: fue la visión política de la cúpula de Montoneros la que colaboró activamente en la frustración y la muerte de muchos de sus militantes  y esa misma visión fue la que llevó a la fractura. La historia de la Lealtad es también la historia de la desvinculación de la lucha armada, a partir del regreso de Perón, de un muy numeroso grupo de militantes, muchos de los cuales tenían una historia personal ligada a los orígenes de la misma. No pudo ser la historia de la construcción de una alternativa política más racional, que rescatara aquellos valores de la militancia anterior  y que podían ser rescatados Quizás porque esta ruptura se dio en el marco de un vertiginoso proceso de deterioro del país y del peronismo, que se profundizó inmensamente a la muerte de Perón y de una espiral de violencia y de confrontación entre sectores. Posiblemente también haya influído el importante nivel de desarticulación entre los militantes de la Lealtad y la sensación de final de época y de años perdidos que arrastraban.Tuvo como éxito no previsto el haber salvado la vida de mucha gente al tomar distancia de la “guerra popular prolongada” antes que se desatara el infierno. Quizás este es el principal mérito de quienes participaron en estos episodios.


Los tiempos

Estas reflexiones tienen la virtud principal de ser producto de la experiencia personal. He tratado de deslindar opiniones de los hechos cuando están vistos desde ahora o desde esos momentos. Y debo aclarar que en “esos momentos” el ejercicio de la reflexión, no era fácil. El cuadro anexo con la cronología permite observar de manera descarnada, no solo la velocidad sino la trascendencia de los sucesos.


La discusión ideológica, el autoritarismo, la verdad y el secreto

Las discusiones ideológicas en la guerrilla peronista son anteriores al 73. Para 1970 se producen en la FAP algunas incorporaciones de militantes ubicados en lo que se denominó el “alternativismo”. Como la mayoría de la conducción de la FAP se pronuncia por esa línea un grueso sector de esa organización se retira, incorporándose  cerca de un año después alternativamente a Montoneros o a Descamisados, que en ese momento actuaban en conjunto..En esa época fueron denominados oscuros, en contraposición a los alternativistas que se denominaron ”iluminados” Lo de “oscuros” era un adjetivo calificativo de algunos que creían tener mayor lucidez para evaluar las cosas proveniente de la utilización de esquemas marxistas poco sofisticados.

Los iluminados tenían una visión muy maniquea del Peronismo. Había quien trasladaba el esquema de la lucha de clases al interior del Peronismo. La clase obrera estaba representada por algunos y la burguesía por el resto. Esas dos clases sociales estaban enfrentadas irreductiblemente y esa era la contradicción principal. De hecho, el esquema se trasladó parcialmente al debate interno y a alguno se le pasó por la cabeza que el peor enemigo eran los propios compañeros, con los que tenia diferencias.

El movimientismo, en cambio, sostenía que lo revolucionario del Peronismo es su capacidad para conformarse como un frente social y político con sectores que pueden tener contradicciones entre sí pero que tienen intereses comunes en contra de los sectores dominantes. Y eso, es más allá de la existencia en el Peronismo de personajes lamentables. Lo que se reinvindicaba era el carácter revolucionario del conjunto. Si se quería interpretar esta posición en los términos de la izquierda clásica, también podía hacerse diciendo que se trataba de un  frente amplio, frente unido, frente de liberación, etc,. terminología que se sigue usando hasta ahora en América Latina. Esta era la opinión de la conducción de Montoneros y la de los Descamisados en 1971 y por ello los “oscuros” se incorporaron a  esas organizaciones.

Esta historia previa no es inocente: una buena parte de los que fracturan a la organización Montoneros, en el 73/74, son ex oscuros que tenían esa sensación de deja vu que se advertía desde 1973 en los documentos de los montoneros.

Conceptos como “partido revolucionario”, “vanguardia político militar”, “auténticos representantes de la clase trabajadora” se incorporan en la organización Montoneros de forma más o menos explícita en 1972-3, junto con la voluntad de cuestionar el rol de Perón.


Cuando comienzan a aparecer (o a notarse) diferencias políticas, el estilo autoritario y verticalista, propio de una organización militar-celular, hizo inevitable que la opción posible fuera la división. Vale la pena aclarar que el proceso de fractura no fue un divorcio consensuado sino que existieron todo tipo de amenazas, algún secuestro (Maratea), peleas de todo tipo, autoatentados, algún tiroteo entre ex compañeros en algún frente político y muchas acciones de acción psicológica. En ese sentido, inclusive una sumamente extraña de carácter circular: se acusó a la Lealtad de traición porque el mismo nombre de “lealtad” sugería que se acusaba de traidores a los montoneros de Firmenich.

 
La idea de Perón

A todo esto, Perón pensaba que America Latina sufría una fuerte ofensiva de los EEUU, como se advertía por los casos de Perú, Brasil, Uruguay y Chile y así lo indicó en muchas oportunidades. De esa visión estratégica se desprendía la necesidad de minimizar los conflictos internos innecesarios para enfrentar las presiones del exterior y sus aliados internos.
 

¿Que pasó?

La guerrilla peronista surge en la Argentina a partir del golpe de Onganía. Había habido algunas experiencias anteriores de violencia política peronista pero nunca de las características y la importancia que tuvo a partir de este momento. Hay hechos relevantes que lo explican:  la revolución cubana, la de la guerra vietnamita y los procesos mundiales de descolonización de esos años. Todas eran experiencias que permitían vislumbrar posibilidades de victoria y de transformación social. El concepto de socialismo nacional, no era un socialismo de tipo estalinista. Incluía Cuba, pero también la experiencia argelina, la de Sukarno o la de Nasser en Egipto, etc. En todos los casos, la experiencia revolucionaria había contado con importantes componentes de violencia.A todo esto, con la guerra fría y la creciente disputa entre las potencias, la lógica norteamericana dominante tendía a evaluar todos los procesos en término de “comunismo o democracia”.

Los sectores económicos dominantes de la Argentina presentaban al peronismo como el principal camino de ingreso del comunismo. Y de hecho, el peso de la doctrina americana de la guerra fría en las Fuerzas Armadas alfombró el camino a los golpes militares. Además. el golpe de Ongania demuestra la crisis de la democracia en la Argentina y cierra de forma absoluta, la posibilidad de transformación pacifica del país. Pocas cosas hubo mas difíciles de sostener que el derrocamiento de Illia, mas allá de sus déficits de origen. Si el mundo exterior demuestra a los jóvenes la factibilidad de la lucha armada, el golpe militar la define como la única alternativa.

A partir de 1967/68 comienzan las acciones de la guerrilla peronista con la FAP. Poco después Descamisados y Montoneros y otras organizaciones de izquierda como el FAL o el ERP y otra en tránsito de la izquierda al peronismo como la FAR.

La muerte de Aramburu, la crisis política en otras agrupaciones y las fusiones, convierten rápidamente a los Montoneros en la principal opción guerrillera peronista. Y en la mas importante de las organizaciones armadas.

El imponente crecimiento de los Montoneros respecto al resto (como el ERP) esta montado sobre la corrección de su proyecto político. El proyecto político no es una larga lista de puntos explicando lo que se va a hacer en cada área sino en qué está representado, en que está encarnado ese proyecto. El proyecto político de las masas en la Argentina estaba encarnado en ese momento (y lo sigue estando en buena parte hasta el día de hoy) en la figura de Juan Perón.  En el 72, las FAR que venían con un esquema muy clásicamente marxista y básicamente con una profunda desconfianza hacia Perón, inician un acercamiento a los Montos. Al mismo tiempo, alguna parte de la conducción de los Montoneros estaba en un proceso de radicalización ideológica, con clases de marxismo incluido.

Mientras tanto, el proceso de la lucha contra el gobierno militar avanzaba, las consignas eran Perón vuelve; Por el Retorno de Perón; Perón, Perón o Muerte; Montoneros, montoneros son soldados de Perón.

Los años que van desde la muerte de Aramburu del 70 hasta marzo del 1973 son la época de gloria de los Montoneros. La organización golpea al gobierno militar y es claramente funcional a los intereses del peronismo en su conjunto o de Perón en particular. Crece en organización militar y política. Crece en prestigio político, con pasos gigantescos. Las elecciones del 73 y la consecuente victoria peronista, colocaron a la organización en óptimas condiciones para tener un destacadísimo rol en el próximo gobierno justicialista.


Las milicias antes del gobierno

Luego del triunfo de Campora en las elecciones –estando Perón proscripto por el gobierno militar- se suceden un par de episodios que no pueden dejarse de lado: el primero es la ejecución del coronel Iribarren en Córdoba, oficial de inteligencia y el segundo es el lanzamiento de las milicias populares por parte de Galimberti. Ninguno de estos fueron justificado entonces ni siquiera internamente. Es difícil no interpretar   los hechos más que como provocaciones objetivas que ponían en riesgo la entrega del gobierno a Cámpora. Sin embargo es probable que a algún dirigente de la M se le haya ocurrido la idea de que como el enemigo huía, había que perseguirlo.Algunos miembros de lo que luego fue la JP Lealtad comienzan a vislumbrar lo que podría ser  un problema  de auto ubicación. Las organizaciones armadas se ubicaban como la vanguardia revolucionaria y Perón las veía como un ala. Naturalmente que esto ocurría porque en varias oportunidades los Montoneros se habían ubicado en ese rol. De hecho en el comunicado de la toma de La Calera, la organización se define como “el brazo armado del peronismo”.También es cierto que Perón (y este argumento se ha dicho muchas veces) vio la posibilidad de usar la fuerza desarrollada por los Montoneros a favor de su política. Esto, nuevamente, era bastante razonable: la organización actuaba en su nombre. A su vez, la conducción de los Montoneros pensó en la posibilidad de usar la imagen, la figura de Perón a favor su propio proyecto. Las dos cosas ocurrieron. Pero todo el crecimiento político de la organización se había basado en la admisión de la jefatura de Perón que a su vez, era el principal líder político del país. Cuando Perón escucha por primera vez ese cantito de “Conducción, Conducción, Montoneros y Perón” debe haberse sorprendido profundamente.


La lista de ministros

La conducción de Montoneros le presenta a Perón en abril de 1973 ternas con sus propuestas de candidatos a ministros y subsecretarios de todo el futuro gobierno. El autor de estas notas estuvo directamente vinculado a la elaboración de la lista, pero nunca se mencionó la idea de dársela en mano a Perón. Pocos días después, aparece en los diarios la respuesta publica del general: “debieran ir a plantar zanahorias”. 
JTP la nueva CGT

El 10 de mayo de 1973 (15 días antes de la asunción de Cámpora) en el acto de lanzamiento de la JTP en el Luna Park (1º de mayo de 1973), la organización acusa ala CGT de “ traidores” y “burócratas”, de haber “entregado” agrupaciones de base. La consigna es: “JTP la nueva CGT”.  Se había optado por el enfrentamiento.

“Los Montoneros se mostraban, no ya como el “ala intransigente” del Movimiento revolucionario sino como el partido revolucionario. Las críticas preservaban aún la figura de Perón, cuya lejanía geográfica servía de explicación para tantas “desviaciones”. Sin embargo, la consigna “conducción, conducción, Montoneros y Perón”, coreada entusiastamente en los actos, demostraba la falta de confianza en el líder y la convicción de que Montoneros era la vanguardia”. (Wainfeld- Ivancich, Revista Unidos, ago 1985)
 

La distribución del poder en el Ejecutivo

Cuando Cámpora asume el gobierno, la organización Montoneros, la Juventud Peronista y sectores afines, denominados la Tendencia, tienen fuertes influencias en el ministerio del Interior, de Educación, parte de Bienestar Social, sectores centrales de la presidencia de la Nación y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Cruz, Salta y San Luis y áreas enteras de gobierno de otras provincias. Prácticamente todas la Universidades Nacionales. Por otra parte hay otras designaciones, como la de Gelbard, que aunque no fueran de personajes propios, eran bien toleradas por la organización, o por lo menos, en los primeros momentos.

A la organización Montoneros le parece poco y se siente traicionada en sus expectativas.

Hay ocupaciones de edificios públicos y “prevalecía en la Argentina la sensación que la tendencia era un nuevo actor político con aptitud para movilizar multitudes en defensa de un proyecto revolucionario. Este punto de vista era compartido por intérpretes tan disímiles como Lanusse, Alfonsín, el MID, el comentarista político Rodolfo Terragno, el diario “La Nación”, etc. Los Montoneros encabezaban un accionar de masas cuyo proyecto aparecía como “apresurado” con relación al de Perón….” (Wainfeld. e Ivancich, op. cit.) Y cada vez mas confrontativo a medida que pasaban los días.
 

Ezeiza

Perón decide volver a la Argentina el 20 de junio y se organiza un acto de recibimiento en Ezeiza. Hay una inmensa cantidad de personas presentes ¿quizás 2 millones? La policía de la provincia de Buenos Aires no participa, Cámpora no interviene. El control del palco se lo da Perón a la derecha peronista. En el marco de las presiones y escaramuzas para ocupar posiciones centrales frente al palco comienza un violento tiroteo, iniciado desde el palco, en el que pierde la vida una cantidad importante y aún indeterminada de personas.


Conducción, conducción, Montoneros y Perón

Ante las fuertes presiones de la Tendencia, Perón se apoya crecientemente en sectores de derecha, a la vez que trata de mantener el diálogo y negociaciones. Su posición es clara en un aspecto central: no está dispuesto a compartir la conducción del Movimiento con nadie. Tampoco està dispuesto a discutir el ritmo de los cambios a realizar. Habla de los “apresurados y de los retardatarios”. La discusión entre las partes es básicamente sobre el poder político. No hay un debate sobre política económica o social.  Por supuesto no hay documentos sobre el particular.  Este no es tema menor, no hay una discusión sobre política económica o  política social u otras. La discusión es la conducción del movimiento peronista. Los conflictos se hacen insostenibles y Cámpora presenta su renuncia.
 

8 de Septiembre

Perón convoca a distintos sectores de la Juventud Peronista, incluyendo a algunos de poca representatividad, pero explica su posición:”hay que andar con calma, porque la reacción interna y apoyada desde afuera es sumamente poderosa, y aquí…… hay tipos que están mirando por debajo de las rejas de los cuarteles para ver cuando pueden salir y uds. saben cuando salen esos locos como la agrandan” Respecto a la organización sindical: “…no son ciertas todas las cosas que se dicen…ni son justas…que atacan a la organización sindical. Eso es injusto, la organización sindical no ha actuado porque yo le he dicho que no actúe”. “Porque si quiero llevar solo a los buenos voy a quedar con muy poquitos y en política con muy poquitos no se puede hacer mucho”…”no jugarse en una aventura generacional que puede conducir a un desastre…en el que Uds. mismos se van a matar unos a otros, como ya han empezado alguna veces a hacer. ¿o no? 


Firmenich

A la salida de la reunión, un periodista de la revista Descamisados hace una pregunta acordada a Firmenich: …Hasta ahora, Uds. se han expresado militarmente a través de la guerrilla urbana, ¿esta reunión significa un cambio…?¿van a abandonar las armas? Responde: “De ninguna manera: el poder político nace de la boca de un fusil…” Después aclara.: “Estamos en una tregua”.


Perón al gobierno

Perón se presenta como candidato a presidente, acompañado por Isabel y la victoria es abrumadora. El  23 de setiembre de 1973 se efectuaron las elecciones nacionales donde la fórmula Perón-Perón triunfó con el   61,86 % de los votos. Estos fueron un 13% más que los obtenidos seis meses antes por la fórmula Cámpora -Solano Lima. O sea, se trató de una inequìvoca reafirmación del apoyo popular a Perón. Fue, además, la primera vez desde 1955, que se le permitía a Perón presentarse a elecciones. Dicho de otra manera su última proscripción databa de sólo 6 meses antes.


Rucci

Dos días después, José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT fue muerto por la organización Montoneros. En palabras de Norberto Ivancich  y Mario Wainfeld “el asesinato era una agresión  directa al futuro gobierno peronista: demostraba que los Montoneros no estaban dispuestos a desarmarse ni a coexistir con otros sectores del Movimiento y que no les inspiraba respeto el pronunciamiento popular del 23 de setiembre”. (Revista Unidos, op.cit.).Perón confiaba en Rucci para controlar a los dirigentes gremiales. De hecho, la organización reafirma su derecho a la lucha armada dentro de la democracia  Era matar a uno de los ejes de la construcción política peronista y a una de las patas del Pacto Social.  La “tregua” mencionada por Firmenich había durado muy poco tiempo.

Desde el principio del gobierno de Campora hasta el 1 de mayo de 1974, cuando Perón expulsa a los Montoneros de la Plaza de Mayo, porque insultan a Isabel, se suceden las confrontaciones. A pesar de ello, según Gustavo Caraballo, entonces Secretario Técnico de la Presidencia,  (“Tras las bambalinas del poder”, Bs. As. 2008), Perón buscó infructuosamente aún después de mayo del 74, algún canal de comunicación.


¿Y la democracia?

La falta de respeto por la voluntad popular, expresada en las elecciones y la decisión de continuar la lucha armada fue cuestionada en esos momentos porque apuntaba contra Perón (recordar, 60% de los votos) y no necesariamente en defensa de la democracia. La posición del ERP, en ese sentido era casi natural, peleaban por socialismo, no por la democracia de origen liberal. La situación de los montoneros era más complicada para explicar, porque casi hasta ese momento aceptaban la conducción del viejo líder. En la misma línea, en 1975-76, ante la inminencia del golpe militar la organización trató de agudizar las contradicciones. Cuanto peor, mejor. En rigor, la democracia como valor fue un doloroso aprendizaje de la sociedad argentina gracias a las atrocidades del gobierno militar, o sea francamente posterior a estos años. Y quizás fue eso lo que generó la victoria de Alfonsín en el 83, cuando decía que con la democracia se cura, se educa, etc...
 Azul

El 24 de enero de 1974 el ERP asalta el cuartel de Azul, en la provincia de Buenos Aires El gobernador Bidegain renuncia a su cargo y asume su vicegobernador, Victorio Calabrò. La organización saca una solicitada titulada “Descalabro en la Provincia”, que muchos de los funcionarios de la Tendencia se negaron a firmar.

La Lealtad

Quizás la mayoría de los montoneros que se fueron o fueron expulsados entre la muerte de Rucci y los primeros meses de 1974, confluyó en lo que se llamó la  JPLealtad. Está claro que la crisis no fue solo por el asesinado de Rucci, pero la relevancia de este hecho ya era imposible de obviar.En el seno de  Montoneros se hace imposible discutir orgánicamente: se trata de una estructura verticalista y autoritaria, celular y llena de barreras para la comunicación. Hay además políticas explícitas de desinformación. Aunque sea una obviedad decirlo, tampoco era posible votar, y si se votara nadie sabría quien ganó la votación. Al mismo tiempo la organización inicia un proceso de homogenización compulsiva. En la solicitada de los montoneros disidentes (ver anexo) se advierten los restos de la estructura organizacional anterior: la firman “Montoneros soldados de Perón”.  A partir de esa fecha no se volverán a mencionar esos niveles organizativos (Montoneros o Juventud Peronista) y todo será JP Lealtad, o Movimiento Villero Peronista Leal o JUP lealtad. Las categorías preexistentes: UBC, UBR (unidad básica de combate- unidad básica revolucionaria), no tiene más sentido, simplemente porque no se presume el combate Los hechos sucedidos hasta ese momento permiten entender con claridad las razones de la fractura: 1. La conducción de los montoneros cree que tiene derecho a conducir el peronismo en un nivel de responsabilidad igual al de Perón. Considerando el tipo de liderazgo personal de Perón esto es sencillamente una declaración formal de guerra, 2. la organización cree que tiene derecho a ejercer la violencia armada contra el gobierno recién electo, incluso aunque se haya tratado de la primera vez en 18 años que se realizaron elecciones sin que Perón estuviera proscripto; 3. La organización cree que tiene derecho a ocultarse detrás del prestigio popular de Perón para combatirlo (Perón no es un auténtico peronista). 
La nueva organización

Los que se van son un grupo de militantes que tiene un estrechísimo desfiladero por el cual caminar, que sigue reivindicando algunas ideas básicas de su discurso anterior, que se autocrítica de otros y que no quiere entrar en el entorno del lópezreguismo, Ciro Ahumada, etc. Ese desfiladero era muy difícil de transitar. Sobre todo porque como consecuencia del verticalismo de los Montos, la Lealtad se constituye muy democráticamente. Entonces, definir políticas es prácticamente imposible. Es un grupo que se arma por reacción.La nueva organización sabe a que tiene que oponerse, no tiene tan claro qué y cómo impulsar otras políticas. Los niveles organizativos y las articulaciones, por contraposición al verticalismo anterior son sumamente lights.


1º de mayo

En la concentración en la Plaza de Mayo, la columna de los montoneros, canta “porque está lleno de gorilas el gobierno popular”, “se va acabar la burocracia sindical”, “Rucci traidor, saludos a Vandor”  e insulta a Isabel Perón. Perón reacciona: “..en estos 21 años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles (peronistas), y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener mas mérito que los que lucharon durante 20 años…” La columna de los montoneros se retira y queda la gente llevada por los gremios y la JPLealtad, que por primera vez lleva un cartel.Posiblemente este día haya sido aquel en el que la organización pierde sus últimas posibilidades de influir, proceso político mediante, en la evolución y desarrollo del gobierno peronistaY de hecho, cuando Perón –principal líder político del siglo- corta esos lazos, incluso utilizando personajes siniestros como López Rega, el destino político de la organización Montoneros languidece rápidamente.


La revista

Un grupo de militantes de la Lealtad funda, en abril del 74, la revista Movimiento que si refleja las opiniones del conjunto de la Lealtad es solamente por homogeneidades políticas preexistentes y no porque su líneas editoriales tuvieran consensos previos. En la revista se escribe: “La promesa del general Perón, anunciada desde los balcones de Plaza de Mayo el 12 de octubre, cuando asumió por tercera vez la presidencia con el mayor respaldo electoral de la historia argentina, inició la etapa más polémica de la militancia peronista.Los siete meses propuestos por el conductor para exponer ante el pueblo los logros de su gobierno sufrieron el doble embate del imperialismo y la perturbación gorila enquistada aún en los organismos del Estado.Pero esos meses sintieron también la ineptitud del movimiento para acompañar quizás la última maniobra del líder.  La guerrilla desatada entre la tendencia y la estructura vandorista se agudizó amenazando la continuidad de todo el proceso.La conducción vandorista, encargada de la realización del acto, ha propuesto concertar un certamen en el que será elegida la reina nacional del Trabajo.La tendencia, por su parte, llevará la totalidad de sus fuerzas  con un claro objetivo: condenar al gobierno.  Ya lo anticipó en su documento: “El rumbo elegido por Perón  –afirman-  conduce a la derrota.”Los vandoristas convertidos en asesores de belleza y la tendencia en un bloque opositor que augura que “la desviación del proceso es irreversible y que la sangre derramada se ha perdido en el mostrador de los mercaderes” volverán a competir entre sí por el 1º de mayo.”

El 15 de mayo del 74 dice: “La tendencia quedó marcada como externa al peronismo y, además como un peligroso enemigo, que simula ser de las propias filas cuando no lo es, que divide y destruye el frente anti-imperialista.  Pero también el movimiento fue llamado a “ponerse a tono” porque sus cuadros deben volver a recuperar las herramientas políticas y sindicales del peronismo para organizar y movilizar no sólo a las decenas de miles de peronistas que llegaron individualmente a la Plaza de Mayo el 1º sino a los centenares de miles de peronistas que desde el 20 de junio han quedado marginados, autoexcluidos de la violenta lucha ideológica de las facciones, esperando este momento en que el General pone orden, el orden revolucionario que anunció en su discurso ante el Parlamento”.


11 de mayo

El padre Mujica es asesinado. Mujica había tomado fuerte distancia de los Montoneros junto a muchos otros sacerdotes, como el padre Jorge Galli de Pergamino, en esa época conducción de la columna Artigas de la organización, el padre Jorge Goñi de la villa de Colegiales y muchos otros curas villeros. Los comentarios de fuentes de la Tendencia hacen pensar que el crimen fue responsabilidad de la M. Después se confirma que fue la Triple A.. Hay confrontación en el velorio.

12 de mayo

La organización montoneros toma una extraña decisión: comunica que expulsa de su seno a lo que llama JP lealtad. Es curioso porque se trata de expulsar a quien desde hace mucho no tiene nada que ver con su organización. La lógica de la decisión es un hecho que luego se reiterará de forma más lúgubre. En 1976 la revista “Evita Montonera”, publica la condena a muerte de Roberto Quieto “por delator”. De hecho ya había sido detenido, torturado y asesinado por fuerzas represivas. Supuestamente habría delatado personas o cosas. Pero se estaba condenando a muerte a un muerto.
La muerte de Perón

El 1º. de julio muere el Gral. Juan Domingo Perón. Isabel asume como presidente. La mejor descripción del sentimiento de los militantes de la lealtad ante la muerte de Perón y porqué no, de muchísimos peronistas, es la poesía-canción que escribe en esos días un militante de la lealtad,

1º de Julio (Vidala)

Primero de Julio, no puedo creer

que ya no vuelve

aquel Perón Vuelve

que pinté ayer

2º de Julio, ya va a llover

nadie se mueve,

su gente quiere

volverlo a ver.

 3º de Julio, sin General

....la lluvia moja,

miedo y congoja

¿Qué nos pasará?

El 4 de Julio, lo han de llevar

La Patria grita:

¡Isabelita,

No vaya a fallar!

 ¡Huérfanito, pueblo huerfanito!

¡Triste y mojado, cumpla con Perón!

Apure el vino, vuelva al camino

Que él nos marcó

¡Huérfanitos, sí,derrotados. NO!

Si Perón ha muerto

¡VIVA PERÓN!!


Letra y música: Santiago Hynes (julio de 1974)


“Pueblo huerfanito”, “Isabelita no vaya a fallar”. Son una descripción y una aspiración. A su vez la revista Movimiento habla de “no dejar sola a Isabel, ahora cada peronista es Perón”. Los hechos tienden luego a matizar esa opinión tanto que por ejemplo el diputado nacional Nicolás Gimenez ligado a la Columna Artigas de la Lealtad pronto comienza a participar del antiisabelista Grupo de Trabajo en la Cámara de Diputados. La voluntad no había alcanzado. De hecho, luego de la muerte de Perón los cuadros de la lealtad comienzan a dispersarse. Probablemente, los últimos en hacerlo fueron aquellos que tenían responsabilidades de tipo social que no se detenían por la incertidumbre política: los del Movimiento Villero Leal que conducía Vidal Giménez y los trabajos sindicales que continuaron hasta que ello se hizo imposible. En 1976, Horacio Zúñiga dirigente gremial gráfico en Codex fue secuestrado y muerto.


La CGT

Producida la intervención de la Universidad y designado Otalagano en la UBA una parte de los profesionales “leales” se acerca a la CGT, que los convoca y se convierte en el polo opositor al lopezregismo. Allí estaban Adalberto Wimer, Oscar Smith. Se trata principalmente de rescatar lo más rescatable del programa de Gelbard.La movilización de la CGT tiene resultado y Lopez Rega tiene que irse del país. La conducción de montoneros tiene que ajustar su diagnóstico y dejar de hablar del brujo- vandorismo. De todas maneras el titular de Evita Montonera dice: “se fue el brujo Lopez Rega, ahora le toca a la Martínez” (Evita Montonera, jun-jul 1975)


El vacío de opciones

Sin embargo la presión de la CGT no alcanza. Isabel tiene un notable nivel de incompetencia y quizás de necedad. A su vez, aquellos dirigentes del peronismo político que podrían haber construido una alternativa, prefirieron no quedar como traidores (como Luder) o como peleles de los mandos militares que venían avanzando. El ERP y los Montoneros continúan su guerra contra el gobierno. En vísperas del golpe: “los trabajadores hundiremos al régimen porque queremos el poder para el pueblo” (Evita Montonera, feb-marzo 1976). Los Montoneros asaltan, en octubre de 1975 un cuartel en Formosa. Su voz oficial indica que es una victoria. “El ejercito gorila oculta su derrota en Formosa” escribe Evita Montonera para informar sobre su catástrofe militar en ese lugar. Se jacta de conseguir 50 fusiles a cambio de 12 muertos. El ejército habla de 18 fusiles. Años después, Roberto Perdía, entonces miembro de la conducción nacional, incitaba a jóvenes exilados para que participaran en la contraofensiva (en la que terminarían muertos) para “no perderse el tren de la victoria”.  La mistificación de la realidad ya es demasiado significativa.
Final

La de la Lealtad fue una de esas experiencias que ocurren en momentos de la historia en que no hay opciones políticas razonables y por lo tanto, no es razonable optar por alguno de los que se enfrentan. Esto es lo que veían los ex militantes de los montoneros y esto es lo que veía el conjunto de la sociedad y que explica la atroz sensación de alivio que en muchos sectores alejados de la política, produjo el golpe militar.La historia podría haber sido distinta. Conocerla sirve para no equivocarse ante temas parecidos. Sirve para darse cuenta que el peor traidor es el complaciente, que la manipulación es fácil, que algunos principismos son solo fachadas, que la falta de vinculación con la realidad puede producir tragedias, que no siempre hay una militancia deseable y en particular, que muchos miembros de la organización que se quedaron en el país y murieron o los que volvieron durante la ”contraofensiva”, tienen el inmenso mérito de la autenticidad personal y del valor, pero estos méritos nunca convalidaron los  proyectos políticos, que se juzgan o evalúan con otros criterios.